BLOG VECINAL ORIENTADO A LA DEFENSA DE LA CALIDAD DE VIDA DE QUIENES VIVIMOS EN EL NOA Y EN PARTICULAR EN LA HERMOSA CIUDAD DE SALTA "LA LINDA".
Contra los monocultivos y minería contaminantes y a favor de la Soberanía Alimentaria y de un Proyecto Nacional Sustentable

7 de octubre de 2011

Etiquetar alimentos transgénicos ya



A pesar de la confusión en torno a las consecuencias que tienen los alimentos genéticamente modificados en nuestra salud, un nuevo estudio confirma tajantemente que si provocan daños concretos para nuestro organismo.

Autor: Ecoosfera
Publicación: 10/04/2011




Un nuevo estudio publicado en el diario Environmental Sciences Europe analizó los efectos del consumo de maíz y frijol de soya en el organismo de ratones. Y tras correlacionar la información extraída en 19 estudios previos sobre animales encontraron que el 9% de los parámetros que se midieron, incluyendo bioquímica sanguínea y de orina, peso de órganos, e histopatiología (análisis microscópicos) estaban significativamente alterados entre los animales que habían sido alimentados con productos genéticamente modificados.



Los órganos que más afectados resultaron luego de ingerir periódicamente alimentos genéticamente modificados fueron el hígado y los riñones, ambos encargados de filtrar las impurezas de las sustancias que entran a nuestro organismo, por lo cual ante la presencia de intoxicación alimenticia son los que reaccionan más notablemente. En el caso de los ratones que se utilizaron dentro del estudio los riñones del 43.5% de los machos evidenciaban serios trastornos mientras que el hígado del 30.8% de las hembras también lo manifestó.
“Una gran cantidad de data convergente indicó que problemas en el hígado y los riñones son consecuencias directas de una dieta con alimento genéticamente modificado. Otros órganos también pueden ser afectados como el corazón, el bazo, y las células de la sangre” afirmaron los autores del estudio.
Los investigadores a cargo del estudio eligieron como alimento a utilizar la soya y el maíz ya que estos dos cultivos representan el 83% de los alimentos genéticamente modificados que se comercializan y que actualmente son consumidos por miles de millones de personas alrededor del mundo. Tras la investigación también quedó demostrado el por que la mayoría de los estudios que se llevan a campo en este mercado para definir si los alimentos GM obtendrán la autorización para comercializarse, por cierto muchos de los cuales son financiado por las propias corporaciones que dominan este mercado,  y al parecer la clave esta en el tiempo de medición de los efectos. Generalmente los estudios monitorean a los animales, de manera intencional, durante plazos muy cortos y de esta forma no se permite que los efectos negativos en sus organismos florezcan.
La industria limita los estudios a un máximo de noventa días (y muchos de ellos ni siquiera alcanzan un mes de duración). Este tipo de estudios puede fácilmente dejar de detectar muchas de las consecuencias significativas que tienen los alimentos GM en el organismo de los animales que se utilizan. Por ejemplo, en el caso de los pesticidas, ha sido comprobado que algunos de los males que provocan a la salud se traspasan de generación en generación y en ocasiones pueden detectarse hasta después de décadas de haberlos ingerido periódicamente. En el caso de una sustancia conocida como DES (diethylstilbestrol) se confirmó que “induce cáncer en los genitales femeninos, entre otros problemas, solo en la segunda generación”. Pero aún considerando esta experiencia con los pesticidas, y por alguna misteriosa razón, los organismos y autoridades encargadas de evaluar los efectos directos de los alimentos genéticamente modificados no exigen estudios que analicen en plazos mayores a 90 días las consecuencias. “Es imposible en solo 13 semanas concluir sobre un tipo de patología inducida por alimentos GM y si es una patología mayor o menor. Por esta razón es necesario prolongar las pruebas que se hacen en los estudios”.


6 de octubre de 2011

El proyecto chino pretende instalar en Argentina una nueva modalidad de explotación colonial



Saber Cómo Nº 105 | Octubre de 2011


"El proyecto chino pretende instalar en Argentina una nueva modalidad de explotación colonial"







El reconocido biólogo y activista ambiental Raúl Montenegro* cuestiona los impactos ambientales y sociales del acuerdo firmado entre el gobierno de la provincia de Río Negro y el grupo económico chino Beidahuang, bajo el cual se encubre una nueva modalidad de extranjerización de la tierra. El acuerdo habilita a la provincia a arrendar por 20 años, más de 300.000 hectáreas para la producción de soja, colza y otros cultivos industriales, en los valles inferior y medio del Río Negro y un sector de la costa del Río Colorado.




¿Qué alcances tiene el acuerdo entre la firma china y la provincia de Río Negro?

Ante todo es un acuerdo entre el gobierno de Río Negro y la corporación china Heilongjiang State Farms para plantar soja y otros cultivos en terrenos que arrendaría la provincia. La empresa estatal china -en español “Granjas Estatales Heilongjiang”- pertenece al grupo económico Beidahuang que integra, entre otras empresas, a Heilonjiang Agriculture Co., Beidahuang Rice Industry, Wondesun Pharmaceutical Co y Beidahuang Meat Industry. Las Granjas Estatales Heilongjiang manejan 113 establecimientos rurales en el noreste de China, donde ocupan una superficie total de 56.200 kilómetros cuadrados.


¿Cómo maneja China sus ecosistemas agrícolas?

