BLOG VECINAL ORIENTADO A LA DEFENSA DE LA CALIDAD DE VIDA DE QUIENES VIVIMOS EN EL NOA Y EN PARTICULAR EN LA HERMOSA CIUDAD DE SALTA "LA LINDA".
Contra los monocultivos y minería contaminantes y a favor de la Soberanía Alimentaria y de un Proyecto Nacional Sustentable

Mostrando entradas con la etiqueta blodiversidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blodiversidad. Mostrar todas las entradas

25 de junio de 2011

Salta: La frontera sojera avanza sin pausa y con avaricia



La frontera sojera en Salta avanza sin pausa y con avaricia

A la altura Km. 1.798 sobre la ruta nacional nº 81 se encuentra la localidad de Fortín Dragones, departamento San Martín, provincia de Salta, República Argentina; subregión chaco seco del gran Chaco Americano, en sus alrededores viven varios centenares de familias Originarias y Campesinos criollos, los originarios habitan la región desde tiempos milenarios y los campesinos se asentaron en la zona hace mas de cien años.La población rural esta compuesta por originarios y campesinos criollos que en su totalidad se dedican a la producción de la ganadería mayor y menor. En los últimos años las familias campesinas e indígenas no tienen paz ni de día ni de noche, son victimas de empresarios usurpadores que en forma organizada les intrusan sus campos, matan sus ganados en sus propios corrales, les alambran las tierras, le clausuran los caminos, le toman los puestos y muchas veces les queman las casas. En muchos casos también proceden a desmontar con topadoras los últimos montes del chaco salteño, terruño amado de campesinos e indígenas.
El Chaco salteño de los alrededores de Dragones es rico en recursos naturales, biodiversidad genética; el río Bermejo, cauces subterráneos y vertientes de agua dulce; también podemos resaltar la riqueza en madera y animales silvestres; los montes están poblados por ganados vacunos, caprinos, ovinos, porcinos y caballares. Los hijos e hijas del chaco salteño (originario y criollo) se consideran hijos de la tierra y para ellos el monte es su hogar. La madre tierra es sagrada y los montes y sus frutos son parte de la vida misma. Para criollos y originarios los desmontes, incendios de campos, desalojos e invasiones por parte de empresarios foráneos significa pasar del paraíso al propio infierno.

Los desmontes traen consigo los alambrados y la soja, hace desaparecer la rica diversidad del bosque chaqueño y elimina de la región la existencia de la fauna silvestre. Los desalojos forzados con aval judicial y político destruyen con salvajismo todo indicio de la historia, la cultura, la producción y la economía de los antiguos dueños de estas tierras, originarios y criollos. Los desalojos y desmontes condenan a los indígenas y criollos a perder todo lo que tenían y transmitían de generación a generación: la tierra, el monte, sus ganados, sus casas y sus propias culturas. Hoy los antiguos dueños de la tierra son obligados por los empresarios, políticos y la justicia a perder todo lo que tienen y a emigrar a los grandes centros urbanos. Entre los empresarios, políticos y jueces ultraderechistas que despojan a los hijos del chaco salteño de lo único que tienen, se encuentran los apellidos Macri, Romero, Feudis, Belmont, entre otros.
Más de 200 familias de los alrededores de Dragones, provincia de Salta perderían sus tierras en los próximos meses si la justicia salteña y romerista sigue actuando en complicidad con las empresas usurpadoras que desalojan campesinos; campesinos que en muchos casos superan los 100 años de posesión real y efectiva de sus tierras. Entre los campesinos de la zona de Dragones que sufren los atropellos de la oligarquía usurpadora se encuentran: la familia Maldonado, Torres, Eraso, Aban, Miranda, Cardozo, Parada, Palma, Gutiérrez, Maza, Andrada, Ruiz, Garnica, Burgos, Victe, Molina, Gómez, Campos y otros.
Es necesario reconocer el compromiso militante de abogados y dirigentes campesinos e indígenas que ponen todo de si para defender los derechos de los más débiles, los hijos e hijas del chaco salteño que luchan en condiciones muy desiguales contra los invasores.
No olvidemos que más de un salteño es descendiente directo de los infernales del Gaucho Guemes, quienes con mucho honor dieron sus propias vidas para defender la patria.
Hoy la paisanada salteña esta cansada de tantos atropellos y humillaciones va a llegar el día en que los salteños digan basta para honrar la memoria de los patriotas que hicieron la guerra gaucha por nuestra sagrada independencia.


En democracia los criollos e indígenas salteños seguirán defendiendo la tierra y el monte que les legaron sus mayores y lo pagaron con sus vidas.
Sugerimos, humildemente, a las autoridades políticas de la provincia de Salta y también a las autoridades nacionales, tomar muy enserio la situación de violencia que ejercen los empresarios contra los humildes Campesinos e Indígenas salteños.




Fuente:
http://defensamontebosqueselvagrr.blogspot.com/

12 de abril de 2011

Cartas fumigadas Escrito por Dra Graciela Gomez






Cartas fumigadas
Escrito por Dra Graciela Gomez
Lunes 11 de abril de 2011


Hablamos hace unos días de la mendacidad de la Sociedad Rural de Rosario respecto a decisiones sobre el veneno en la Unión Europea , donde lejos de apoyar su uso, el rechazo es contínuo en los medios y a todo lo que lleve la sigla "OGM".
Sumemos a ello el ridículo que pasó el diario santafesino con la nota “Todo bien con el glifosato ratificaron su uso en europa” edición del sábado 2 de abril, y a todos los que levantaron la noticia, ya que ni ellos se creyeron tal falacia , subestimando en demasía al lector.
La nota “Glifosato y ciencia chatarra” fue un preludio, hoy abordamos con detalle el intercambio epistolar del científico y los adictos defensores.

