BLOG VECINAL ORIENTADO A LA DEFENSA DE LA CALIDAD DE VIDA DE QUIENES VIVIMOS EN EL NOA Y EN PARTICULAR EN LA HERMOSA CIUDAD DE SALTA "LA LINDA".
Contra los monocultivos y minería contaminantes y a favor de la Soberanía Alimentaria y de un Proyecto Nacional Sustentable

18 de agosto de 2012

Contracara de los cultivos de soja en la Argentina



Contracara de los cultivos de soja en la sustentabilidad de las aguas, los suelos y las comunidades rurales:
La ampliación de la planta de Molinos Río de la Plata en San Lorenzo, y la instalación de otro puerto de Cargill en Villa Gobernador Galvez, destinadas a aumentar la producción de soja, junto con la profundización de la hidrovía, son obras anunciadas como las buenas noticias del año.
Sin embargo, no han sido tenidas en cuenta cuestiones de una gran importancia como el impacto ambiental o referidas a la soberanía alimentaria que abren la puerta a un nuevo "endeudamiento interno": la deuda ecológica.
Una de las noticias mediáticas a nivel nacional de este verano del 2004, ha sido la promisoria inversión de dos complejos cerealeros en la provincia de Santa Fe: la ampliación de Molinos Río de la Plata en San Lorenzo, y la instalación de otro puerto de Cargill en Villa Gobernador Galvez, ambas plantas en zonas residenciales de las respectivas ciudades. A esto se suma las inversiones anunciadas por Aceitera General Deheza, Vicentin y Dreyfus, que en total alcanzan unos US$ 400 millones.
La producción de soja en la Argentina se ubica en el orden de los 35 millones de toneladas, y se proyecta para los próximos 5 años una producción nacional de soja que podría llegar a los 45 millones de toneladas.
Estos inversionistas, presionan también, como esencial para mantener la competitividad de la Argentina, la profundización de la hidrovía, o sea traer el mar al río, y profundizar aún más el tramo aguas arriba de Puerto San Martín debido a la creciente producción en provincias como Chaco y Santiago del Estero.
El dragado del río Paraná es la única privatización del país para la cual no se creó el correspondiente órgano de control, y llevamos 9 años de concesión. (parcelas políticas que nadie toca)
La renta económica que está generando este modelo está poniendo en riesgo nuestra soberanía alimentaria, o sea nuestra capacidad de producir alimentos sanos y variados para una dieta equilibrada.
El consumo de herbicidas y agroquímicos es cada vez mayor y por ende, el riesgo asociado de contaminación. La siembra recurrente degrada el suelo y facilita la pérdida de minerales, todos componentes de una creciente deuda ecológica , que va cerrando el cerco a una agricultura finita.
Cada barco cargado de soja que vemos pasar por el río, lleva una carga de unos 10 millones de dólares al valor actual del mercado.
Si se contabilizaran las externalidades ambientales y sociales que implica (o sea los costos de daños ocasionados que no se incluyen en las cuentas), tomaríamos conciencia que gran parte de ese dinero nos hará falta si tuviesemos que reponer nutrientes, suelo, agua, bosques, y comprar la leche y la carne que se dejan de producir por el boom de la soja.
Solamente en término de nutrientes que exportamos con las cosechas, reponerlos con fertilizantes artificiales, significaría unos 600.000 dólares por barco.
Pero esto es un buen negocio para Cargill que amplía la capacidad de su planta de Puerto General San Martín que abarca el rubro de fertilizantes fosfatados y nitrogenados.



Parafraseando a Walter Pengue (Ing. Agrónomo investigador de la UBA), el dilema entonces, no pasa por el pobre grano de soja y la posibilidad para los productores que aprovechan hoy en día una rentabilidad coyuntural pero de corto tiempo.
El problema está en el modelo agropecuario que Argentina debe seguir, y en ello, es relevante la participación y responsabilidad del Estado.
Nos debemos la discusión de políticas que prioricen la diversidad productiva y mejoren la competitividad en todos los rubros, que el uso de nuestros recursos sea sustentable para muchos más agricultores, y no solamente rentable para unos pocos empresarios.

"Al final del camino, en ese horizonte pampeano donde la clase media fantasea con una cabalgata literaria, sólo terminar con el latifundio y con la soja equivaldrá a no elegir la muerte". 30/3/08
Expresiones finales del artículo de Alicia Dujovne Ortíz en la Nación.
Moderar latifundios y en ellos impedir de ver crecer la soja, es tarea imposible, a la que precisamente ningún amante del dinero y del poder, ya sea para sí o para repartir, se le ocurriría dedicar un minuto de su tiempo.
Las aguas de La Picasa nadie las quiere hoy recibir por sus altos contenidos de arsénico. Cuando en 20 años el 30% del planeta sea desierto, esas mismas aguas valdrán más que el oro para regar cultivos de lo que fuera.
El límite de 40 mlgr x l de nitratos que en el agua potable aparece aceptable para nuestra provincia, en España es de 90 mlg x l; y en Rusia de 200 mlg x l.
Nadie avisora menos desiertos, ni menos agua envenenada, ni menos soja, ni menos riberas urbanas polucionadas.Todos van urgidos por una riqueza que el hedonismo planetario necesita como el aire que respira.
El trabajo poético todavía no ha descendido a estos valles para, a esta inevitable muerte, comenzar a acercar redención. Hay redenciones que en llegar demoran siglos.Francisco Javier de Amorrortu . 2/4/08


Texto de Raúl Montenegro del 2/4/08
"Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.
Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.
Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.
Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.
Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.
Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.
Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.
Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de BASF y las palas mecánicas con aire acondicionado.
Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas. Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.
Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.
Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.
Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.
Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.
Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.
Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.
Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.
Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.
Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.
Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.
Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina".
Biólogo. Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia) Presidente de FUNAM (Fundación para la Defensa del Ambiente). Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)montenegro@funam. org.ar

