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Contra los monocultivos y minería contaminantes y a favor de la Soberanía Alimentaria y de un Proyecto Nacional Sustentable

27 de septiembre de 2011

Acuífero Guaraní: recurso estratégico de la UNASUR



Acuífero Guaraní: recurso estratégico mercosureño

A nivel mundial, el uso que hacemos del agua dulce va en aumento. Los 6500 millones de habitantes ya se han adueñado del 54 % disponible en ríos, lagos y acuíferos subterráneos, pero si el consumo per cápita sigue creciendo al ritmo actual, dentro de 25 años el hombre podría llegar a utilizar más del 90 % del agua dulce disponible, dejando sólo un 10 % para el resto de especies.
Introducción a la escasez mundial del agua dulce

Actualmente Naciones Unidas estima que la cuarta parte de la población mundial vive con escasez de agua potable salubre y esta proporción se duplicará dentro de veinte años. Como se advierte, el agua dulce es uno de los recursos naturales no renovables más preciados, por lo tanto, de su adecuado suministro y gestión dependen la agricultura, la ganadería, la salud y alimentación de las personas, los ecosistemas, la industria, la energía, el mantenimiento de la paz y la estabilidad social.

Al respecto, resulta importante dejar establecido el concepto de agua que aún se debate en los conflictos globales, ya que el mismo se postula a través de dos presupuestos antagónicos: “un bien social ligado al derecho a la vida, que constituyendo un elemento esencial de la salud pública no puede ser comercializado, versus una mercancía de lucro, cuya explotación y acceso se rige por las leyes del mercado”.

En rigor de verdad, podría decir que el agua dulce representa un medio escaso de supervivencia, y ello se manifiesta cuando en el Planeta Azul, comienza a faltar este recurso. Los hechos que desencadenan esta crisis son evidentes: la elevación del nivel de vida en los países en desarrollo se traduce en mayor consumo de agua, el aumento de vertidos industriales incrementa progresivamente la contaminación del agua y el cambio climático favorece sequías precisamente en zonas muy pobladas.

A nivel mundial, el uso que hacemos del agua dulce va en aumento. Los 6500 millones de habitantes ya se han adueñado del 54 % disponible en ríos, lagos y acuíferos subterráneos, pero si el consumo per cápita sigue creciendo al ritmo actual, dentro de 25 años el hombre podría llegar a utilizar más del 90 % del agua dulce disponible, dejando sólo un 10 % para el resto de especies.
Sintetizando algunas de las consecuencias provocadas por la mencionada crisis tenemos:

· Una cuarta parte de la población mundial, carece de acceso al agua potable salubre.
· El 40 % de la población mundial, no dispone de instalaciones sanitarias adecuadas.
· Unos 6.000 niños mueren cada día por alguna enfermedad relacionada con la potabilidad del agua.
· El 80 % de las enfermedades del mundo en desarrollo están íntimamente relacionadas con el consumo de agua no potable.

Factores determinantes de la escasez del agua y posible salida de la crisis
Entre los principales factores que inciden directamente sobre la escasez, destaco el creciente aumento demográfico y la incesante contaminación, producto del avance tecnológico y del desarrollo.
Se prevé para el año 2050, que si la contaminación sigue al mismo ritmo de crecimiento que la población, el mundo habrá perdido 18.000 Km. cúbicos de agua dulce.
Cada año se acumulan entre 300 y 500 millones toneladas de metales pesados, disolventes, lodos tóxicos y otros deshechos contaminantes provenientes de la industria, más del 80% de los residuos peligrosos del mundo se producen en Estados Unidos y otros países industrializados. En los países en vías de desarrollo, el 70% de deshechos industriales son vertidos sin tratar, en aguas que contaminan el suministro.


Para contrarrestar estos efectos, la tendencia a nivel mundial adquiere su basamento en el principio de “prevención de la contaminación” que se ve materializado en la producción de sustancias no tóxicas, a diferencia de lo que sucede en países subdesarrollados, donde se recurre a la depuración de lo ya contaminado, lo cual insume un mayor esfuerzo y acarrea inmensurables gastos. Por esta razón, sería conveniente que los gobiernos de países del tercer mundo, consideren la posibilidad de otorgar incentivos económicos a la adopción de tecnología destinada a prevenir la contaminación.