A nivel mundial China es el país más afectado por la extensión, intensidad e impacto económico de la degradación del suelo. China pierde cada año 5.000 millones de toneladas de suelo por erosión hídrica y eólica, y el 90% de sus ambientes de pastizal sufre degradación. Por esta causa son cada vez más frecuentes en China las tormentas de polvo. En dos tormentas registradas en marzo de 2002, unas 56.000 toneladas de arena y polvo se depositaron en la ciudad de Beijing. Debemos recordar además dos elementos clave: China sólo tiene un 14% de su territorio con aptitudes agrícolas y es el país con mayor población de la Tierra. En el año 2010 tenía más de 1.339 millones de habitantes. Esto la obliga a desarrollar una estrategia de expansión de sus cultivos a otros países, como la Argentina o Filipinas, donde existe poca resistencia legal y gubernamental al colonialismo agrícola.


¿Cuáles son las principales objeciones ambientales al acuerdo?

Iniciar proyectos faraónicos de irrigación en ambientes semiáridos, ventosos y con recursos hídricos altamente sensibles, es un despropósito. Para producir un kilogramo de poroto de soja, la planta demanda unos 1.500 a 1.800 litros de agua. Es posible esperar grandes gastos en agua superficial, pérdida de nutrientes en los suelos y la contaminación del suelo y las aguas superficiales con plaguicidas. Estos últimos podrían reducir aún más la ya empobrecida biodiversidad de los ríos Colorado y Negro. Lamentablemente los gobiernos suelen creer que los ríos y suelos son solamente agua y nutrientes, cuando forman parte en realidad de ecosistemas extremadamente complejos, llenos de especies vivas interrelacionadas entre sí que ya sufren los efectos del cambio climático global.



Claro que además de objeciones ambientales también están las sociales y económicas. El proyecto chino pretende instalar en Argentina una nueva modalidad de explotación colonial. Ahora los países no se invaden ni se compran sus tierras, sino que se alquilan y así se impone otra modalidad de extranjerización de las tierras. Esto tiene muchas ventajas para China. La resistencia social es menor porque los predios siguen perteneciendo a argentinos, y al final del día la empresa estatal obtiene los granos que necesita. Los impactos ambientales, en cambio, quedan dentro del país. 

¿Quién habla en nombre de los nutrientes que se perderán definitivamente, del uso excesivo de agua, de la contaminación por plaguicidas y de la menor resistencia ambiental?




VALLES DE RÍO NEGRO. Los ambientes nativos son fábricas de suelo y de agua, y ningún cultivo puede sustituir estas dos funciones primordiales.


¿Qué zonas de la región Sur quedarían afectadas? ¿Cuáles son las características y beneficios ambientales de esas zonas?

El actual gobierno provincial está cerrando acuerdos para que la empresa estatal china plante unas 320.000 hectáreas con soja, colza y otros cultivos industriales en los valles inferior y medio del Río Negro y un sector de la costa del Río Colorado. Todos los ambientes nativos son fábricas de suelo y de agua; ningún cultivo puede sustituir estas dos funciones primordiales. Argentina ya tiene unas 18,2 millones de hectáreas dedicadas al cultivo de soja transgénica y la mayor parte de su producción se exporta a China y Europa como poroto y aceite. Esta nueva iniciativa agrava el monocultivo de soja y traslada al sur del país los graves problemas ambientales y sanitarios de los cultivos industriales. Instala además pools de siembra administrados por el propio gobierno.



¿Cuáles son los procedimientos correctos para llevar adelante actividades productivas en zonas naturales?
Los ambientes nativos de la Patagonia pueden coexistir con la producción agropecuaria mientras no se afecten sus ambientes terrestres nativos y sus ecosistemas acuáticos. Esto es lo que no se entiende en Río Negro ni en otras provincias de Argentina donde los bosques, matorrales y pastos naturales son reemplazados masiva y arbitrariamente por cultivos industriales para exportación. En nombre de los rindes y del beneficio económico se reduce en forma alarmante la resistencia ambiental y se compromete el funcionamiento del país a mediano y largo plazo.


¿Existe un marco legal en el cual basarse? ¿Se realizaron estudios de impacto ambiental?

No hubo estudios de impacto ambiental ni audiencias públicas. El gobierno de Río Negro debería haber cumplido a rajatabla lo dispuesto por la ley provincial N° 3.266 de evaluación de impacto ambiental, cuyo artículo 3° tiene cuatro incisos aplicables al proyecto, y por la ley nacional de ambiente N° 25.675. Al firmar acuerdos y compromisos sin hacer antes estudios previos de impacto ambiental y sin debatir este proyecto con la comunidad, sus actos se volvieron ilegales.


¿Qué medidas se están tomando a nivel comunitario frente a los cuestionamientos del acuerdo?

Desde la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM) ayudamos a visibilizar este conflicto a nivel nacional después de la firme oposición de ciudadanos y organizaciones de la provincia de Río Negro al proyecto del gobierno estatal chino. El Grupo de Reflexión Rural (GRR), por su parte, denunció penalmente a autoridades del gobierno de Río Negro. La lucha recién está comenzando y seguramente se ampliará a otras provincias donde existen iniciativas comparables. Si Argentina no frena drásticamente la destrucción de ambientes nativos y la expansión de monocultivos industriales, y no diversifica su producción agropecuaria, el futuro aparece como inestable y sombrío. Seguirá disminuyendo nuestra resistencia ambiental a cualquier disturbio -actualmente tenemos la resistencia ambiental más baja de la historia- y dependeremos cada vez más de los precios internacionales que tenga la soja. No es justo ni razonable que la codicia y la irresponsabilidad ambiental de unos pocos afecte negativamente a los ciudadanos de hoy y a los argentinos que todavía no nacieron.

* Biólogo y activista. Premio Nobel Alternativo 2004, Presidente de FUNAM (www.funam.org.ar) y profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba.