Fertilizantes
La utilización de fertilizantes, principalmente de síntesis, representan un potencial riesgo de contaminación de acuíferos subterráneos cuando su aplicación se realiza en ausencia de las consideraciones agronómicas que contemplan el balance de nutrientes entre el consumo de los cultivos y el aportado por los suelos (Reynoso et al., 2004).
Los nutrientes constituyen parte de los recursos del ambiente, los que conjuntamente con el manejo de las características de los genotipos, el conocimiento de la dinámica de las variables climáticas, las labranzas y otras prácticas tecnológicas, generan incrementos en los rendimientos físicos de los cultivos.
Los nutrientes que mayoritariamente se aportan al suelo a través de la fertilización son el nitrógeno y el fósforo. Los compuestos orgánicos de nitrógeno no son muy móviles en el suelo, razón por la que sólo sus productos de degradación son potenciales contaminantes de los acuíferos.
Los nitratos que migran hacia los sistemas subterráneos dependen (además de los factores climáticos) de la frecuencia de aplicación y del tipo de fertilizante utilizado, de la cantidad total de fertilizante incorporado, del nitrógeno orgánico e inorgánico presente en el suelo, y de las prácticas tecnológicas implementadas (Costa et al., 2000; Rimski-Korsakov et al., 2000).
Los compuestos de fósforo se presentan en forma orgánica e inorgánica y la mayoría de ellos se mantienen estables en el tiempo. Las forma inorgánicas del fósforo son fijadas en un proceso por el cual los compuestos solubles cambian a formas menos solubles por reacciones con compuestos orgánicos e inorgánicos del suelo.
Estos compuestos tienen una movilidad limitada y pocas probabilidades de abandonar el suelo hacia las napas.
Respecto al primero, se conoce que la agricultura participa en forma significativa en la contaminación nítrica (Hénin, 1990; Adiscott, 1995; Knisel et al., 1995).
Si bien el uso de fertilizantes nitrogenados ha aumentado considerablemente en los últimos cinco años, Andriulo (1995) sostiene que la fertilización no es la principal fuente en la contaminación de los acuíferos.
Debido a que solamente en estos últimos años se ha intensificado el uso de nitrógeno fertilizante, el mayor aporte de este nutriente podría provenir del lavado de nitratos originados en la mineralización de la materia orgánica del suelo y no aprovechados por el sistema radicular de las plantas.
El agua para el consumo humano o para riego (ver Riego) se extrae de la formación Puelches y los sedimentos de las formaciones pampeana y postpampeana, que poseen una recarga autóctona (Santa Cruz, 1988).
Sus límites, superior e inferior, no son impermeables, por lo que los nitratos exportados del suelo a través del lavado ingresan a estos acuíferos (Costa et al., 2000; Rimski-Korsakov et al., 2000).
Lavado y colaboradores (1999) sugieren una relación importante entre prácticas de manejo de los suelos como las labranzas y la concentración en el suelo de algunos elementos químicos por fertilización, siendo probable que ello represente un riesgo potencial para la calidad del agua subterránea.
En sistemas intensivos las elevadas dosis de fertilizantes empleadas anualmente constituyen un importante riesgo hídrico ambiental.
Hure y colaboradores (1998), en la zona hortícola cercana a la ciudad de Rosario (Santa Fe), hallaron que en el 60 % de los 25 establecimientos testeados, el agua de consumo presentaba concentraciones de NO3- mayores a 45 mg.l-1 y en el 8 %, concentraciones de NO2- mayores a 0,1 mg.l-1, ambos, límites de riesgo de salud para la OMS. Asimismo Sardi y colaboradores (1997), en producciones animales intensivas del norte y sur del Gran Buenos Aires hallaron que alrededor del 42 % de 57 muestras superaban el límite de NO3-.

Plaguicidas
Los contaminantes no permanecen estáticos en el punto de emisión, están sujetos a un devenir espacio-temporal que incluye una serie muy compleja de causalidades, que tienen como consecuencia, que sus efectos se manifiesten a gran distancia y tardíamente, en sujetos habitualmente distintos a los causantes de la misma (Eguiazu, 1989; Arnold y Briggs, 1993).
La variable espacial por el momento, no es controlable, y sustancias de riesgo ambiental pueden ser exportadas, transportadas o producidas en forma libre (Mills y Thruman, 1994; Raskovsky y Laurenzano, 1994; Shuval y Gruener, 1997).
La irrupción del hombre en el orden natural, sustentada en la búsqueda de la máxima producción física en el ámbito rural, condujo a la necesidad creciente de ampliar la oferta de productos químicos por parte de los laboratorios de desarrollo de agroquímicos (Rodrigues, 1997; Pimentel, 1998)
Estos productos, considerados genéricamente como agrotóxicos, poseen una movilidad y persistencia controlada por sus características y las del ambiente donde actúan, siendo en su mayoría contaminantes difusos.
Los plaguicidas deben ser suficientemente móviles como para alcanzar su objetivo y suficientemente persistentes como para eliminar el organismo específicamente atacado.
Estas dos cualidades no son deseables desde un punto de vista ambiental.
El desplazamiento de los plaguicidas hacia el acuífero es un fenómeno complejo donde actúan principalmente los procesos de sorción, degradación y volatilización.
La mayoría de los plaguicidas químicos son sustancias de bajo peso molecular y poco solubles en agua (como los organoclorados).
La solubilidad (especialmente de fosforados y carbamatos) es la propiedad que más condiciona su transporte hacia estratos inferiores, pero existen otros factores que determinan la movilidad y persistencia de los plaguicidas y que influyen sobre los mecanismos de absorción y degradación.
Los minerales arcillosos y la materia orgánica del suelo junto con la actividad biológica pueden retenerlo parcialmente y amortiguar la contaminación de las aguas subterráneas.
La capacidad asimilativa del suelo está determinada por los procesos bióticos y abióticos que conducen a la transformación del plaguicida en metabolitos no tóxicos.
Sin embargo, el herbicida atrazina, perteneciente el grupo químico de las triazinas, y utilizado ampliamente por su acción como pre y postemergente para el control de malezas, especialmente en el cultivo de maíz, posee metabolitos de degradación más tóxicos que el producto de origen (Bowmer, 1991; Mills y Thruman, 1994).
El glifosato, principio activo del herbicida de mayor uso en la región pampeana, también es un agroquímico con evidencias de que su formulación (principalmente por su surfactante) produce impactos negativos en el ambiente (WHO, 1994; Hung et al, 1997; NCAP, 1998).
Si bien, no existen evidencias concluyentes en la región pampeana de contaminación de acuíferos por plaguicidas, trabajos de investigación (Andriulo et al., 2002a, 2002b; Lenardon et al., 2002) indican que la temática debe abordarse de manera activa y amplia, debido a que genera un marco de incertidumbre, fundamentalmente ante el desconocimiento del riesgo potencial que implica. 