Las cartas llegadas a la revista estadounidense Chemical Research in Toxicology fueron la comidilla del mundo científico, por lo disparatado de las objeciones y por el paupérrimo argumento de las misivas que solo citaban lo que era conveniente: estudios realizados por la empresa evitando hablar de coadyuvantes, todo fríamente calculado. La única finalidad era descalificar al científico.
Cuestiones clave como que en el campo, por lo general la principal vía de entrada sistémica son las vías respiratorias en lugar del tracto digestivo no parece importarles mucho.Tampoco el hecho de que la placenta humana es permeable al herbicida, el 15% del glifosato administrado por perfusión en experimentos in vitro supera la barrera placentaria humana. La posibilidad de que concentraciones muy bajas pueden ser suficiente para causar letalidad embrionaria, parece no alarmarlos, ni que un simple ejemplo de la fumigación donde el efecto genotóxico en personas expuestas han sido ampliamente estudiadas por diferentes laboratorios en Argentina, Paraguay, Colombia, Ecuador y Francia.

Es un error epistemológico y falta de rigor científico rechazar las estrategias y puntos de vista alternativos sobre la evidencia científica.Peor aún es la propagación de información errónea.

-“Ni siquiera se revisó el total pruebas publicadas con anterioridad , quienes reportaron efectos teratogénicos equivalente a los reportados en nuestro trabajo, como ser los de Rafael Lajmanovich y Eliane Dallegrave, considerando irrelevantes para la salud humana el trabajo del Dr.Gilles Seralini y el de JulieMarc-Robert Bellé. Esta crítica es un juicio de valor científico que no refuta la calidad de la obra, sino que más bien trata de desacreditar, sin proporcionar pruebas de lo contrario” dijo el Dr Andres Carrasco.

Esto es incompatible con los informes técnicos que citan y que no fueron corroborados por científicos independientes.La OMS en la clasificación de 2009 de los plaguicidas recomendados según los riesgos y directrices para la clasificación establece lo siguiente:

-"Todas las precauciones razonables han sido tomadas por la OMS para verificar la información contenida en esta publicación. Sin embargo, el material publicado se
distribuye sin garantía de ningún tipo, ni explícita o implícita. El responsable de la interpretación y el uso de ese material es el lector. En ningún caso OMS podrá ser considerada responsable por daños y perjuicios derivados de su uso”. Además, el informe de 2004 de la Reunión de Expertos de la FAO / OMS, a menudo erróneamente citado por los defensores del glifosato, no contiene referencias científicas de apoyo a las conclusiones extraídas de sus 383 páginas. No está claro en cuanto a quién realizó la investigación, qué metodología se utilizó, y qué tipo de revisión inter pares fue empleada para evaluar la calidad de los materiales contenidos en el informe.

Los autores de la carta también se tomaron el trabajo de criticar las obras citadas por Carrasco, por ejemplo la del grupo de investigadores paraguayos conformados por la Dra Stela Benítez Leite .Un estudio que apunta a la correlación entre las malformaciones y la exposición a los plaguicidas en el Paraguay, que dan una idea precisa de los resultados del uso de agroquímicos, identificando a quienes viven cerca de campos de soja , viviendas situadas a menos de 1 km de los campos , almacenamiento de plaguicidas en el hogar, y el contacto con plaguicidas. Son de una significativa asociación con factores de riesgo para malformaciones congénitas.


-“ Estas conclusiones deben tenerse en cuenta, porque junto con estudios sobre la incidencia de malformaciones y cáncer realizado en el Chaco, estos registros oficiales, ocultos por el gobierno argentino, revelan que se ha triplicado el desarrollo de malformaciones en la provincia y cuatriplicado los casos de cáncer en la localidad de La Leonesa. Estos datos deberían ser suficientes para elevar la alerta a nivel mundial y llevar a la puesta en marcha de un estudio independiente que proporcione una evaluación imparcial y desapasionada de la información en lugar de basarse en estudios encargados por las empresas” agregó Carrasco.

Entre los remitentes están los toxicólogos David Saltmiras de Monsanto, James Bus de Dow Chemical, Simon Hill de Syngenta y Spanogle Terri de la empresa Cheminova Agro.También Judith Hauswirth consultora de United Phosphorus Inc.y Tobia Abraham, gerente de Nufarm Americas Inc, uno de los diez mayores productores mundiales de agroquímicos .


Pero los defensores de habla hispana no quisieron perderse la oportunidad de Figureti: de España Antonio Mulet de la Universidad de Valencia y el médico de la misma escuela de los santafesinos Binner y Prino, el hoy devenido productor: Gastón Fernández Palma representando a Aapresid . Este último, no conforme con el papelón que pasó en Radio Continental con la socióloga Norma Giarraca, cuando la investigadora del Instituto Gino Germani de la UBA le recordó a Palma sus 1500 hectáreas más las 200 que arrienda por lo que su defensa lejos de ser imparcial y su integridad profesional quedaron muy bajo la lupa. Todos estos críticos, además de empobrecer el debate científico independiente, solo demostraron el resultado de una lectura ligera e inconsistente de la investigación de Carrasco.