Contactos:
Raúl A. Montenegro, biologomontenegro@gmail.comsabercomo@inti.gob.ar


http://www.inti.gob.ar/sabercomo/sc105/inti10.php


Doce alimentos potencialmente tóxicos por pesticida


La agrupación Environmental Working Group publica su lista anual con los alimentos naturales más propensos a contener altos niveles de pesticida; la opción orgánica resulta la única segura para evitar esta sutil intoxicación

Autor: Ecoosfera
Publicación: 07/05/2010

Históricamente el comer frutas y verduras resultaba una estrategia alimenticia completamente sana. Sin embargo desde que se popularizó hace algunas décadas el uso de pesticidas y demás químicos en el cultivo de estos alimentos esta opción dejó de ser completamente saludable. La exposición de nuestro cuerpo a este tipo de substancias nocivas puede provocar, a mediano y largo plazo, una eventual intoxicación que traerá consecuencias negativas para nuestra salud.
El consumo de alimentos orgánicos resulta una manera aparentemente segura de evadir estos peligros alimenticios. Sine embargo, tomando en cuenta el alto costo de algunos de los alimentos orgánicos, resulta importante enfatizar en que existen diversos productos que son cultivados orgánicamente, en comunidades que así lo hacen desde hace siglos o milenios, y que no necesariamente portan el mítico sello de garantía orgánica. En este sentido te invitamos a que consideres también esa opción, lo único incomodo o difícil resulta llevar a cabo una investigación para comprobar que dichos alimentos son efectivamente cultivados sin uso de pesticidas y agroquímicos. Esta dificultad se evita buscando el famoso sellito, aunque también tendrá un impacto significativo en tu gasto mensual. Suponemos que es el precio de la “comodidad”.
Este año la lista de los 12 productos naturales potencialmente riesgosos por el popular empleo de pesticidas en su cultivo, esta integrada por:
1) Apio: su delgada capa provoca que absorba los agroquímicos a una profundidad que luego resulta casi imposible eliminarlos.
2) Duraznos: su pie también resulta altamente absorbente a los 62 agroquímicos que suelen utilizarse en su cultivo
3) Fresas: cuando no es temporada generalmente son importadas de países lejanos que para reducir costos ignoran las normas de salubridad.
4) Manzanas: se emplean cerca de 52 pesticidas distintos en su cultivo.
5) Mora azul: también son de las favoritas de los agroquímicos con 52 sustancias nocivas detectadas en diversas pruebas.
6) Nectarinas: junto con los duraznos y manzanas son las frutas de árbol más “peligrosas”.
7) Pimiento morrón: su delgada piel los hace vulnerables a una absorción profunda de pesticidas.
8) Espinaca: Nueva en la lista de Environmental Working Group se emplean en su cultivo hasta 48 distintos agroquímicos nocivos.
9) Col rizada: a pesar de su fortaleza para combatir naturalmente plagas, los cultivadores de esta especie emplean, quizá por ignorancia, diversos pesticidas.
10) Cereza: con cerca de 42 pesticidas diversos empleados en su cultivo, aparentemente las que son cultivadas en Estados Unidos suelen mostrar mayores niveles de toxicidad.
11) Patatas: uno de los alimentos más consumidos en el mundo esta expuesto al uso de 37 pesticidas distintos durante su cultivo.
12) Uva: el cuidado en el cultivo vinícola muchas veces es, torpemente, traducido en el uso de innumerables agroquímicos.
Para finalizar este listado es importante también recalcar que no hay mejor gasto o inversión posible que aquel que realices en función de tu salud y bienestar, y que no hay mejor manera de llevar esto que la autosuficiencia, es decir, aprovecha ese viejo patio o ese pequeño jardín lleno de flores ornamentales para cultivar al menos un porcentaje de los alimentos naturales que consumes, de esta manera te alimentarás saludablemente sin que ello necesariamente implique mayor estrés para tus finanzas personales.


El maiz transgénico: ¿Qué es? ¿Cuáles son sus consecuencias?



Trás la autorización, hace unos meses, de siembra experimental de maiz transgénico en México, Ecoosfera analiza sus consecuencias y los peligros que ello implica para el campo y la bioseguridad
Autor: Ecoosfera
Publicación: 18/07/2010