Comentarios

En las últimas tres décadas en la región pampeana Argentina se sucedieron diferentes modelos de uso de la tierra que se basaron en la intensificación productiva, postergando la preservación y conservación de los recursos naturales (Montico y Pouey, 2001).
Prueba de ello, es que el agua no representó, ni aun representa para la función pública, con excepción de acciones aisladas, un motivo de verdadera atención, y los actores privados ignoran o subestiman la problemática y las externalidades que derivan de su uso y administración.
Comienzan a evidenciarse señales del deterioro de la calidad del agua por acción u omisión, situación que obliga a reflexionar sobre la celeridad con que debe darse la intervención por parte de los decisores, desde la armonización de la tecnología con el ambiente hasta la articulación de la apropiación del territorio con las necesidades sociales. Es imprescindible actuar de manera sistemática en base a la formulación de propuestas activas.
El aprovechamiento y gestión del agua debe basarse en un planeamiento que implique la participación de los usuarios, los planificadores y los responsables de las decisiones a todos los niveles.
Coincidiendo con Fernández Jauregui (2001), la gestión de los recursos hídricos en la región pampeana debe abordarse desde un enfoque multidimensional y multiobjetivo, reconociendo al agua como bien económico indispensable para el crecimiento y el desarrollo.
Las bases del cambio del compromiso con el aprovechamiento, ordenación y uso de los recursos de agua dulce, deben contemplar la definición de las cuencas hidrográficas como unidad de desarrollo en lugar de las divisiones políticas, el reconocimiento de la relación entre aguas superficiales y subterráneas, la interacción entre los sectores rurales y los urbanos, y la aplicación de los principios de la sustentabilidad.
Glifosatos

El glifosato, que se emplea en la Argentina como herbicida, sobre todo en los cultivos de soja resistente a este compuesto, produce modificaciones en la flora de lagos y lagunas. Así lo evidencian los resultados de un estudio publicado en la revistaEcological Applications.
Las prácticas agrícolas actuales, basadas en gran medida en el empleo de este herbicida, pueden alterar los ambientes acuáticos naturales, afirman los autores del trabajo, dirigido por el doctor Horacio Zagarese, investigador del Conicet y del Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech), junto con el doctor Carlos Bonetto, del Instituto de Limnología de La Plata, e investigadores del Laboratorio de Limnologí de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (FCEyN). Ellos destacan que este herbicida no es inocuo.
Para analizar sus efectos, los investigadores fabricaron ambientes acuáticos parecidos a lagunas de la provincia de Buenos Aires en pequeña escala.
En el predio del Intech, construyeron diez piletones de 25 m por un metro de profundidad, que fueron llenados con agua y se los dejó evolucionar hasta que se transformaron en verdaderos cuerpos de agua de poca profundidad.
El experimento comenzó cuando se les inocularon diferentes concentraciones de Roundup®, una formulación comercial de glifosato, y algunos se dejaron libres de herbicida, como control.
La doctora Haydée Pizarro, investigadora de la FCEyN y el Conicet, relata: "Hasta los once días de iniciado el experimento, observamos que en todos los casos aumentó la concentración de fósforo total en el agua, debido a que este elemento forma parte de la formulación del herbicida".
Pero el objetivo principal era indaar el efecto del glifosato en los microorganismos presentes en el agua. "La adición del formulado genera cambios significativos en la estructura y función de las comunidades de algas", afirma Pizarro,
y destaca: "Tanto el fitoplancton como el perifiton [que comprende los organismos microscópicos que se adhieren a los troncos o a las plantas acuáticas] conforman las bases de las cadenas tróficas acuáticas [proceso de transferencia de energía], y las alteraciones que sufran van a generar efectos en cascada en los demás componentes del ecosistema".
El perifiton funciona como centinela local de contaminación porque es posible saber quiénes y cuántos organismos sobreviven o mueren.
A lo largo de los once días que duró el experimento, la población adherida descendió en forma abrupta en comparación con las piletas donde no se había colocado el glifosato.
"En el fitoplancton también detectamos grandes cambios", señala la doctora Irina Izaguirre, investigadora de la FCEyN y el Conicet. "En esa comunidad, el hallazgo más interesante fue que mientras la mayoría de las especies de algas resultaron afectadas negativamente por el glifosato, un grupo de cianobacterias más pequeñas (de menos de 2 micrones) que forman el «picoplancton» no sólo resultó resistente al herbicida, sino que su crecimiento se vio fuertemente estimulado."
Por su parte, Pizarro subraya: "Detectamos cambios que tienen consecuencias ecológicas importantes, pues se está afectando la biodiversidad en general y, por ende, el funcionamiento del ecosistema".
Este trabajo constituye uno de los pioneros en cuanto al estudio del efecto de este herbicida sobre las comunidades acuáticas.
Los investigadores realizaron otros experimentos de mayor duración, en los que observaron qué sucedía una vez cumplido el plazo requerido por el glifosato para degradarse. "Vimos que los efectos seguían, no había recuperación de las comunidades y la cantidad de fósforo en el agua seguía siendo alta", concluye Pizarro.
Lo cierto es qe el glifosato parece estar lejos de ser inocuo. Cuando culminen los estudios que numerosos grupos de investigación están realizando en distintas escalas, incluyendo anfibios y monos, tal vez se tenga un panorama más preciso sobre los riesgos que puede entrañar este producto.
Susana Gallardo
"Este herbicida inhibe la producción de aminoácidos que son esenciales para el crecimiento de las plantas", explica la doctora María dos Santos Afonso, investigadora del Departamento de Química Inorgánica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

Si bien se afirma que el glifosato tiene una vida media muy breve, la doctora Dos Santos Afonso subraya que el compuesto puede mantenerse en el ambiente durante tiempos más prolongados, fundamentalmente porque se adhiere a los minerales del suelo y de los sedimentos.
Advierte que cuando está unido a otros compuestos, no puede degradarse; para que pueda hacerlo, tiene que estar libre. Es más, cuando se une a los minerales del suelo, no sólo no se degrada, sino que puede volver a liberarse y dispersarse.