Demos ahora una miradita por otros países para que la Sociedad Rural de Rosario vea cuánto aman y apoyan al glifosato en el exterior:

La Televisión de Canarias, denunció este fin de semana la indiscriminada aplicación del herbicida en los espacios públicos, muy extendida en todas las Islas, según la denuncia de agricultores, ganaderos y ecologistas que han iniciado una campaña de concienciación contraria a estos procedimientos y que lleva por lema “Los herbicidas nos enferman”. Actualmente el Glifosato se utiliza para el control de hierbas en las orillas y zonas adyacentes de carreteras, barrancos y lugares públicos como parques, jardines y centros educativos.

- “Este agroquímico interfiere en el funcionamiento hormonal de las células humanas además de poner en peligro la certificación de agricultores ecológicos y de la producción integrada de las islas por sus altos niveles de toxicidad” dijeron al medio. Por su parte Ecologistas en Acción de Guadalajara ha remitido esos escritos a la Junta de Comunidades, a la Diputación de Guadalajara y a una docena de ayuntamientos de la provincia para advertirles del riesgo que supone para la salud pública y el medio ambiente. Asimismo afirman , que existe una Directiva Marco europea para un Uso sostenible de los plaguicidas aprobada por el Parlamento Europeo el 13 de enero de 2009 cuyos objetivos son: -La reducción de los riesgos a los efectos del uso de los plaguicidas en la salud humana y el medio ambiente, y el fomento de técnicas alternativas , expresado en el Capítulo IV artículo 11, como “Medidas para proteger el medio acuático y el agua potable”.
Se pide que esta práctica nociva sea sustituida por métodos no contaminantes, como por ejemplo los métodos mecánicos y térmicos que se aplican en la mayoría de los países de la Comunidad Europea.

El sitio "No OMG Report", cuyo editor es el periodista Ken Roseboro , miembro de la junta directiva de la Asociación de Iowa Orgánica publicó el artículo “Científicos advierten sobre graves consecuencias con el uso generalizado de glifosato”. Allí el hoy retirado de la Universidad de Purde EEUU, Don Huber, coautor junto a Gurmukh S Johal de la investigación “Glifosato efectos sobre las enfermedades de las plantas”, ambos científicos del Departamento de Botánica y Patología Vegetal, declaran en su artículo publicado en octubre de 2009 en la Revista Europea de Agronomía que el uso generalizado de glifosato en los EEUU puede "Poner en peligro las defensas de las plantas a los patógenos y otras enfermedades, e inmovilizar los nutrientes del suelo".

Huber dijo que ha estado investigando al glifosato durante 20 años, y comenzó a notar problemas cuando vió un aumento de una enfermedad fúngica del trigo, cuando el glifosato es aplicado un año antes para controlar las malezas.Básicamente, el glifosato completamente debilita la planta, por lo que es susceptible a hongos patógenos transmitidos por el suelo. Se ha producido un aumento general del número de enfermedades de las plantas en los últimos 15 a 18 años. Cuatro de los principales hongos del suelo se han vuelto más activos por el uso de glifosato, como la sarna en el maíz, o pudrición de la raíz en la soja y podredumbre de la corona en la remolacha azucarera. La fusariosis de la espiga que afecta a los cereales, está asociada a la siembra directa, es una enfermedad que produce una micotoxina que podrían entrar en la cadena alimentaria. Hay más de 40 enfermedades con el uso de glifosato, y el número sigue creciendo a medida que la gente reconoce la asociación, dijo Huber.

Cuando se le preguntó si el glifosato es "ambientalmente benigno", como dicen respondió “Absolutamente No ". Esa es una idea equivocada . El glifosato es el factor agronómico más importante que predisponen a algunas plantas a las enfermedades y toxinas. Estas toxinas pueden producir un grave impacto en la salud de los animales y los seres humanos.

Las plantas expuestas al glifosato tienen menos nutrientes minerales. "Estamos viendo una reducción de la calidad de los nutrientes de nuestro alimento.Desafortunadamente, la mayoría de los investigadores se les prohíbe realizar trabajos en la zona. No tienen acceso a las líneas convencionales del Roundup , estos materiales se les niega a los investigadores"concluyó Huber.

Otro científico, Robert Kremer un microbiólogo del Departamento de Agricultura de EE.UU y profesor adjunto en la División de Ciencias Vegetales de la Universidad de Missouri, comenzó en 1997 a investigar cómo el nuevo sistema de Monsanto Roundup Ready herbicida Roundup y GT de cultivo iba a cambiar el nivel de nematodos (gusanos redondos) en la soja. Su equipo de investigación vió como los microorganismos colonizan las raíces, y sospechó que el glifosato era causa de ese impacto. Un problema de hongos que parecía alentar el síndrome de muerte súbita.