Hace unos meses autoridades del gobierno mexicano aprobaron 15 de 35 solicitudes de siembra experimental de maíz en México a Monsanto y otras compañías. Posteriormente se añadieron siete  nuevas autorizaciones para sumar 22. Lo anterior representó un duro golpe a la defensa de la soberanía alimenticia en este país, además de amenazar una planta que es parte esencial de la cosmogonía y el linaje cultural del pueblo mexicano.
El maíz está vinculado con los pueblos indígenas de México (62 etnias con 38 lenguas vivas y 364 variantes linguisticas), de tal manera que atentar contra el maíz es atentar contra sus derechos culturales y de alimentación. De hecho el maíz es, como expresara Guillermo Bonfil, fundamento de la cultura popular mexicana. En torno al ciclo agrícola se gestan conocimientos, ceremonias, fiestas que congregan a las comunidades, propician la música y la danza, las artesanías, platillos especiales, y una organización comunitaria que fortalece el tejido social.
A continuación compartimos a nuestros lectores algunos de los puntos más importantes para entender el fenómeno alrededor de la alteración genética del maíz en México. ¿Qué son los transgénicos y por qué el milenario linaje del maíz  corre graves peligros frente a su adulteración genética? Quiénes son los responsables de que esta amenaza este por convertirse en una realidad? Agradecemos mucho la contribución de la maestra Cristina Barros para la elaboración de este valiosos documento:
¿Qué son los transgénicos?
Organismos a los que se les inserta material genético de especies distintas a la que pertenece mediante técnicas de ingeniería genética. Con estas técnicas, se trascienden las barreras reproductivas que existen entre las diferentes especies, haciendo posible que, por ejemplo, se le inserte un gen de bacteria a una planta.
¿Qué es el maíz transgénico?
Maíz modificado genéticamente mediante técnicas de ingeniería genética, con las que le han agregado genes de organismos lejanos a él. Las dos características más comunes en los maíces transgénicos actuales son: la tolerancia a herbicidas y la resistencia a insectos.
¿Qué daño le hace al campo?
Los posibles daños al campo, que han sido comprobados, es que al introducirse transgenes a variedades nativas de maíz, éstas sufran una descompensación genética y fisiológica. Estas secuencias pueden llegar fácilmente al campo mexicano ya que el maíz es una planta que se poliniza fácilmente y por ello los maíces nativos o criollos pueden contaminarse con polen de maíz transgénico.
Además, las prácticas campesinas implican el intercambio de semillas de sus parcelas. Se considera que parte de la contaminación que ya ha ocurrido en algunos estados de México se debe a que Diconsa importa maíz de Estados Unidos que al llegar aquí se mezcla con el local. Científicos mexicanos opinan que si se llega a la siembra comercial, la contaminación con maíz transgénico nos llevaría a perder las razas y variedades de maíces nativos, desarrolladas a lo largo de miles de años de cultivo.
Por si fuera poco, las secuencias transgénicas están patentadas por lo que si un agricultor presenta estas secuencias en su maíz, las que pueden llegar por polinización (cruza entre un maíz transgénico con uno no transgénico), las compañías que detentan la patente pueden demandarlo. De hecho, hay ya varias demandas de compañías como Monsanto contra agricultores locales, que pasan de víctimas de la contaminación, a acusados de plagio. Los juicios son costosos y muy lejanos a la lógica y los recursos de los campesinos mexicanos. Nuestra cultura tradicional es comunitaria; la otra es mercantil e individualista.
¿En qué consiste la autorización?
Como no ha habido transparencia lo único que sabemos es que de las 35 solicitudes para siembra experimental de maíz transgénico en México, se han aprobado ya quince, pero no se ha dicho cuales. Suponemos que algunas tendrán lugar en Tamaulipas. La experimentación es un primer paso obligatorio dentro de la ley de bioseguridad (después viene cultivo a nivel piloto y luego comercial). Sin embargo, dada la corrupción y la suma de intereses económicos que están detrás de estas maniobras, darán lugar a la siembra comercial de maíz transgénico en México pronto.
¿Es legal la autorización?
Es legal en lo formal, pero la Ley de Bioseguridad que ha dado pie a la autorización es una ley a modo; tan es así que se le conoce como “ley Monsanto”. En Argentina ocurrió lo mismo, había párrafos casi calcados de los argumentos de Monsanto.
Además, se ha actuado con absoluta falta de transparencia; ignoramos cuáles son los permisos que se han otorgado. No se ha informado ni consultado con los habitantes de los estados que serían afectados con la siembra de maíz modificado de las consecuencias que esto traería.
Por otra parte México es signatario del Protocolo de Cartagena; ahí se especifica que los países que sean centro de origen y diversificación de alguna planta, deben prohibir la siembra de variedades transgénicas de ella con base en lo que se conoce como principio precautorio.
Cuando se detectó la presencia de maíz transgénico en Oaxaca en 2002, organizaciones campesinas de ese estado solicitaron la presencia de una comisión tripartita: Canadá, México, Estados Unidos, con base en los acuerdos del TLC. Esa comisión planteó, entre otras recomendaciones, lo siguiente:
“Debe aplicarse una moratoria a las importaciones de maíz transgénico en México, hasta en tanto se disponga de un mejor conocimiento respecto de los riesgos para la salud humana, la integridad cultural de los productores de maíz en México y el medio ambiente en general…”
¿Cuáles serán las consecuencias?
La más grave es que las grandes compañías transnacionales se están apoderando del patrimonio genético de los mexicanos, vía la introducción de transgenes patentados,  con el propósito de privatizarlo. Si los empresarios agrícolas caen en la trampa de creer que aumentarán sus rendimientos/ingresos, pronto se enfrentarán con algunos de estos escenarios:
  1. Baja de precio del grano si hay por sobreproducción.
  2. De acuerdo con datos de ANEC, México es el principal productor de maíz blanco en el mundo. La coexistencia del maíz blanco y el transgénico no es compatible, ya que el blanco que se produce es para consumo humano y al contaminarse con transgénico se deprecia a maíz forrajero, teniendo pérdidas de hasta 8 mil millones de pesos por año.
  3. Que, como es factible, el maíz no se considere la mejor opción para generar agrocombustibles y se queden “colgados” los empresarios agrícolas que reconvirtieron sus sembradíos ante la falsa expectativa de ganar más y tener el mercado asegurado.
  4. Que se desquicie el campo y los mercados de alimentos, como ha ocurrido en Argentina, por volcar todos los recursos a la siembra de una sola planta. Esto traería más hambre, aumento de precios, mayor dependencia económica, perdida de soberanía, una mayor concentración de la riqueza, y la imposibilidad de autonomía alimenticia de las comunidades campesinas e indígenas.
En el caso de contaminación por transgénicos las consecuencias serían:
  1. Pérdida de los maíces nativos que por milenios han sido adaptados a diversos suelos, climas y humedades. Recordemos que tanto las variedades híbridas como las transgénicas dependen del material genético nativo para ser posibles. Un maíz híbrido pierde sus características de una cosecha a otra, se debilita y necesita de nuevo material que proviene de los maíces nativos.
  2. Imprecisión tecnológica: la imprecisión de la tecnología transgénica es tal, que pueden producirse daños genéticos que deriven en plantas y mazorcas deformes. Hay evidencia de que el polen de plantas transgénicas produce alergias o ciertos  daños fisiológicos. La acumulación en el cuerpo humano podría provocar este tipo de efectos.
  3. El problema de la alimentación es particularmente grave, pues si los productores se inclinan por sembrar maíz para su venta y conversión a agrocombustible continuará la escasez de maíz blanco y se repetirán crisis como las de la tortilla de 2007. Esto sin considerar los daños a la salud humana.
Por último, uno de los mayores riesgos actuales para México y el mundo, es que se contaminen los maíces nativos y la cadena productiva del maíz con transgénicos que producen sustancias no alimenticias y/o tóxicas como plásticos biodegradables, solventes, proteínas de uso terapéutico, antidepresivos, etc. A estos transgénicos se les conoce como biorreactores. Estos transgénicos ya existen en Estados Unidos y otros países, donde se está utilizando mucho al maíz para generar estas sustancias.