Transgénicos: :;;;;;Más herbicidas para sostener lo insostenible

Por GRAIN,,,, . 27 de septembre de 2007
Las grandes corporaciones agroindustriales se han lanzado a una nueva carrera para ampliar sus ganancias a partir del terreno que ganaron en los últimos diez años imponiendo con éxito monocultivos resistentes a herbicidas a lo largo y ancho de aquellos países que abrieron sus fronteras a los transgénicos.
Así tenemos a Monsanto, BASF y Dow que compiten (y al mismo tiempo colaboran) en la investigación de nuevos cultivos resistentes a herbicidas que ya están llegando a los campos o llegarán en los próximos cinco años.
Por detrás de la supuesta búsqueda de nuevos cultivos que suplanten a los cultivos resistentes al glifosato, obsoletos ante el obvio surgimiento de malezas resistentes al mismo, se esconde la búsqueda del control de un inmenso mercado de productos agrícolas primarios y agrotóxicos del que ninguna empresa quiere perder tajada.
Hoy parece ser que ninguna de las corporaciones se acuerda de la seguridad con que diez años atrás afirmaban que nunca se producirían malezas resistentes al glifosato.
La venta del paquete tecnológico semilla-agrotóxico (protegido por la correspondiente patente que garantice el cobro de las regalías) es la ecuación perfecta para sostener un poder corporativo que ha crecido en las últimas décadas de una forma que no tiene precedentes [1 ].
Por supuesto, quienes pagarán los costos de la continuidad de este modelo son los campesinos, los consumidores y el ambiente, que verán cómo a la lluvia de glifosato que inunda millones de hectáreas de monocultivos de soja, algodón, maíz y canola ahora se suman otros agrotóxicos que completan el menú corporativo de la muerte : imidazolinonas, dicamba y 2,4 D.
Los "nuevos" transgénicos y otras nuevas tecnologías desnudan además que el único objetivo en el desarrollo de estas semillas es y será el control corporativo de la agricultura, las semillas y los agricultores -sin importar por supuesto las consecuencias que sobre la salud y el ambiente produce el brutal envenenamiento planetario.

Veamos a continuación los "avances" que las grandes corporaciones se traen entre manos :
Los cultivos Clearfield
En este caso la empresa BASF sale al cruce de las críticas que desde amplios sectores de la sociedad se hacen a los transgénicos para ofrecer más de lo mismo : un cultivo resistente a herbicidas desarrollado por otra tecnología diferente a la transgénesis al que han denominado Clearfield ("campo claro", "campo desnudo").
Esta tecnología consiste en el desarrollo de un cultivo resistente a un herbicida sin la introducción de un gen de una especie distinta y por esa razón es promocionada por BASF alegando que su semilla no es transgénica.
El cultivo se formula a partir de un supuesto mejoramiento tradicional que en algunos casos incluye la utilización de mutagénesis químicamente inducida.
Sin embargo y tal como lo plantea claramente RAP-AL Uruguay [2 ] los cultivos Clearfield "implican prácticamente los mismos peligros ambientales que los cultivos transgénicos, además de los característicos de todo monocultivo a gran escala".
Tal como ya lo hemos planteado en otro documento de GRAIN [3 ] "la mutagénesis produce plantas con todo tipo de cambios morfológicos y una multiplicidad de cambios genéticos, pero como esta tecnología no introduce nuevos genes escapa a regulaciones y a convenciones internacionales".
Todos los cultivos Clearfield son resistentes a herbicidas del grupo de las imidazolinonas ; BASF proporciona el herbicida o mezcla de herbicidas correspondiente a la semilla adquirida dentro del mismo paquete tecnológico.
BASF ha desarrollado maíz, arroz y girasol Clearfield y los herbicidas son mezclas en distintos porcentajes de herbicidas del grupo de las imidazolinonas. Por ejemplo el producto OnDuty es una mezcla de 52.5% de imizapic y 17.5% de imizapir.
Los herbicidas de este grupo son considerados de "baja toxicidad" para humanos y animales, aunque la misma empresa los considera "ligeramente tóxico para las abejas". Y por supuesto si uno lee detenidamente el marbete de los herbicidas de este grupo [4 ] se encuentran las advertencias que demuestran que su baja toxicidad no va más allá de las declaraciones propagandísticas de la empresa.
Por otro lado algo que caracteriza a este grupo de herbicidas es la persistencia en los terrenos, por lo que la contaminación de los mismos queda asegurada por largos periodos.

Cultivos resistentes a dicamba

Durante los últimos meses el vicepresidente de Monsanto, Robert Fraley, ha estado reiteradas veces en Argentina anunciando los nuevos productos para la próxima década de la mayor corporación de los transgénicos del planeta.
Entre los más destacados se cuenta la soja resistente al dicamba [5 ] que promete sustituir a la soja RR cuando la misma se vuelva obsoleta ante el avance de las malezas resistentes al glifosato.
El anuncio era también una alerta sobre el hecho de que cuando la soja resistente al dicamba salga al mercado Monsanto retirará toda la soja resistente al glifosato dejando únicamente la nueva soja.
Cada exposición de Fraley concluyó con una demanda suya por seguridad jurídica, que en términos reales significa exigir que Argentina modifique su legislación para permitir que Monsanto tenga mayor control sobre las semillas comercializadas en el país y que se termine con el derecho al uso propio que consagra la actual legislación.
Esta exigencia se ve ahora reforzada con el anuncio de Monsanto de invertir en Brasil para desarrollar una nueva soja transgénica que no se comercializará en Argentina ni Uruguay "debido a que Monsanto no firmó aún con esos países acuerdos sobre la propiedad intelectual" [6 ].

Cultivos resistentes a 2,4 D

El anuncio más reciente es de Dow Agrosciences, que a fines de agosto prometió que para 2012 tendría en el mercado un maíz resistente al herbicida 2,4 D (2,4 diclorofenoxiacético) conjuntamente con la característica Bt [7 ].
Partiendo de asumir el surgimiento de malezas resistentes al glifosato, Dow sale al mercado a ofrecernos esta "alternativa" : regar nuestros campos con el tristemente célebre componente del Agente Naranja.
El 2,4 D forma parte de la historia del horror de la humanidad porque fue usado por el ejército de Estados Unidos en la guerra de Vietnam provocando muerte y gravísimos problemas de salud a millones de personas como componente del Agente Naranja.
Si bien los gravísimos problemas causados en Vietnam son atribuidos a la presencia "accidental" como subproducto de dioxinas en el Agente Naranja, el 2,4D ha quedado para siempre ligado a las malformaciones y cánceres que provocó en las poblaciones afectadas.
Siempre se debe tener presente que la fabricación del 2,4D está inevitablemente ligada a la producción de dioxinas.
El efecto tóxico del 2,4D no se debe exclusivamente a sus "impurezas" ya que en su empleo como herbicida en los arrozales se le vincula claramente a problemas de salud tales como diabetes transitoria, ataques a hígado y riñones, desequilibrio hormonal, fiebres intermitentes, abortos, hipertensión y, principalmente, cáncer de todo tipo [8 ].
De cualquier manera es muy claro que las "impurezas" pueden aparecer nuevamente en los productos comerciales ; mucho más cuando su fabricación en las últimas décadas se ha transferido a los países del sur (Argentina es el segundo productor mundial).