De hecho, el sistema es "alterar la biología del suelo entero” . Muchos estudios muestran que el glifosato puede tener efectos tóxicos en algunos microorganismos y que puede filtrarse en el agua subterránea con peligro de la vida silvestre y los seres humanos. "Hemos visto el aumento de estos hongos en el sistema Roundup Ready, tanto en la soja como en el maíz.", dijo Kremer. El trabajo de su equipo de investigación, fue publicado en la Revista Europea de Agronomía, pero no en los EE.UU.
Kremer dijo : "Yo estaba trabajando con el Departamento de Agricultura (USDA) para el Servicio de Investigación Agrícola (ARS), los administradores son reacios a publicar algo así. Su pensamiento es que si los agricultores están utilizando Roundup Ready , el USDA no quiere que la información negativa se lance sobre ellos. Creo que mi comunicado de prensa está todavía cajoneado en el escritorio de alguien” concluyó.

La tecnología Terminator fue condenada en 1998 por la ONU y en el Convenio de Diversidad Biológica (CDB), los países miembros resolvieron por unanimidad mantener la moratoria internacional sobre esa tecnología y también la Asociación Brasileña de Reforma Agraria (ABRA). Sin embargo el diputado Cândido Vaccarezza, del Partido de los Trabajadores presentó un proyecto de ley para liberar el uso de las semillas Terminator a fines de 2010. El Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) denunció que una abogada de Monsanto Patricia Fukuma, es coautora de la iniciativa legal.Vaccarezza negó conocer a la abogada, por su parte, la abogada de Monsanto admitió que una asesora de Vaccarezza, la contactó para que revisara el proyecto, al que efectuó sólo algunas sugerencias.

Nada los detiene, lobbies, amenazas, descrédito y coimas.Todo vale. Cada funcionario, político, científico o periodista parecen tener un precio.
La Sociedad Rural de Rosario tendrá que buscar un vocero de prensa competente porque sus informes delirantes sobre la actualidad europea, al igual que los remitentes supra, tuvieron una lectura rauda y desvariada .
Por todo lo expuesto fue sabia la advertencia de Albert Einstein: "El progreso tecnológico es como un hacha en manos de un criminal patológico".-

Fuente: Asociación Argentina de Periodistas Ambientales (AAPA)-Medio&medio

8 de abril de 2011

“A ESTOS HAY QUE PARARLOS”

“A ESTOS HAY QUE PARARLOS”

ENTREVISTA CON JULIO ARIZA, PEQUEÑO PRODUCTOR
Por Gilda García y Osvaldo Quintana

Supo existir un tiempo en que la gente emigraba al campo buscando la tierra prometida, lejos de una ciudad alienante, soñando con hallar paz, tranquilidad y una vida más saludable. Irse al campo era sinónimo de vuelta a la naturaleza, significaba comenzar nuevamente con otra perspectiva. Algo así debe haber imaginado la familia Ariza cuando 18 años atrás, decidían hacer una elección de vida y trasladarse a una zona rural, en las cercanías de San Benito. Un tiempo antes de que irrumpiría en el país la llamada” fiebre sojera”.




La vivienda de los Ariza se encuentra por el kilómetro 400 en la zona rural de San Benito Sur. Unas quince hectáreas situadas a seis kilómetros de la ciudad de Oro Verde. Por un camino de tierra, luego de atravesar campos y más campos bajo un sol impiadoso, divisamos la señal de la que nos habían hablado: una cabeza de vaca apoyada junto a la tranquera.
“Hubieran preguntado por el loco que pegó un tiro y enseguida los orientaban”, dice al recibirnos Alicia Franco de Ariza. El “loco” en cuestión no es otro que Julio, su esposo, dueño de una reciente notoriedad tras haberle disparado a un mosquito que fumigaba al lado de su vivienda.
La cocina-comedor es amplia, la mesa, alrededor de donde nos sentamos, está cubierta de hojas con apuntes y algunos cuadernos. Alicia prende un viejo ventilador mientras pide que disimulemos el desorden. El marido junto a su hijo de 24 años y estudiante de agronomía, está al llegar. Mientras prepara el mate, nos cuenta que son novios desde que tenía catorce años, que es jubilada docente, que vivieron mucho tiempo en Paraná donde ella daba clases mientras su marido trabajaba de empleado bancario.

Sin estudios propios sobre sus efectos en seres humanos y el medio ambiente y con una velocidad digna de mejor causa, hace exactamente quince años, el gobierno nacional firmaba la resolución 167 autorizando la producción y comercialización de soja transgénica, con uso de glifosato. El documento dejaba al descubierto que solo se habían tenido en cuenta los estudios de una de las partes interesadas: la multinacional Monsanto.

Con las primeras fumigaciones aéreas en la zona, cada vez más constantes catorce años atrás, muchos vecinos comenzaron a sentir un olor que no lograban definir. El tiempo los llevó a atar cabos, pero ninguno sabía hasta entonces que aquello que caía del cielo, sin discriminar sembrados y poblaciones, era tóxico. “La gente de campo, los productores chiquitos, no saben nada de leyes- afirma Alicia- . Nosotros tomamos conciencia recién durante los cortes de ruta, cuando la presidenta dijo que el glifosato era tóxico”.

En el último tiempo Alicia bajó 18 kilos. Tiene anemia, glóbulos rojos bajos y blancos altos, algo llamativo ya que proviene de una familia de contextura más bien robusta. Sospecha que las fumigaciones no son ajenas a lo que le pasa. Relata con preocupación que le pidió al médico un análisis toxicológico. Allí se enteró que éste solo puede hacerse con una orden judicial. “Sé que todos vamos a morir. Es inevitable, pero yo no quiero sufrir”. La conversación queda flotando sobre un incómodo silencio interrumpido por el ladrido de los perros y el ruido de la camioneta acercándose.