Situación en el Mercosur.
El Acuífero Guaraní es una de las reservas de agua dulce más grandes del planeta, almacena unos 40.000 km. cúbicos de agua y goza de una goza de una capacidad para abastecer a la población mundial aproximadamente por unos 200 años.
Entre las bondades del acuífero, podemos mencionar no sólo que las aguas son de excelente calidad para el consumo humano, sino también son aptas para la obtención de energía de baja entalpía, además, en algunas zonas el agua es hidrotermal, lo cual favorece el uso medicinal terapéutico y la recreación para turismo de relax.
Hecho este comentario, vemos como el AGUA ha pasado a ser junto al PETROLEO, el centro de la discordia en las últimas décadas, así es como se presenta una controversia política centrada en el manejo de los recursos hídricos:

· Por un lado, están quiénes sostienen que el agua es un derecho humano esencial, cuyo suministro y preservación tienen que estar a cargo del Estado.
· Y por el otro, tenemos los intereses de particulares que persiguen la desregularización de los servicios estatales con la finalidad de comercializar este recurso.
Al respecto, en el año 2004 la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur ha realizado dos recomendaciones:
· La creación en el ámbito del Mercosur de una comisión especial de estudio, análisis y comparación de las legislaciones nacionales, referidas al uso, explotación, concesión y control de la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas provenientes del denominado Sistema Acuífero Guaraní, con el propósito de realizar recomendaciones a los gobiernos tendientes a lograr modificaciones en la normativa vigente que contemplen contenidos mínimos de protección y uso racional de este recurso.
· Declarar de dominio público de los Estados Partes al Sistema Acuífero Guaraní, con administración, gestión y control estatal.

En este sentido, quisiera resaltar que adhiero a las recomendaciones realizadas por la Comisión Parlamentaria Conjunta, creo beneficioso se declare de dominio público de los Estados Partes del Mercosur al Sistema Acuífero Guaraní, ya que en principio las empresas estatales no persiguen rentabilidad y ello favorecerá una tarifa social del servicio que se preste, considerando que en la actualidad encontramos a miles de personas que a la hora de saciar la sed sólo tienen dos opciones, tomar agua de dudosa calidad o bien comprarla.

En lo que refiere a la adopción de una normativa común entre los Estados Partes del Mercosur, a los fines de mitigar el aprovechamiento irracional y antisocial del citado recurso, felizmente podemos decir que tanto Brasil como Argentina, luego de la sanción de la Ley General del Ambiente nº 25. 675 del año 2002, han modificado y armonizado sus ordenamientos jurídicos internos en materia de protección del medio ambiente, tomando como punto de referencia las directrices establecidas en la Declaración de la Conferencia de Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo, realizada en Río de Janeiro en el año 1992.

Hecho este comentario, deviene impostergable la SANCION de un “ACUERDO MARCO MERCOSUREÑO que regule la explotación sustentable de las aguas SUPERFICIALES y SUBTERRANEAS TRANSFRONTERIZAS ”, la referida legislación deberá contemplar la legitimación activa de las generaciones futuras, el control social y la participación ciudadana que son herramientas fundamentales para la preservación y el mantenimiento del mencionado recurso.
Por todos los motivos expuestos, entiendo conveniente que los Estados mercosureños adhieran a la Convención de Aarhus de Dinamarca de 1998, sobre el acceso a la información, participación pública en procesos de toma de decisiones y acceso a la justicia en problemas ambientales.
En nuestro contexto actual, resulta ser un tema muy sensible legislar y adoptar políticas en materia de medioambiente pero mirar hacia el costado puede provocar situaciones muy gravosas e incluso irreparables, ya lo dijo Eduardo Galeano “el hombre es el único animal que corta la rama sobre la que está sentado”.