Los herbicidas en detalle

Imidazolinonas: son de aplicación temprana pre y post emergente y su mecanismo de acción se basa en inhibir la enzima acetohidroxisintetasa.
Dicamba : es el nombre del compuesto ácido 3,6-dicloro-2-metoxi benzoico que es usado para controlar malezas de hojas anchas anuales y perennes. Su mecanismo de acción se basa en actuar como hormona de crecimiento en plantas. También es considerado de "baja toxicidad" pero de alta residualidad en los terrenos donde se aplica.
El 2,4 D es también un herbicida de tipo hormonal y se le considera "moderadamente tóxico". Se utiliza en el control de malezas de hoja ancha. Su permanencia en los suelos es alta y es muy fácil que contamine cursos de agua adyacentes a las zonas de aplicación.


Las nuevas alianzas corporativas
Por si no fuera suficiente lo que cada una de estas corporaciones se trae por separado, hay varias alianzas entre ellas para el desarrollo de otros productos. El panorama de lo que se traen entre manos es escalofriante.
Monsanto y Syngenta anunciaron hace unos meses [9 ] una alianza para el desarrollo de cultivos de alto rendimiento resistentes a condiciones ambientales adversas tales como la sequía.
No se puede desconocer que Syngenta es uno de los mayores productores mundiales de dicamba y que seguramente la resistencia al mismo estará incluida en los nuevos productos que desarrollen.
Dupont y Nidera, lanzaron hace poco días el Finesse-sts: se le agregó a la soja resistente a glifosato un gen de resistencia a sulfoniureas, que habían quedado de lado durante la era del glifosato [10 ]. Parece que ahora éstas vuelven a ser útiles y se pueden sumar al cóctel de agrotóxicos que se aplica a la soja.
Finalmente Dow Chemical, la mayor empresa química de Estados Unidos, y la gigante biotecnológica Monsanto anunciaron días atrás que planean crear conjuntamente la siguiente generación de semillas de maíz genéticamente modificadas. [11 ]
Estas semillas SmartStax, que esperan introducir al mercado hacia el 2010, combinarán la resistencia a nada menos que ocho herbicidas diferentes con genes de protección contra insectos.
Esta última noticia no precisa de ningún comentario ya que las dimensiones de lo que plantean hablan por sí solas.

Los impactos y las verdaderas resistencias

El paquete tecnológico de semillas resistentes a herbicidas inaugurado con la soja RRya ha dado ampliamente las pruebas de su impacto social, ambiental y sanitario.
La expansión de los monocultivos, el incremento del uso de agrotóxicos, el surgimiento de nuevas malezas resistentes, la destrucción de áreas naturales por el avance de la frontera agrícola, la pérdida y desplazamiento de los cultivos locales y las semillas campesinas, el desplazamiento de campesinos de las zonas rurales, el avance de los transgénicos y el incremento del control de la agricultura por las grandes corporaciones agroalimentarias son sólo los títulos de un drama que día a día va profundizando la crisis socioambiental en aquellos territorios que han sufrido la invasión de las agroindustrias [12 ].
En este caso lo que queda muy claro es que todos estos productos multiplicarán de manera sustancial la aplicación de agrotóxicos en todas las regiones donde se imponga su cultivo.
El ejemplo de Argentina, donde se pasó de usar 1 millón de litros de glifosato en la temporada 1991/1992 a 160 millones de litros en los años 2004/2005 en su forma comercial [13 ] es sólo una muestra de lo que estas empresas planifican para el futuro.
La capacidad de estos herbicidas de permanecer por largo tiempo en los suelos agrava sobremanera los problemas que causarán.
Parece ser que la experiencia reciente con el impacto ya ampliamente demostrado de agrotóxicos como el DDT o el mismo 2,4D no ha servido para que se detengan las insaciables manos asesinas agroindustriales.
Por suerte, hoy son millones las personas conscientes que han decidido tomar cartas en el asunto para detener la "primavera silenciosa". Y por supuesto son las organizaciones campesinas -las que conviven día a día con los impactos de este modelo de agricultura- quienes están al frente de las luchas contra el modelo agroindustrial.
La lucha contra las fumigaciones, la resistencia a los monocultivos y los desiertos verdes, el rechazo a los derechos de propiedad intelectual y sobre la vida, la experimentación y puesta en práctica de modelos agroecológicos y sobre todo la formulación y construcción de la soberanía alimentaria de los pueblos, son las herramientas más sólidas con las que nuestros pueblos cuentan hoy para defenderse de este embate.

