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1 de enero de 2012

MORILLOS: HASTA QUE NO HAYA AGUA POTABLE SEGUIRÁN LAS DIARREAS


EL DRAMA DE LA DESNUTRICIÓN EN LA LOCALIDAD DE MORILLO, EN EL DEPARTAMENTO RIVADAVIA

“Hasta que no haya agua potable seguirán los casos de diarreas”

El verano pasado hubo tres muertos en la zona. Aunque tienen cinco ambulancias, solo está funcionando una.Siete médicos deben cubrir una población de 11.000 habitantes. Solo llegaron dos nuevos agentes sanitarios en 2011

En un niño desnutrido, una simple diarrea puede ser fatal. En el último verano tres chicos de Morillo perdieron la vida a causa de la desnutrición. El pueblo, en el departamento de Rivadavia Banda Norte, queda a casi 400 kilómetros de Salta capital y alberga a 19 comunidades aborígenes, en su mayoría de la etnia wichi. La gerenta del hospital de Morillo, Fernanda Siuffi, estima que durante esos meses atendieron a más de 150 niños con algún tipo de déficit nutricional. Este verano tendrán solo dos agentes sanitarios nuevos para cubrir el área operativa de 12.500 kilómetros cuadrados y 11.000 habitantes, que custodian los siete médicos del hospital.

Pero la mayor preocupación de la doctora para prevenir la muerte de niños por deshidratación y desnutrición no pasa por la falta de recursos humanos, sino por la calidad del agua de Rivadavia Banda Norte. “No tenemos agua de red. Una cosa es el agua de la canilla y otra el agua de red. El agua es de red o corriente cuando viene de una planta potabilizadora. Aunque en este municipio hay tratamiento en los pozos, no hay planta potabilizadora, entonces el agua no es potable”, dijo Fernanda Siuffi.

 “Con el agua vienen las diarreas, las bacterias y virus que se vuelven enfermedades. Hay una relación grandísima del agua que tomamos con los casos de diarrea que tenemos. Los chicos con bajo peso están controlados, pero pueden sufrir diarreas en verano y eso puede ser mortal si están muy lejos del hospital. Por eso lo primordial es el agua. En este momento hay un caso de déficit nutricional grave, pero está bajo control todas las semanas”, agregó la doctora.

El hospital tiene cinco ambulancias, pero solo funciona una. Con las lluvias los caminos no se pueden transitar ni en 4x4. Los vuelos sanitarios son hasta las cinco de la tarde y solo con buen tiempo. El año pasado, uno de los niños que murió, oriundo de la localidad de Los Baldes, no pudo ser evacuado durante dos días. Fue imposible llegar por tierra y por aire. Finalmente, salió en el tractor de la Municipalidad, pero fue demasiado tarde. Aunque no podrán resolver rápidamente los problemas de movilidad para tan vasto territorio, el equipo médico realizó una autocrítica sobre cosas que sí se podían modificar.

“El Gobierno debería anular las elecciones en el IPPIS” “Cambiamos nuestra forma de atender. Hay médicos en consultorio y médicos de guardia, que atienden solo las urgencias. Después de la experiencia del año pasado y de la cantidad de casos de diarrea que tuvimos, determinamos entre los médicos que cualquier niño menor de seis años que entre al hospital será tratado como emergencia. Tenga lo que tenga, su caso es una emergencia. Entonces, las madres que tienen chicos menores de seis años ya no tienen que sacar turno para atenderse, sino que se los atiende directamente por la guardia. Vemos que las mamás vienen mucho más que antes, porque no tienen que esperar ni sacar turno. Antes directamente no venían y las desnutriciones se volvían más agudas”, contó la doctora.

Cinco familias aborígenes, con chicos de bajo peso, consultadas por El Tribuno coincidieron en la necesidad de contar con enfermeros bilinges. “El hospital recomendó el nombramiento de dos personas de comunidades locales, pero hasta el momento no hubo novedades”, explicó Siuffi. “No tenemos sectores de atención primaria de la salud descubiertos, pero sí tenemos muchas poblaciones vulnerables en donde no vendría mal tener dos agentes sanitarios. No son muchos los hospitales que pueden decir lo mismo”, agregó.

El agua, causante de diarreas

 
Las dos enfermedades que predominan en la zona son las infecciones respiratorias y las diarreas. Las primeras en invierno y las diarreas en las épocas estivales. “Lo que está sucediendo es que ahora las enfermedades respiratorias se vieron durante todo el año y las diarreas aparecieron temprano”, dijo la gerenta Fernanda Siuffi.

En Morillo hay cuatro pozos de agua. Una reacción química hecha por el hospital para ver qué tan potable es el agua en los cuatro pozos dio como resultado que en algunos barrios no era potable. En Capitán Pagés no hay quién prenda la bomba que provee de agua al pueblo, entonces mucha gente la saca de las represas. En Los Blancos el agua de la canilla es salada. El agua dulce está en un tanque y la población tiene que ir a buscarla.

“Tenemos muchos casos de diarreas que se relacionan con la potabilidad del agua y la educación que hay que impartir a las madres. Se puede hervir dos o tres minutos; usar dos o tres gotas de lavandina por cada litro o ponerla al sol en botellas de plástico transparente durante todo un día”, puntualizó la doctora.

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