5 de octubre de 2011

LA RIOJA: El Famatina no se toca


A boca abierta: El Famatina no se toca

Anoche, más de dos mil personas marcharon en la capital de La Rioja para volver a manifestarse en contra del nuevo proyecto minero del gobernador de la provincia. Esta semana, la ONG Conciencia Solidaria lanzó el video "Basta Ya" para relanzar la lucha por una ley contra la mega-minería en Argentina.



Marcha por La Ciudad de La Rioja. Foto: El Famatina no se toca.

Según informó Notio, "los manifestantes calificaron de 'saqueo' al acuerdo" firmado por el gobernador con la minera canadiense Osisko Mining e insistieron que la reelección de Beder Herrera con el 68% de los votos no significó igual apoyo a su política minera.

A días de que la Presidenta de la Nación inauguró la central nuclear Atucha II, "también hubo cuestionamientos a las exploraciones en busca de uranio que efectúa la Comisión Nacional de Energía Atómica en los alrededores de esta capital y los llanos norte", agregó el portal.
CHILECITO
La semana pasada, por un lado el sector minero se reunió en Buenos Aires en uncongreso de Derecho especializado. Por el otro, asambleas ciudadanas de La Rioja fueron reconocidas en el Congreso Nacional por el diputado y candidato a senador nacional Julio César Martínez (UCR), en oposición a las causas judiciales que pesan sobre 60 de sus integrantes. El funcionario -que también marchó anoche en La Rioja- prometió exigir el cumplimiento de la Ley de Glaciares y el tratamiento de proyectos de ley tendientes a prohibir la actividad minera a cielo abierto.

Conciencia ambiental, conciencia solidaria. Asimismo, la ONG interprovincial Conciencia Solidaria lanzó la campaña Basta Ya, para movilizar la opinión pública por una ley nacional contra la minería metalífera a cielo abierto y de radiactivos. En la presentación, ComAmbiental compiló en el siguiente video la mirada del músico Guillermo Novellis de La mosca y de asambleístas de El Famatina no se toca.

En contexto. Cabe hacer memoria sobre las contradicciones en La Rioja de los últimos años para comprender la similitud con las otras regiones cordilleranas.

2007-Abril. En un contexto de crisis política, el entonces vicegobernador Beder Herrera desplaza al ejecutivo provincial Maza. Una de sus primeras medidas es promover la sanción de la Ley 8.137 que prohíbe la minería a cielo abierto. En agosto, Beder Herrera es electo gobernador.
2008-Julio. El mismo gobernador Beder Herrera deroga la Ley 8.137 y suspende la consulta popular en Chilecito y Famatina.
2011-Mayo. El gobernador Beder Herrera es re-electo. Las asambleas de las provincias habían planteado el lema: "Gane quien gane, aquí no habrá minería". En agosto, el gobierno de La Rioja firmó un convenio con la empresa canadiense Osisko Mining Corporation, concediendo la exploración y explotación del Cerro Famatina. Las Asambleas reaccionan y redoblan la lucha. Enseptiembre, se publica el libro "15 mitos y realidades de la minería trasnacional en la Argentina" del Colectivo Voces de Alerta.Ver también:
La Rioja: Movilizaciones contra nuevos acuerdos mineros y en defensa de El Famatina (5/9/2011)
Más información en la Sección Minería




Alumbrera acusada de un desastre ambiental




Publicado por ecositio-noticias |
Acusan a la Alumbrera de producir desastre ambiental

Fecha de Publicación: 02/10/2011
Fuente: Nuevo Diario Web
Provincia/Región: Catamarca






Desde Catamarca dicen que la minera afecta a varias zonas de la provincia.
Desde la ciudad de Andalgalá, provincia de Catamarca, el integrante de la asamblea “El Algarrobo”, Roberto Luna, detalló a Nuevo Diario su visión acerca del desastre ambiental y sanitario generado por la megaminería transnacional, Minera la Alumbrera desde el mismo momento en que hizo su aparición en la provincia de Catamarca.