* Abogada. Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario - Rep. Argentina; Adscripta en la asignatura “Derecho Agrario y Ambiental”, Cátedra “B” (U.N.R) - ( cursando 2do. año); Alumna de la “Maestría en Sistemas Ambientales Humanos”, Centro de Estudios Interdisciplinarios (U.N.R.); Autora del libro: “Mercosur. Un nuevo desafío para la humanidad: la crisis del agua”, prólogo: Dr. Luis Orlando Andorno - tema: “escasez de agua dulce a nivel mundial, en el Mercosur y en la provincia de Santa Fe” y de otros artículos sobre recursos hídricos publicados en Argentina, América Latina y la Unión Europea


1www.cruzroja.es
2 VELAZQUEZ, Celsowww.ecoportal.net/articulos/guarani.htm; Director General de Recursos Hídricos SEAM; Coordinador Nacional del Proyecto Regional del Acuífero Guaraní.


http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Agua/Acuifero_Guarani_recurso_estrategico_mercosureno



UN BIEN ESTRATEGICO: AUN NO HAY LEGISLACION ADECUADA QUE LO PROTEJA



Es una de las mayores reservas subterráneas del mundo. Está en una zona estratégica, la Triple Frontera, y lo comparten Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El agua ya es un bien escaso en Europa y EE.UU.
No falta tanto para que la riqueza de una civilización se mida en litros. Hace tiempo que se viene divulgando que la escasez de agua será, en un futuro no muy lejano, motivo de guerras y su posesión, el trofeo más preciado. Aquí en el sur, en un espacio compartido por cuatro países, está la perla: el Acuífero Guaraní, conocido hasta ahora como la tercera reserva subterránea de agua dulce del mundo aunque, según las últimas estimaciones, podría ser el mayor curso de agua bajo la tierra. Todas las alertas, aún las más disparatadas, comienzan a dispararse. ¿Los que se están quedando sin nada vendrán por el Guaraní? ¿Pueden llegar a quitarnos el agua por la fuerza?

Extendido entre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, el Acuífero Guaraní tiene una superficie aproximada de 1.194.000 km2. El 70% le corresponde a Brasil, el 19% a la Argentina; el 6% a Paraguay y el 5% restante a Uruguay. Hasta la fecha, de todos modos, se desconoce su alcance total, al punto que se ignora cuál es el extremo occidental de la reserva en Paraguay y la Argentina, donde estiman que llega más allá de la laguna de Mar Chiquita. También son estimaciones las que entienden que el Guaraní podría llegar, por el sur, hasta los grandes lagos cordilleranos argentinos.

Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un volumen de 55 mil kilómetros cúbicos (cada kilómetro cúbico equivale a un billón de litros de agua), y con una explotación adecuada, podría abastecer a unas 720 millones de personas con una dotación diaria de 300 litros por habitante. Hoy suena casi a una película de ciencia ficción.

"El problema no radica en que las reservas de agua sean cada vez menores sino en que su localización y calidad están cambiando", le dijo a Clarín el experto mexicano Gian Carlo Delgado, autor del libro Agua y seguridad nacional (Mondadori). Según Delgado, "por un lado hay un alto índice de contaminación del agua, mientras que por otro, está comenzando una reubicación espacial de las precipitaciones y, así, del agua dulce". Al parecer, las zonas de alta biodiversidad como la que alberga al Acuífero Guaraní verán incrementar o por lo menos conservar los índices de precipitación y, por lo tanto, esas zonas "se perfilan como estratégicas a nivel local, regional y mundial", dice Delgado.

Habría que recordar que de los 1,4 miles de millones de km3 de agua que hay en el planeta, sólo el 2,5% corresponde a agua dulce, el resto es sólo potabilizable con carísimos y complejos procesos de desalinización que muy pocos gobiernos pueden implementar. El monto de agua en el mundo se duplica cada 20 años y son muchas las variables para saber si alcanzará para calmar la sed de todos: crecimiento demográfico, uso indiscriminado en la agricultura y explotación descontrolada de cursos son algunas.

Las estadísticas dicen que el 85% del agua que se usa es acaparado por el 12% de la población. Una vez más, una torta que se reparte de manera desigual aunque en nuestro caso, la naturaleza arroja beneficios de la inequidad. El continente americano, con sólo el 12% de la población, contiene el 47% de las reservas de agua potable del mundo.

Mientras los países europeos padecen falta de agua y desesperan porque apenas 5 de sus 55 ríos no están contaminados, en Sudamérica el problema se presenta con la figura de un fantasma, el de la privatización. Aquí hay agua, se la ve, y si no se la ve es porque está bajo tierra, pero desde que los organismos internacionales determinaron que el agua puede ser una mercancía regida por las leyes de la OMC y no un derecho humano, el tránsito desde su curso a la canilla o la botella tiene color de dólar. Por eso, una fuente como el acuífero, con un volumen anual explotable de 40 a 80 km3 es un extraordinario manantial de riqueza para las empresas del rubro.