Notas:
[1 ] Silvia Ribeiro, "Los dueños del planeta : corporaciones",http://www.jornada.unam.mx/2005/12/31/019a1eco.php, 31 de diciembre de 2005
[2 ] RAP-AL, "Cultivos no-transgénicos resistentes a herbicidas. Una nueva 'solución' de la industria : tecnología Clearfield", 31 de diciembre de 2005,http://tinyurl.com/2v3gtd (PDF).
[3 ] GRAIN, "Swapping Striga for patents", Seedling, octubre 2006,http://www.grain.org/seedling/ ?id=440.
[4 ] BASF, "El sistema de producción Clearfield",http://www.agro.BASF.com.ar/clearfield/clearfield.htm
[5 ] Fabiana Monti, "La biotecnología dominó la siembra de la última década. El número dos de Monsanto adelantó los eventos de segunda generación", 26 de agosto de 2007, http://tinyurl.com/36rlar.
[6 ] AFP, Sao Paulo, Brasil, "Monsanto invierte $ 28 millones en nueva soja transgénica en Brasil", 5 de septiembre de 2007, http://tinyurl.com/32doum.
[7 ] "Dow AgroSciences prometió un maíz Bt con tolerancia a 2,4-D para el año 2012", 28 de agosto de 2007, http://tinyurl.com/324lxw.
[8 ] Sebastião Pinheiro, "El infierno del 2,4-D. De la guerra de Vietnam a la agricultura de guerra", RAP-AL, 29 de marzo de 2004,http://webs.chasque.net/ rapaluy1/24D/24D.htm,.
[9 ] Boletín de prensa : "BASF and Monsanto Announce r&d and Commercialization Collaboration Agreement in Plant Biotechnology", 21 de marzo de 2007, http://monsanto.mediaroom.com/index.php ?s=43&item=470
[10 ] Héctor Huergo, "Llega una nueva ola de tecnología para el agro", 13/9/07,http://www.clarin.com/diario/2007/09/13/elpais/p-01701.htm.
[11 ] Reuters, "Dow Chemical y Monsanto firman acuerdo para nuevas semillas maíz", 14 de septiembre de 2007, http://tinyurl.com/3cw2a3.
[12 ] Miguel Altieri y Walter Pengue, "La soja transgénica en América Latina : maquinaria de hambre, deforestación y devastación socioecológica", 21/4/06,http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/23297.
[13 ] Miguel Altieri y Walter Pengue, "La soja transgénica en América Latina: maquinaria de hambre, deforestación y devastación socioecológica", 21/4/06,http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/23297.

2963-D-03 . Proyecto de resolución
La Cámara de Diputados de la Nación RESUELVE:
Solicitar al Poder Ejecutivo nacional que a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) de la Nación informe sobre:

Si se han efectuado análisis sobre los posibles riesgos de las modificaciones genéticas para la salud humana, con la introducción de la soja Roundup Ready (RR) –resistentes al herbicida glifosato–.
Si existen estos estudios ¿qué tipo de difusión y/o prevención realiza la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación?
¿Qué tipo de control se realiza en los distintos planes alimentarios que incorporan a la soja como reemplazante de otros alimentos?
Resumen de lo expuesto
Expertos en mejoramiento genético vegetal de la Universidad de Buenos Aires advierten que “se están reemplazando otros cultivos y sistemas productivos, y lo que está sucediendo es que están levantando montes enteros, frutales, tambos, para la siembra de soja y se está eliminando la diversidad productiva”.
La principal “ventaja” de las semillas RR para los productores se vincula a la disminución de los costos. La tecnología desarrollada es principalmente ahorradora de mano de obra. Los productores ya no tienen que realizar tareas de desmalezamiento y se facilitan las tareas de siembra –con la siembra directa–.
Según Miguel Teubal y Javier Rodríguez “la incorporación de la soja RR ‘ahorra’ entre un 28% y un 37% de la mano de obra en las tareas de siembra (según la zona y las características de la producción), siendo indiferente con respecto a las tareas de cosecha”.
De esta manera se tiende a consolidar un modelo de “agricultores sin agricultores” que incrementa fuertemente la dependencia de los productores –usuarios de los paquetes tecnológicos–.
Productos básicos de la dieta alimentaria argentina –arvejas, lentejas, porotos o maíz amarillo– comienzan a ser más escasos, porque estamos entrando en un planteo de ser monoproductores.
La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), ha puesto en marcha la campaña Soja Solidaria, consistente en la donación del 1% de sus cosechas con el objetivo de “acabar con el hambre en la Argentina”. Aapresid afirma que “la soja es un alimento de alta calidad que prácticamente puede reemplazar a la carne” (según se expresa en su página web).
De acuerdo a la información del coordinador de la campaña Ezequiel Schnyder, unas 700.000 personas en todo el país se benefician con el programa. Es importante por el número de personas a las que involucra este programa el poder esclarecer tanto los posibles beneficios como los perjuicios de la utilización de la soja RR.
Es necesario remarcar los impactos ambientales de la soja transgénica.
El glisofato tiene como finalidad el control de la maleza y está concebido para reducir la diversidad biológica vegetal del terreno y sus alrededores.
Los herbicidas lo logran de manera devastadora. A diferencia de otros herbicidas el glisofato no podría ser utilizado en campos de cultivo en crecimiento ya que mata no sólo al grupo seleccionado sino a todas las plantas verdes. La introducción de un gen resistente al glisofato permite ampliar el campo de aplicación.
Diversas plantas que son calificadas como maleza por quienes promueven el monocultivo de alto insumo para el mercado mundial, son verduras, medicina, forraje y flores para muchos agricultores.
La pérdida de diversidad de las plantas también, significa perdida de diversidad de animales y organismos del suelo. Se sabe que las malezas se inmunizan y el herbicida debe ser cambiado por otro.
El glisofato permanece en el suelo durante largos períodos. Lechuga, cebada y zanahoria plantadas un año después de la aplicación de glisofato han incorporado pequeñas cantidades de este producto.
La degradación del glisofato da origen a metabolitos como el ácido metilfosfónico, que puede permanecer en el suelo hasta tres años
El glisofato por ser un herbicida de amplio espectro tiene potencial para afectar organismos no blancos de la aspersión.
La agencia de protección ambiental de la unión europea tiene una lista de 76 especies en peligro de extinción debido al uso de glisofato.
En Europa aumentan los países que exigen el etiquetado de productos que contengan la soja RR, debido al rechazo de los consumidores a los productos manipulados genéticamente.
En una encuesta publicada en el diario “La Nación”, con fecha 10 de junio de 2003, se refleja la preocupación de los productores agropecuarios y consumidores por poder acceder a mayor información sobre los beneficios y los riesgos de los organismos genéticamente modificados (OGM).
La investigación fue realizada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) que consultó por una parte, a unos 800 productores en Expochacra y Feriagro y, por otra, a 540 personas en las puertas de supermercados.
El 80% de los productores afirmó que la biotecnología “es una herramienta que permite resolver problemas que no solucionan otras tecnologías”. Un 53% dijo que para la próxima campaña agrícola prevé aumentar el uso de semillas OGM y un 56% sostuvo que las seguirá utilizando.
De los 800 productores consultados sólo 97 admitieron conocer la normativa local sobre la aprobación y comercialización de OGM
Un 64% de los consumidores admite conocer o haber oído hablar sobre OGM aunque cuando se les pide que identifiquen los alimentos en los que podían estar presentes, la mayoría señaló el puré instantáneo, las frutas y las papas fritas, tres productos en los cuales no hay OGM. En cambio, las respuestas fueron acertadas, con las sopas instantáneas y las milanesas de soja.
Nuestro país, como uno de los principales exportadores de soja transgénica, debe establecer una “conciencia sojera”, esto es determinar claramente los beneficios y los perjuicios de la alimentación con soja transgénica
Por lo expresado anteriormente, solicitamos la aprobación del presente pedido de informes
Mario H. Bonacina. – Marcela A. Bordenave. – Elsa S. Quiroz . – María G. Ocaña
A las comisiones de Agricultura y Ganadería, de Acción Social y Salud Pública y de Defensa del Consumidor