Julio Ariza cuenta hoy con 66 años. Cuando vivía en Paraná se encargaba de hacer remates, entre muchas otras actividades. “Soy jubilado, tengo una miocardiopatia de riesgo, aparte soy epiléptico. Los nervios me descontrolan el corazón”. Al cumplir los 18 años le descubren un pequeño tumor en el parietal izquierdo. El médico le aconseja por entonces buscar un equilibrio, hacer algún deporte o recreación. O sino irse al campo. “Tardé cincuenta años en poder venir .Existen cincuenta años de razones para estar acá”.
El pequeño productor es metódico y locuaz al momento de narrar lo ocurrido. Lleva algunos apuntes en unos papeles que saca del bolsillo. Nos alcanza unas revistas que trae del pueblo. Señala una foto. “Así fumiga el INTA, ¿ven?, se ponen ese traje y fumigan, porque eso es veneno”.

Cuando se mudaron, allá por el año 1993, el sueño de los Ariza parecía haberse convertido en realidad: a metros de su vivienda existía un monte de diez hectáreas junto a un tajamar. El monte nativo tenía infinidad de especies: aromitos, espinillos, ñandubay, algunos algarrobos. La fauna era impresionante. Desde conejos hasta caranchos. Encendían la luz y encontraban diez sapos en el patio. Tardaron en habituarse al ruido ensordecedor de miles de ranas. Al tiempo les costó acostumbrarse al silencio. “Este año no vimos ni un sapo- relatan- ranas tampoco se ven más”.



Mediante un crédito del plan social agropecuario, la familia puso un criadero de chanchos. Tiempo después incorporaron un gallinero con pollos de campo. Todo iba bien hasta que, a los pocos años, el monte vecino se vendió. Después, la historia repetida: el nuevo dueño arrasó con monte y tajamar y los cubrió de soja. Al tiempo fumigó. Allí comenzaron los problemas: las chanchas empezaron a abortar, quedaron infértiles y se perdieron 30 lechones. La piara, que había sido construida cuando allí todo era monte, ahora tenía un sojal a cero metros del alambrado.

Después de algunas averiguaciones buscando las causas de lo sucedido, los Ariza llegaron a una conclusión: se trataba del glifosato. Cuando Julio le dio a conocer sus sospechas, que por aquel entonces ya eran certezas, Sergio Plez, el vecino en cuestión, le dijo muy suelto de cuerpo: “¿Sabes lo que pasó? La última vez el mosquito tenía que venir un día y vino al otro, había viento norte, pero le pedí que fumigue igual”.
Al poco tiempo, abortó también la chancha que había criado su hijo. Un aborto placentario. Así, mientras el vecino continuaba fumigando incumpliendo la ley, el pequeño productor efectuaba tres exposiciones ante la policía y una ante el juzgado de faltas de la Municipalidad. Hasta que el jefe de Policía le dijo, “no más exposiciones, acá la denuncia”. Y la denuncia fue a parar al juzgado de instrucción de la doctora Barbagelata.
“A partir de la tercera chancha que abortó y murió, Plez dejo de hablarnos- Sigue relatando Ariza- Lo llamábamos por teléfono y no atendía. Yo pensé: nos está agarrando de estúpidos. La primera vez hice la denuncia, la segunda una advertencia, a la tercera tiro. Y a la tercera tiré”.








Ese martes, como todas las mañanas, Julio estaba mateando en la cocina cuando, de pronto, escuchó un ruido. La esposa dormía y su hijo no estaba. Entonces salió de la casa y vio el mosquito. “Es la tercera –pensó- a este tengo que pararlo”. Dice que tiró de lejos, para asustarlo “¡que susto se pegó el tipo! Se bajó, me gritó. Era un empleado, un contratista que está obligado a saber que el viento llega en segundos hasta casa transportando el veneno. Cuando fumigas no debe haber viento. Me estaba matando a los animales, a mi mujer, a mí”. Al rato llegó la policía, luego el secretario del juez. Ahí fue cuando una justicia renga y sorda transformó a la víctima en victimario.
“Como no soy delincuente, dejé la escopeta acá nomas. Vino el fiscal y me las llevaron todas. Pero esto tomó un estado público que nunca imaginé. De las armas que encontraron, solo una de ellas funcionaba. “La escopeta era de mi padre y, como soy el hermano mayor varón, me traje todo. Una era de mi abuelo, que iba heredando el mayor de los varones. Ese sí mató gente en 1908 en Cuba. Tiene antecedentes”, dice con sonrisa pícara. Después agrega: “me han dicho que el abuelo debe de estar orgulloso”.

Debido a la multiplicidad de denuncias de vecinos y organizaciones ambientales sobre el efecto nocivo de agroquímicos.en enero de 2009 la presidenta Cristina Kirchner se vio obligada a firmar un decreto mediante el cual creó la Comisión Nacional de Investigación sobre Agroquímicos. El informe preliminar de la supuesta investigación arrojó dos conclusiones que parecen una verdadera tomadura de pelo.
La primera dice que “bajo condiciones de uso responsable, el glifosato y sus formulados no implicarían riesgo para la salud humana o el ambiente”; la segunda, que “en Argentina no existen suficientes datos sobre los efectos del glifosato en la salud humana, por lo cual sería importante promover la realización de los estudios permanentes”. La conclusión que no se dice pero que trasunta el “informe” es muy clara: el Gobierno Nacional no tiene ninguna intención de realizar una investigación seria sobre el tema.