Al respecto, señaló que desde su aparición, “la empresa ha venido desinformando, falseando y ocultando información sobre sus actividades y prácticas a toda la sociedad en su conjunto. Es obvio que en este propósito fue acompañada por los sucesivos gobiernos de la provincia”.
“Esta conducta de la ‘minera‘, como parte de su política empresaria, tiene el propósito de esconder al conocimiento de la ciudadanía las reales consecuencias e impactos de esos emprendimientos sobre el medio ambiente y la salud de las poblaciones de la región, especialmente notables en el departamento de Andalgalá, aunque también en Belén, pueblos cercanos a la mina Bajo la Alumbrera y zonas de la provincia de Tucumán, donde hubo derrames de concentrado del mineraloducto”. Entre otros aspectos, remarcó que “su objetivo es el lucro con urgencia, a través de la extracción del oro y otros metales, sin importarles el desastre ambiental y sanitario que están causando”.

Agregó que como la mina en Andalgalá está próxima a agotarse, Minera la Alumbrera acaba de hacerse cargo de la otra mina, Agua Rica, y junto con el gobierno de la provincia de Catamarca pretende iniciar su explotación lo antes posible. “Hay que destacar que el yacimiento está a sólo 21 kilómetros de la ciudad de Andalgalá y se ubica sobre sus fuentes de agua. Su puesta en marcha implicará de hecho la desaparición en poco tiempo de Andalgalá”, remarcó el ambientalista Roberto Luna.
“El resto, es decir el palabrerío de la empresa Minera Alumbrera, sus maniobras, sus mentiras, inclusive hasta el sospechado informe de impacto ambiental ya aprobado por el actual gobernador Brizuela del Moral, son puro cuento minero”, puntualizó.


La amenaza minera de Agua Rica


En relación al trabajo a desarrollar por parte del próximo emprendimiento minero denominado Agua Rica, el ambientalista Luna expresó a Nuevo Diario que de implementarse dicho proyecto en los nevados del Aconquija, produciría un gran impacto en el agua, con la destrucción inmediata del río Minas, que recorre el centro del yacimiento.
Asimismo, agregó que el río Candado será afectado por derrumbes y contaminación; el caudal del río Andalgalá será mínimo. Los ríos El Potrero, Choya y Blanco también serán afectados. Mencionó, además, impacto sobre el aire que se origina en las cumbres nevadas del Aconquija bajarán hacia Andalgalá y pueblos vecinos portando polvo fugitivo de las explosiones en la mina, con partículas de uranio, torio, cesio, arsénico, plomo, zinc, entre otros elementos.
Resaltó que poblaciones más alejadas también sufrirán el problema. Sumado a ello, se producirá la destrucción masiva del relieve, cerros, cursos de agua, ecosistema y paisaje, en la mina y varios kilómetros a la redonda, en donde se acumulará la contaminación.




Juicio Ético y Popular a las Transnacionales: Audiencia de la Triple Frontera


Tribunal Popular declaró culpables de genocidio a transnacionales de la Triple Frontera
El fallo se conoció luego de dos intensas jornadas de audiencias, en las que se analizaron las denuncias, testimonios y casos testigos presentados por las poblaciones directamente afectadas por la presencia y forma de operar de las empresas Alto Paraná, Cargill y Monsanto


Fotografía gentileza Superficie.
WANDA. El Tribunal Popular del “Juicio Ético y Popular a las Transnacionales de la Triple Frontera”, que concluyó este sábado en la localidad de Wanda, declaró Culpables de Genocidio y Ecocidio a las empresas Alto Paraná, Cargill y Monsanto.

El Tribunal advirtió que “hay en curso un ecocidio y genocidio silencioso”, tras comprobar “violaciones fragrantes a los derechos fundamentales de las poblaciones y de la naturaleza; así como la violación de normas, convenios y pactos internacionales que protegen los derechos políticos, sociales, culturales, ambientales, y ancestrales de los pueblos originarios”.

Por ello, resolvió denunciar y condenar ante a la opinión pública como anti ético y violatorio de los Derechos Humanos “al sistema neoextractivista imperante, que tiene a las transnacionales como uno de sus principales protagonistas”.

Asimismo, demandó a los gobiernos nacionales y provinciales a garantizar: “la soberanía y dignidad de los pueblos antes que los intereses de los sectores privados; el acceso rápido y eficiente a la justicia; y la aplicación prioritaria de las normas internacionales que protegen los Derechos Humanos, los Derechos Laborales, los Derechos Ancestrales, y de Protección al Medio Ambiente”.

Instó a “suspender los megaproyectos de desarrollo de monocultivos, agronegocios, grandes represas, hidrovías, caminos y puertos de la Iniciativa para Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), hasta que se sometan a un proceso de evaluación de impactos social y ambiental, con una real participación de las comunidades y poblaciones que se vieran afectadas”.

Al concluir el Juicio Ético a las Transnacionales, las y los participantes a la audiencia de la Triple Frontera, se declararon “en estado de movilización, de unidad, de encuentro, de solidaridad, para borrar las fronteras de nuestras resistencias a las políticas de recolonización del continente. Para levantar una voz unánime de Nuestra América en defensa de la soberanía alimentaria, la agricultura familiar, el respeto a nuestras identidades y formas de organización y de vida, nuestros derechos como hombres y mujeres, los derechos de las generaciones venideras, los derechos de la Naturaleza. En definitiva: un grito contra las políticas de saqueo, destrucción y muerte. Un grito y muchas acciones por la vida, la libertad, la plena emancipación y la esperanza”.

VB
http://www.misionescuatro.com/ampliar.php?id=26976

Sentencia del Juicio Ético y Popular a las Transnacionales
Audiencia de la Triple Frontera
Durante el desarrollo de este Juicio Ético y Popular contra las Transnacionales, en la audiencia de la Triple Frontera, este tribunal ha oído a las fiscalías populares y a los testigos presentados por organizaciones sociales de poblaciones afectadas, víctimas de la presencia y de las formas de operar de las corporaciones transnacionales en nuestros territorios.
En esta audiencia, desarrollada en Wanda, Misiones, durante los días 30 de septiembre y 1 de octubre, han sido enjuiciadas las empresas transnacionales Monsanto, Cargill y Alto Paraná. El tribunal ha recibido denuncias debidamente documentadas, y ha constatado que la explotación de los bienes comunes naturales y de los territorios por parte de las empresas transnacionales, provoca en las comunidades en cuyo entorno se desarrollan sus actividades, violaciones flagrantes de los derechos humanos y de los derechos de la naturaleza.