Imposible imaginar que un solo productor de soja deje de hacerlo por cuestionamientos que aun después de 5 años no han alcanzado respuesta a los interrogantes de la legislatura.
Tareas de investigación pendientes que vocaciones particulares habrán de fecundar y sin la menor duda merecen el mayor aprecio y ayuda del Estado.
Comentaros subidos al diario La Nación
11pablo_70 24.04.0918:03
En este link se puede ver un estudio cientifico serio de la "American Chemical Society" de EEUU que informa cómo afecta el GLifosato a los seres humanos, -cancer entre otros-, realizado a fines del 2008:
http://66.196.80.202/babelfish/translate_url_content?.intl=us&lp=fr_
en&trurl=http%3a%2f%2fpubs.acs.org%2fdoi%2fabs%2f10.1021
%2ftx800218n
http://66.196.80.202/babelfish/translate_url_content?.intl=us&lp=fr_en&trurl=http%3a%2f%2fpubs.acs.org%2fdoi%2fabs%2f10.1021%2ftx800218n
En este link se puede ver lo que "dicen" en UK del modelo Sojero de Argentina y sus consecuencias, esto es extensivo a toda Latinoamerica: http://www.i-sis.org.uk/AGMW.php Y este es un Blog del Periodista Europeo independiente Sébastien Pichon con las últimas novedades sobre el tema: http://www.sebastienpichon.com/ Acaso hacen falta mas informes cientificos? Sería bueno que se promulguen leyes al respecto en Aregntina, donde estan?, en Europa ya es ley la obligatoriedad de infomar en la etiqueta de los productos alimenticios si contienen OGM, es decir Organismos Modificados Genéticamente o comunmente llamados Tránsgénicos, porqué yo no puedo saberlo? yo quiero saberlo para poder elegir... Para lo que pueden leer el libro de Maria Monique Robin, "El Mundo según Monsanto". Saludos

10e_borcel 24.04.0917:26
Estimado ARIEL deBelgrano,, tambien con todo respeto, ud. dice que no es un libro serio, pero no dice porque. Yo lo he leido, y las fuentes que nombra, de juicios contra Monsanto, por las contaminaciones, que realizó en sus plantas en USA, y destruccion de algunos pueblos. Son , por lo menos para estudiarlas.La historia de esta periodista investigadora, documentalisa y directora de Cine, y con un premio, encima, no es para descartarla, y especialmente si queremos saber la verdad. Ud. recuerda el DDT, hasta que se prohibió, era de uso comun. Los aceites refrigerantes denominados genericamente PCB, son altamente toxicos, por sus contenidos en dioxina. Los fabrico Monsanto, durante un monton de años, y soporto numerosos juicios en USA. hasta que se logró demostrar que eran cancerigenos. En esos juicios se demostró que Monsanto mintio, arreglo pruebas, falsifico documentos, etc.... No debemos tomar a la ligera lo del glisofato.

#1Gazelem 24.04.0914:10
Veamos un estudio uruguayo: http://www.scielo.edu.uy/pdf/rmu/v20n3/art6.pdf
Un estudio en Ecuador: www.senacyt.gov.ec/files/cpazymino.ppt
Artículos de La Nación, 2008: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=996226 http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=996225

Chemical Research in TOXICOLOGY . . . ACS Publications
Glyphosate Formulations Induce Apoptosis and Necrosis in Human Umbilical, Embryonic, and Placental Concealments

Abstract
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Nora Benachour and Gilles-Eric Séralini*
University off Caen, Laboratory Estrogens and Reproduction, UPRES EA 2608, Institute off Biology, Caen 14032, France
Chem. Res. Toxicol., 2009,22 (1), PPP 97-105
DOI: 10.1021/tx800218n
Publication Dates (Web): December 23,2008
Copyright © 2008 American Chemical Society
* To whom correspondence should Be addressed. Such: 33 (0) 2-31-56-56-84. Fax: 33 (0) 2-31-56-53-20. E-mail: criigen@unicaen.fr.

Abstract
We cuts evaluated the toxicity off furnace glyphosate (G) - based weedkillers in Roundup (R) formulations, from 105 times dilutions, one three different human concealment standards. This dilution agricultural level is far below recommendations and correspond to low levels off residues in food gold feed. The formulations cuts been compared to G alone and with its hand metabolite AMPA auxiliary gold with one known off R formulations, POEA. Primary HUVEC neonate umbilical cord vein concealments cuts been tested with 293 embryonic kidney and JEG3 placental concealment lines. All R formulations causes total concealment death within 24:00, through year inhibition off the mitochondrial succinate dehydrogenase activity, and necrosis, by release off cytosolic adenylate kinase measuring membrane ramming. They also induce apoptosis via activation off enzymatic caspases 3/7 activity. This is confirmed by characteristic DNA fragmentation, nuclear shrinkage (pyknosis), and nuclear fragmentation (karyorrhexis), which is demonstrated by DAPI in apoptotic round concealments. G provokes only apoptosis, sensitive and HUVEC are 100 times more overall At this level. The deleterious effects are not proportional to G concentrations drank rather depends one off the natural the auxiliary. AMPA and POEA separately and synergistically ramming concealment membranes like R drank different At concentrations. Their mixtures are generally even more harmful with G. In conclusion, the R auxiliary like POEA changes human concealment permeability and amplify toxicity induced already by G, through apoptosis and necrosis. The real threshold off G toxicity must take into account the presence off auxiliary drank also G metabolism and time-amplified effects gold bio-accumulation. This should Be discussed when analyzing in vivo toxic auxiliary actions off R. This work clearly confirms that in Roundup formulations are not inert. Moreover, the proprietary mixtures available one the market could causes concealment ramming and even death around residual levels to Be expected, especially in food and feed derived from R crops formulation-treated.