“…nos han robado/hasta la sonrisa. /Porque algunos pocos/que el alma perdieron, /nos están matando/y matan el suelo”. Todo lo que me pasa lo escribo, dice Alicia, es mi cable a tierra, mis cuadernos están lleno de poesías, tengo anotaciones de distintos casos parecidos al nuestro, donde pasó esto o donde pasó lo otro. Esto es como la fiebre de oro que veíamos en las películas. Solo que hoy es fiebre de soja. No piensan que sus hijos van a ser infértiles, que sus hijas pueden abortar. Nosotros tampoco sabíamos que existía una ley que protegía al monte nativo. En cambio hoy estamos hechos unos doctores”, bromea. Aunque sabe bien que todo lo sucedido ha dejado secuelas en la salud del grupo familiar, tanto que a Alicia le cuesta recordar ese tiempo donde aquello era algo lejano que le sucedía a otros y le cuesta borrar de su memoria esa profunda sensación de desamparo, cuando la policía irrumpía en su domicilio. “No apareció nadie. Ni el intendente, ni algún representante de la iglesia o del centro de salud. Y todo esto sucedió porque él fue a denunciar. Acá se han tiroteado, han roto mosquitos, han muerto animales, pero nadie denuncia, ni el dueño de los animales ni el dueño del mosquito, porque todos están en infracción”. “Parece mentira pero la angurria los enceguece- agrega enojado Ariza haciendo un gesto de fastidio- El médico me dice que debo estar tranquilo y este vecino me desarregla el corazón”.
Sin embargo el pequeño productor, actualmente procesado por presunto abuso de armas, considera que es necesario estudiar y juntarse para que estas cosas dejen de suceder: “No hagan lo que hice yo: empezar a estudiar esto cuando te pasa, porque ya es tarde. Todos debemos involucrarnos en lo que es la tierra, el agua, el aire. Estaría bueno lograr de a poco denuncias más colectivas. De lo contrario vamos a quedarnos sin nada. Porque hay otra forma de producir comida. Sucede que es más trabajo y más gasto. Y los ingenieros agrónomos tienen el veneno en la cabeza”.


En distintos ámbitos se escucha que la sociedad señala, critica y condena nuestras prácticas (a nuestro entender sin fundamentos), por participar de un modelo de producción hoy cuestionado. (…) cada uno de nosotros debe asumir con responsabilidad su rol profesional y luchar por hacer posible una producción sustentable, velando por el uso seguro de agroquímicos y el respeto por el medio ambiente. De esta manera aquello que tanto pregonamos, será realidad, y habremos dado respuesta a nuestra sociedad con un ejercicio profesional ético. (Ing. Agrónomo Héctor Tórtul, Presidente del COPAER - Revista institucional. Diciembre 2010)






Los Ariza coinciden en que no existen prácticamente controles por parte del gobierno para el cumplimiento de la ley de agroquímicos. “La ley habla de que los municipios deben controlar y archivar la receta agronómica, de que serán juzgados por la misma secretaria de agricultura. Pero eso es como si un delincuente tuviera que cuidar a otro. La única intervención que le da la ley a la policía es recepcionar la exposición y derivarla a esa secretaria.
La ley dice también que no puede haber criaderos de chanchos a menos de mil metros de distancia de gallineros de pollos, habla de que no puede plantarse soja dentro del perímetro del campo donde esté el gallinero. Héctor Tortul, presidente del COPAER, vive de este lado de la ruta. Del otro, a unos seiscientos metros, hay 20 mil pollos de grupo Motta. El mismo fiscal entendió cuando le dije: “ese pollo parrillero no se muere porque tiene sesenta días de vida y se venden muy chicos, pero la gallina que tiene dos años de vida, sí.” “Estamos comiendo veneno”, me respondió. El campo de Tortul tiene soja, tuvo glifosato, herbicida, insecticida, tiene los chanchos, y este señor es el encargado de firmar las recetas agronómicas, es quien juzga si está bien o mal lo que hace Plez. Hay ingenieros agrónomos que son representantes de las empresas agroquímicas. Y están también quienes los venden”. Sergio Plez, en tanto, continúa fumigando, incumpliendo la ley, ahora escoltado por policías armados. Con la prepotencia de quienes se saben impunes.