Hay en curso un ecocidio y un genocidio silenciosos. Muerte, enfermedades, represiones, han sido denunciados en testimonios que reúnen al mismo tiempo un dolor inmenso, y una gran capacidad de resistencia de los pueblos. Este tribunal quiere valorar -en primer lugar- el coraje de quienes habiendo sufrido en sus propios cuerpos semejantes crímenes, continúan luchando para que se haga justicia y que esa justicia beneficie a todos y a todas.


A continuación siguen opiniones generales que surgen del análisis de los casos presentados:


- Como parte de la recolonización de nuestro continente se nos ha impuesto un modelo agroalimentario hegemónico, en el que la alimentación transformada en mercancía es un mecanismo de control de nuestras vidas por parte de las grandes corporaciones transnacionales que dominan la producción, comercialización y distribución de alimentos a escala mundial, determinando qué, cómo, cuánto, dónde, para qué y para quién se va a producir, desarrollando una integración vertical de los distintos rubros de sus inversiones.


- A lo largo de este juicio, se ha podido constatar que muchos países que tenían un autoabastecimiento alimentario, e incluso eran exportadores de alimentos, se han transformado en importadores de productos alimenticios, cuyos precios se incrementaron en forma considerable, afectando al conjunto de la población y volviéndose parte de la crisis alimentaria. Las razones del aumento de precios se debe –entre otros factores- a la concentración de la producción de alimentos, al incremento del precio del petróleo, de los fertilizantes y de los transportes relacionados con el sistema agroalimentario y con la producción de agrocombustibles. Promocionados como combustibles “ecológicamente aceptables”, la expansión de los agrocombustibles es percibida por las empresas agrícolas, biotecnológicas, petroleras y automotrices como una importante fuente de ganancias. Tratan de aprovechar la preocupación mundial por el calentamiento global, como pantalla detrás de la cual se consolidan grandes negocios.
El desarrollo de los monocultivos cuyo destino es fundamentalmente la exportación, ha generado que muchas tierras que se destinaban a la producción de alimentos ahora se utilicen con ese propósito, razón por la cual cada vez se producen menos alimentos, encareciendo así sus precios. En un momento en el que en el mundo hay mil millones de hambrientos, se reduce la producción de alimentos y crecen las súper ganancias de las corporaciones transnacionales.


Algunas de las características de este sistema de acumulación capitalista, y del modelo saqueador, extractivista, reprimarizador son:


- la amplia variedad de inversiones que realizan las empresas, que se puede ejemplificar con la transnacional Cargill, que se dedica al procesamiento de oleaginosas y de cebada, y a su vez ha construido frigoríficos y molinos harineros, además de puertos, caminos, hidrovías (que son parte de la Iniciativa IIRSA) así como una importante red de acopios.
La agricultura industrial implica la presencia de una cadena de corporaciones transnacionales, cuyos roles abarcan desde la provisión de semillas hasta la venta de productos en los hipermercados, incluyendo la construcción de la infraestructura que permite el traslado de las materias primas hacia los países importadores. Informa la fiscalía popular de Monsanto que: “A este creciente control sobre un proceso determinado en la cadena del agronegocio, se agrega el hecho de que las mayores transnacionales participan a la vez en varias de estas etapas, logrando ampliar su control sobre el sistema global y, por ende, acaparando un mayor volumen de negocios, obteniendo más ventas e incrementando exponencialmente sus ganancias”.
Al profundizarse la utilización de los ríos de la zona como medio de transporte de estas producciones, ríos como el Paraná y el Paraguay se convierten en verdaderas “autopistas” para la salida de granos desde Brasil, Paraguay y la Argentina, tal como lo expresó la fiscalía popular de Cargill. Son “las vías del saqueo”.
La IIRSA provee los caminos más cortos para el traslado de los bienes naturales. Con ese fin se agujerea la cordillera, se hacen navegables los ríos para el traslado de grandes cargamentos, dinamitando los meandros de los ríos, provocando daños irreversibles en el ecosistema en función de favorecer el comercio y obtener grandes ganancias.


- la importante concentración del capital, tanto en el plano de la producción y comercialización de las materias primas, como en la comercialización y distribución de alimentos, quedando concentrado a través de un proceso de fusión y absorción, en unas pocas empresas. De esta manera se produce una dictadura alimentaria y una pérdida de la soberanía alimentaria, local y popular en nuestros países. Con este fin, los gobiernos nacionales de estos países (Argentina, Brasil, Paraguay), abren las puertas del país para estas inversiones, o las desembolsan del presupuesto nacional, y utilizan como “políticas de Estado”, las facilidades que viabilizan el saqueo. Los impuestos son fuentes fundamentales para financiarlos.