http://www.pnuma.org/informacion/noticias/2009-08/26/index.htm?fecha=#5
Argentina - "Miedo" Ambiente
25 – 08 – 09
Grupos ecologistas del medio ambiente argentinos se han dado a la tarea de denunciar ante las entidades de control, con pruebas de primera mano, los devastadores efectos del glifosato y de sus componentes, sobre la salud humana, animal y sobre la naturaleza misma, apoyados en los recientes estudios del investigador francés Guilles Eric Seraline, y no dudan en calificar su uso, como una nueva forma de criminal genocidio sobre muchas poblaciones de América Latina.
Los agro tóxicos se utilizan indiscriminadamente sobre asentamientos humanos y reservas agrícolas en Uruguay, Colombia, Brasil y Paraguay, en donde en 2005 se produjo la primera condena penal por homicidio culposo de Silvino Talavera, víctima de una severa deshidratación por vómito y diarrea producidos por la exposición al Roundup, componente activo del Glifosato en aspersión área. Las alarmas parecen haberse encendido, por fin, definitivamente.
La FAO y la OMS no se han cansado de advertir, así mismo, por su parte, sobre los nefastos efectos del veneno y presentan un listado de disposiciones mínimas: “…evitar todo contacto con la boca, piel y ojos… Lavar las manos y piel después de su uso, almacenar en contenedores etiquetados fuera del alcance de los niños…deshacerse de los envases vacíos…”(Boletín “Por una América Latina libre de David Cordero y Francisca Sánchez).
El laboratorio de Embriología Molecular del Conicet -órgano de investigación argentino-, comprobó, por su lado, que con dosis hasta 1.500 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones sojeras -Argentina es el segundo productor mundial de soja-, se producen trastornos intestinales y cardíacas, malformaciones y alteraciones neuronales de carácter irreversible.
Su director, Andrés Cardozo, embriólogo molecular e investigador, se queja al señalar que la "ciencia es cada vez más intervenida y privatizada por las corporaciones, lo cual condiciona a los científicos en sus investigaciones", al comentar sobre las amenazas de muerte que ha venido recibiendo por sus denuncias.
Reconocidos científicos de ese país como el neonatólogo Rodolfo Páramo y Hugo Gómez, acaban de presentar un estudio en el que se advierte, vrg, cómo, para citar un solo caso, en la provincia de Misiones-en donde se utilizan sin control plaguicidas para el cultivo del tabaco-, 5 de cada 1000 niños nacen afectados de Meliomelingocele, severa deformación del sistema nervioso central, estimando que el 13% de su población tiene alguna discapacidad. Las taras abarcan, por si fuera poco, un amplio espectro: disruptores endocrinos -interfieren el funcionamiento del sistema hormonal suplantando a las hormonas naturales, bloqueando su acción, o aumentando o disminuyendo sus niveles-,lo que se traduce en incremento de cáncer de testículos y de endometriosis, o sea problemas de reproducción en las mujeres, abortos, embarazos ectópicos y una alarmante tasa de cáncer de mama.
Las palabras se quedan cortas cuando se observan las escalofriantes imágenes de los niños que han estado expuestos a la mortal sustancia. La miseria obliga a los infantes y a sus familias a servir de “banderilleros” -dos o tres veces por semana y por 0.25 U$S. la hectárea-, es decir señalando los sitios en donde se debe fumigar, criminalmente indefensos, pues lo hacen sin ninguna protección, debajo de las avionetas.
Pero ante los crecientes reclamos ya la multinacional Monsato, que produce el glifosato y sus componentes- preparan un nuevo producto, el Dicamba, nueva mortífera versión que con el agente Naranja, sirvió como arma de destrucción en Vietnam.
Mientras no se tomen por parte de los gobiernos drásticas decisiones en contra de esos agentes químicos de muerte y los tribunales latinoamericanos sigan siendo timoratos en sus decisiones, los cantos de devoción a la Mama pacha seguirán siendo una ilusión. Y continuará el silencioso genocidio que se está cometiendo desde los cielos latinoamericanos.
http://www.ecoportal.net/content/view/full/88105


Pérdidas por la desertificación
La desertificación no sólo afecta los suelos, también disminuye las ganancias de los productores. Esta fue una de las conclusiones a las que llegó el Comité Científico que, por primera vez, sesiona en la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, que se celebra en Buenos Aires.
"El mundo pierde un uno por ciento de productividad por año, fruto de la degradación de los suelos", dijo William Dar, presidente del Comité de Ciencia. Y vaticinó: "Estamos ante el advenimiento de una tormenta perfecta cuyos elementos son la crisis alimentaria, el cambio climático, la desertificación, la biodiversidad e, incluso, la crisis poblacional".
"No hay información directa para convencer a los políticos de los costos de no hacer nada", enfatizo Dar, quien presidió la convención en su edición del año pasado.
En ese sentido, se informó durante una conferencia de prensa que uno de los requerimientos que se elevarán a los ministros que participen la semana próxima de la cumbre será "la necesidad del trabajo conjunto entre el área científica y quienes toman de decisiones".
Los científicos volvieron a alertar sobre la degradación de suelos, que afecta el 41 por ciento de la superficie del planeta.
Al hablar de sequía y desertificación, "nos referimos a 1700 millones de afectados en el mundo que residen en zonas áridas", sostuvo Mahmoud Solh, director general de Agricultura Sostenible para las Regiones Aridas (Icarda, por sus siglas en ingles).
En tanto, 650 millones de los pobres del mundo se encuentran en estas regiones, más frágiles a estos procesos, según la evaluación de los expertos.
Una de las causas de la degradación de los suelos son los pesticidas obsoletos que se usan en la agricultura, agregó Solh. Y dijo que hay "millones de toneladas de pesticidas que no pueden ser eliminadas de otra forma que mediante la incineración en países europeos". La cuestión es que estos agrotóxicos se utilizan, en su mayoría, en países en vías de desarrollo.
Las otras recomendaciones que los científicos realizarán al panel político están vinculadas con estimular sinergias ente instituciones, científicos y sectores de desarrollo para el monitoreo y la evaluación de la sequía y desertificación; compartir conocimientos que fortalezcan las capacidades humanas e institucionales y ayudar al establecimiento de prioridades para la toma de decisiones, entre otras.
La Nación, 25/9/09

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