Luego que desmontaron, en casa de los Ariza duerme una pareja de halcones. En el galpón búhos de cabeza blanca sacan sus pichones. Ya no se ven más ranas, ni teros ni garzas. Antes había caranchos que se comían las vaquillonas que morían. El que comía la carroña no está más, se lamenta Alicia, y uno no puede evitar pensar que en esta Argentina de fantasía, aquellos nobles animales han sido reemplazados por otros caranchos, aquellos que arribaron para devastar el territorio y quedarse con las riquezas energéticas y mineras, con el suelo y el agua.
“Esta historia continúa”, dice Julio. Actualmente su familia atraviesa un difícil momento por el perjuicio económico sufrido, con una justicia lenta y un estado cómplice. “Estamos viviendo con dos jubilaciones mínimas. Nosotros con eso y los pollos andábamos. Criábamos chanchos para que nuestro hijo pueda tener el vehículo y continuar sus estudios .Hoy solo pedimos que se cumpla la ley de agroquímicos y el resarcimiento de los animales muertos. Que nos paguen lo que nos mató. Mi hijo quiere trabajar, no queremos subsidios ni vivir del gobierno. Yo le digo a él que algo tenemos que hacer, no podemos seguir así porque nos va a terminar matando. Vas a tener que vender el campo y yo voy a estar en ese campo, ¿cómo vas a venderme a mí? Sé que es una multinacional muy grande, muy poderosa. Pero recordemos, cuando Goliat enfrentó a David, él se confió, por su tamaño, por la fuerza y avanzó. El pequeño David esperó el momento, tiró con una pequeña honda y derribó al gigante. Lo que estoy seguro es que no tenes que tener miedo y ser paciente”.
La paciencia, aquella que se le acabó una mañana a Don Ariza. La paciencia, esa que se les está acabando a muchos vecinos que empiezan a organizarse, porque no logran entender como puede ser beneficioso para el país un modelo que enriquece a unos pocos, enfermando y matando todo lo vivo que existe.
“Este no es el único caso, hay muchos otros que están ocurriendo pero no se dan a difusión. Nos enteramos los que estamos preocupados. Los ambientalistas, ustedes, pero todos son muy pacíficos”- define. Luego se ríe al recordar que alguien le sugirió colocar un cartel en la entrada diciendo “no tengo perro pero sí buena puntería”.
Después, este pequeño productor que confiesa con orgullo su origen vasco se pone serio, apura el mate y ensaya una definición: “Yo no estoy en contra de ellos. Por mí pueden hacer toda la plata que quieran, pero el derecho de ellos termina en el alambrado, donde empieza mi derecho a vivir”.

(Las fotos que acompañan la nota corresponden a una de las últimas fumigaciones efectuadas en el campo de Plez y fueron cedidas por la familia Ariza)
FUENTE: Revista EL COLECTIVO Nº 32
http://elcolectivo2004.blogspot.com/2011/04/estos-hay-que-pararlos.html

5 de abril de 2011

La tragedia de las Semillas Transgénicas_ Dra. Vandana Shiva.

VANDANA SHIVA - Protegiendo La Biodiversidad

ENTREVISTA EN VIDEO. Dr. Shiva habla de los efectos perniciosos para el ecosistema del monocultivo agrícola (producción a gran escala de un mismo cultivo) y de cómo la perdida de biodiversidad representa no sólo una amenaza para el medioambiente, sino también para la estabilidad del sistema político-económico. Muchos modos de vida están en peligro a lo largo y ancho del planeta ya que los pequeños productores no pueden hacer frente a la agroindustria. Vandana Shiva alerta de los peligros de la biotecnología y explica cómo el poderoso entramado mundial militar-industrial también contribuye a que las multinacionales controlen los recursos naturales.



Vadana Shiva es doctora en física, además de ecologista y activista medioambiental. Dirige el Research Foundation for Science, Technology and Ecology en la India y es uno de las máximas figuras del Forum Internacional sobre la Globalización.


Magnífica y sencilla exposición de esta mujer sabia y luchadora, reflexiones sobre todo el entramado detrás de las semillas transgénicas.


Vandana Shiva explicó a "Big Picture" que la agroindustria representa una amenaza para la biodiversidad del planeta.

12 de septiembre de 2004




Oxford, Inglaterra

La desaparición de la biodiversidad es una amenaza para el equilibrio medioambiental pues éste no puede existir sin variedad. La biodiversidad es la base para la adaptación, la base para la reciprocidad y la base para que los sistemas afronten sus debilidades y resistan los efectos que provocarán el cambio climático, las plagas y enfermedades derivadas de los sistemas de producción, etc.

La desaparición de la biodiversidad es también una amenaza para el equilibrio económico, ya que en los sistemas donde hay biodiversidad el hombre puede trabajar con creatividad. Esto significa que son sistemas que generan modos de vida más variados, más empleo y permiten que un mayor número de personas viva de la tierra. Pero los efectos nocivos del monocultivo no se limitan a la destrucción de la biodiversidad. Los sistemas de producción de monocultivos, por su propia naturaleza, están sustituyendo la biodiversidad y energía humana por combustibles fósiles y componentes químicos tóxicos con la consecuente merma de productividad en el terreno. No es casual que cada vez haya menos granjeros en todo el planeta, puesto que la desaparición de especies naturales es paralela a la desaparición de los pequeños productores de nuestro ecosistema rural.

La desaparición de la biodiversidad es también una amenaza para el equilibrio político, y esto es algo que los involucrados directos en temas de seguridad y paz no han llegado a entender. No se puede alcanzar la paz porque las comunidades están amenazadas y porque los sistemas centralizados, que dependen de la circulación a larga distancia de combustibles fósiles, quieren defender los intereses de las multinacionales que reclaman los mercados mundiales. Multinacionales de cereales como Cargill, por ejemplo, necesitan las regulaciones de libre mercado de la OMC para crear mercados de semillas por todo el mundo. A este respecto, Las leyes sobre patentes son igual de coercitivas y forman parte de la defensa necesaria de los sistemas económicos centralizados que, en último término, provoca la extinción de la biodiversidad. Sin embargo, estos mercados sólo pueden subsistir en un lugar cuando cuentan con una amplia defensa militar.