Desde noviembre de 2001, el Banco Mundial, a través del GEF (uno de sus brazos, especializado en cuestiones de medio ambiente) financia lo pertinente a investigación y a los trabajos tendientes a lograr el "desarrollo sustentable" del acuífero. Fue cuando los gobiernos que comparten el yacimiento pusieron en manos extra nacionales el estudio de los recursos del recurso, lo que, en función de las miradas más desconfiadas, es como haber servido en bandeja el tesoro. Organismos alemanes, holandeses y programas de la ONU participan del proyecto, que tiene al 2006 como fecha final de los estudios.

"Los organismos internacionales como el Banco Mundial buscan crear en la región del Guaraní una nueva región industrial y competitiva a nivel mundial, sin que les importe resguardar la conservación del acuífero ni los reales intereses de los habitantes de la región (15 millones de personas). Su único objetivo es el desarrollo industrial, lo que aumenta los riesgos de cualquier proceso de privatización", dijo desde Canadá Sara Grusky, de la ONG Water for All.

Mientras por su parte Europa tendría el ojo puesto en términos de negocios (las más grandes empresas vinculadas a la industria del agua son europeas), EE.UU. soporta la virtual desesperación de ver que sus reservas se acaban y se ven ante un horizonte estéril y seco. Según un completísimo informe preparado por la profesora argentina Elsa Bruzzone, del CEMIDA, y basado en trabajos de los canadienses Barlow y Clark (autores del ya famoso A la caza del oro azul), el 40% de los ríos y los lagos de EE.UU. están contaminados, igual que acuíferos como el Ogallala, que se extiende por 8 estados desde Dakota del sur hasta Texas y que en algunas zonas ha disminuido su caudal hasta 30 metros. La sobreexplotación y el uso de agrotóxicos están terminando de matar las aguas. Al norte con Canadá y al sur con México, los cursos compartidos y las legislaciones leídas con intereses propios están derivando en conflictos cuyo tono se eleva cada año que pasa.

Sin ley, no hay defensa posible. En el documento Santa Fe IV, preparado por un influyente grupo del Partido Republicano en 2000, a fines del gobierno de Bill Clinton, se planteaban los principales elementos geo-estratégicos que seguían siendo importantes para la seguridad nacional de EE.UU. en el siglo que se avecinaba. Uno era garantizar "que los países del hemisferio no sean hostiles a nuestras preocupaciones de seguridad nacional".

En estrecho vínculo, había otro punto en el informe de los ex asesores de Reagan y Bush padre, que explica por qué es prioritario que los países que albergan al Guaraní promulguen legislaciones que lo protejan como patrimonio de esas naciones. Decía el escrito que EE.UU. debía asegurarse "que los recursos naturales del hemisferio estén disponibles para responder a nuestras prioridades nacionales".

La reciente visita del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, a Paraguay y su ánimo de adecuar a los estados de la región para inmunizar a sus soldados volvieron a encender las fantasías de expropiación. Desde el norte, contestan que el verdadero interés de Washington no es el acuífero sino la posible concentración de actividades terroristas en la zona de la llamada Triple Frontera donde, curiosamente, está alojado el Guaraní, que nutre a unas 500 ciudades de agua.

La obsesión del gobierno republicano con el terrorismo es bien conocida. Menos en cambio lo son sus preocupaciones sobre el futuro y el medio ambiente, temas en los que, en general, se han mostrado reacios a colaborar. Pero es imposible no prestarle cierta atención a cuestiones imperiosas. En febrero de 2004, alguien filtró al diario británico The Guardian un informe secreto del consejero del Pentágono Andrew Marshall, que advertía al presidente Bush de los oscuros efectos del calentamiento global en el planeta a corto plazo, entre ellos, la falta de agua potable. Allí se sugería además que EE.UU. debía prepararse para estar en condiciones de apropiarse de este recurso estratégico, allí donde esté, y cuando sea necesario.

A buen entendedor...

Por: Hinde Pomeraniec



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