Eso es lo que, en mi opinión, estamos presenciando hoy en día. No es casual que justo después del presunto fin de la guerra de Irak (que sabemos que no ha llegado), el primer contrato, de 650 millones de dólares, lo firmara Bechtel ni que el programa de alimentación se haya asignado a Cargills. Las oportunidades de mercado para las corporaciones internacionales surgieron con la destrucción de los sistemas de producción locales, aunque éstas necesitan de una sólida protección porque como muy bien dijo Thomas Friedman de The New York Times “para la expansión mundial de McDonalds necesitas tener a McDonald Douglasses ”

La India es un microcosmos de lo que está ocurriendo en todo el mundo. Su población, de 1.000 millones de personas, ha subsistido con los recursos de la tierra, la biodiversidad y el agua de este país. Hoy de día, todos esos recursos están siendo explotados por multinacionales internacionales. Esto significa que, en cada camino, en cada rincón de la India, los habitantes y las comunidades locales están compitiendo contra los intereses de grandes compañías como, por ejemplo, Coca-Cola, que en este momento intenta extraer 1.5 millones de litros de agua en cada una de sus 55 plantas creadas en este país. Un grupo de mujeres se organizó en Kerala porque Coca-Cola estaba agotando el suministro de agua en un radio de 10 millas a la redonda. Empezamos a trabajar juntos y movilizamos a la opinión nacional. Como resultado la planta cerró. Hemos llevado a cabo otras movilizaciones en otras plantas y ahora diferentes personas lideran el proyecto, como el monje jainista digamber (creyentes que no usan ropa porque creen que incluso ésta representa la violencia) que dirige la campaña contra la planta de Pepsi en el centro de la India. Sabemos que estas movilizaciones nunca saldrán en el Financial Times o en el Herald Tribune pero nos da igual, porque estamos poniendo las bases para el futuro de nuestra historia.

Otro ejemplo de lo que venimos hablando se ha producido con el Basmati, el conocido arroz de mi tierra. La palabra Basmati significa "la reina del aroma" e hicieron falta generaciones de cultivos para desarrollarlo. Algunas leyendas dicen que las primeras variedades de Basmati fueron traídas desde Afganistán a la India. Cuando plantamos la semilla de Basmati damos las gracias a la Naturaleza. Damos las gracias por este suelo tan especial que produce un aroma que no se consigue cuando la misma semilla se planta en otro lugar. Y damos también las gracias a Afganistán o quien quiera que lo crease por primera vez. Sin embargo, una compañía en Texas llamada Rice Tech proclama haber inventado no sólo el aroma sino también la planta, la altura, el grano y los métodos para cocinar este tipo de arroz. Esta vez nos hemos enfrentado y hemos conseguido que su patente sea anulada. Ahora estamos haciendo lo mismo con Monsanto, una compañía que asegura haber inventado una antigua variedad de trigo que ha sido, prácticamente, pirateada a la India. Estoy segura de que volveremos a invalidar otra vez la patente.

Pero no deberíamos estar haciendo esto. No deberíamos estar diciendo al mundo "no, el trigo no es propiedad de Monsanto". No queremos vivir en un mundo donde las palabras "danos hoy nuestro pan de cada día" sean una plegaria a Monsanto. No queremos acabar así. Siguiendo el legado de Gandhi, hemos conseguido un verdadero cambio porque ahora somos capaces de identificar la globalización no con la solidaridad humana, sino con el saqueo de recursos naturales por parte de las grandes multinacionales. Hemos conseguido poner límites a Coca-Cola en algunos lugares y hemos impedido que Suez llevara a cabo sus planes de privatización del río Ganges o, al menos, lo hemos paralizado durante dos años y espero que podamos conseguirlo para siempre. Pero día a día vemos cómo las grandes multinacionales intentan apropiarse del planeta y su ecosistema como si fueran su monopolio, propiedad y mercancía. Cuando el presidente Bush habla de la "sociedad de propietarios" en la Convención del Partido Republicano se refiere a esto: un mundo en el que todo es propiedad privada y todo se posee. Sin embargo, la mayoría de lo que encontramos en este planeta es propiedad de todos, incluida esta pequeña abeja que no para de dar vueltas a mi alrededor. Eso es lo que estamos intentando defender. Nuestro movimiento contra las multinacionales proclama algo muy sencillo: el mundo no está en venta. Cuando nos enfrentamos a Suez en las orillas del Ganges, muchas personas cogían agua y decían: "nuestra madre Ganges no está en ven




Links:
Entrevista en Video: www.big-picture.tv/index.php



Vadana Shiva es doctora en física, además de ecologista y activista medioambiental. Dirige el Research Foundation for Science, Technology and Ecology en la India y es uno de las máximas figuras del Forum Internacional sobre la Globalización.



LIBRO:Earth Democracy (La Democracia de la Tierra) - por Vandana Shiva

La internacionalmente reconocida física y activista Vandana Shiva se enfrenta con audacia en Earth Democracy (o como ella denomina proféticamente "el proyecto del pueblo para un nuevo Milenio del Planeta") al Proyecto Neoconservador para el Nuevo Siglo Americano. Shiva, una de las voces destacadas en la lucha por una justicia y el desarrollo sostenible global, describe en este libro la apariencia posible de la democracia de la Tierra así como apuntala los cimientos y principios necesarios para construir una economía, cultura y democracia más humanas.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...