- la alta concentración de las tierras. Denuncia la fiscalía popular de Alto Paraná que “En Misiones hay 380 mil hectáreas de pinos, la mayor parte se encuentra en la zona Norte. Por lejos, la compañía que concentra la mayor cantidad de tierras es Alto Paraná. Según datos oficiales, Alto Paraná es propietario de 230 mil hectáreas de tierras en Misiones. Pero, a esa cantidad deben sumarse los territorios explotados por medio de testaferros, arrendamientos de tierra y otros tipos de manejo de la tierra, con lo que la firma trasandina supera las 280 mil hectáreas, lo que equivale al 10 por ciento de la superficie total de la provincia de Misiones. Un caso paradigmático se registra en la pequeña localidad de Puerto Libertad: de las 80 mil hectáreas que componen el municipio, 65 mil están en manos de Alto Paraná, es decir el 80 por ciento. En el municipio de Puerto Piray, es dueña del 63 por ciento de la tierra. Casi la totalidad de estas tierras están repletas de pinos”. Como contrapartida, denuncia la misma fiscalía popular: “en Puerto Piray, la organización “Productores Independientes de Piray”, integrada por un grupo de aproximadamente 200 pequeños productores de Piray pidió la intervención del Estado ante la falta de tierras por la monopolización de parcelas por parte de Alto Paraná S.A.”.


- el control de las semillas y de los plaguicidas asociados a ellas. Se ha impuesto un paquete tecnológico que incluye la producción, la venta, el control y la imposición de semillas transgénicas, y plaguicidas asociados a ellas, por parte de unas pocas compañías multinacionales, entre las que merece destacarse la estadounidense Monsanto, que tiene un control del 23% del comercio de semillas a nivel mundial, entre las que se destaca la soja RR (Roundup Ready), resistente al Roundup, que es la que se utiliza mayoritariamente en la producción sojera de Paraguay.
Citando a la fiscalía popular de Monsanto, este tribunal destaca que “La expansión de las semillas transgénicas patentadas por estas corporaciones, está logrando fortalecer la dependencia del productor/a hacia este tipo de semillas, ya que la modificación genética que se realiza permite que los cultivos transgénicos no produzcan semillas que puedan ser utilizadas en la siguiente zafra (esta característica es conocida como tecnología terminator que implica la imposición de cultivos estériles), y así necesariamente se debe volver a comprarlas a las corporaciones, asegurando su venta y el cobro por los derechos que les dan las patentes”.
En este sentido, se destaca particularmente la transnacional Monsanto que patentó variedades de cultivos –soja y algodón transgénicos, maíz BT y colza modificada genéticamente- con el fin de controlar los mercados, generando una mercantilización de la vida desconocida hasta hace unas décadas.


- la deforestación del monte nativo. Denuncia la fiscalía popular de Alto Paraná que: “en la mayoría de los casos, la “forestación” implica deforestación previa de monte nativo. En ese sentido, organizaciones sociales, campesinas, y ambientalistas advierten que en Misiones se talan más de 30 hectáreas de monte por día; o sea, que desaparecen 12 mil hectáreas cada año. En esas tierras se plantan pinos después. En Misiones anualmente se reforestan unas 30 mil hectáreas de pino. Para que crezcan más rápidos y mejor, las plantaciones de pino son fumigadas con agrotóxicos. La imposición del monocultivo de pinos a la Madre Tierra origina el ataque de hormigas y otras plagas, que se combaten con agrotóxicos, contaminando el ambiente, aire, agua, suelo, alimentos y todo ser vivo, incluido las personas. Se estima que cada hectárea consume tres litros de agrotóxicos al año. Esto significa que en nuestra provincia se aplican más de 100 mil litros de glifosato en las plantaciones de pino cada año”.


Este tribunal ha podido constatar los siguientes impactos provocados por las formas de operar de las empresas transnacionales dedicadas a los agronegocios y a los monocultivos forestales:


Impactos económicos


* saqueo de los bienes comunes,
* destrucción de los territorios donde operan las empresas,
* mercantilización de los territorios, de los alimentos, y de todas las dimensiones de la vida.
* agotamiento de las tierras,
* profundización de la crisis energética
* deslocalización de la producción, en búsqueda de la mano de obra más barata y la legislación ambiental más favorable,
* concentración de la estructura de la tierra, con el aumento del número de grandes propiedades rurales y la disminución de las pequeñas, en las que se desarrolla la agricultura campesina.


Impactos medioambientales


* agravamiento del cambio climático,
* desertificación y pérdida de fertilidad de los suelos,
* deforestación, que es una de las principales causas del efecto invernadero,
* escasez y degradación de aguas superficiales y subterráneas,
* destrucción de las cuencas hídricas,
* contaminación de tierras y aguas,
* extinción de especies,
* pérdida de bosques nativos, de ecosistemas y de biodiversidad
* impactos sobre los ecosistemas acuáticos que provocan las hidrovías que necesitan las empresas para transportar los granos.


Impactos sociales


* éxodo y expulsión rural, por el desplazamiento de comunidades,
* alteración de las formas de vida de los pueblos, desconocimiento de sus usos y costumbres y negación de sus identidades.
* migración forzada, que afecta con más fuerza a las mujeres rurales, que buscan mejores condiciones de vida, quedando expuestas a las redes de trata con fines de explotación laboral y/o sexual,
* negación de nuestra historia,
* criminalización de movimientos sociales y de comunidades
* división de comunidades a través de la corrupción de funcionarios y de planes sociales dirigidos a acallar la protesta o a confundir sobre los objetivos de las transnacionales.
* utilización de los gobiernos y de los organismos estatales como defensores de las megaempresas y del modelo en su conjunto.
* generación de pobreza, reducción de empleo, precarización y flexibilización laboral en los trabajos realizados en estas empresas, aumento del trabajo temporario, tercerización del empleo y utilización de trabajo esclavo.
* violación de los derechos laborales de los trabajadores.
* destrucción de la agricultura campesina: las comunidades campesinas e indígenas son impedidas de desarrollar sus formas tradicionales de cultivo, ante el avance del modelo de agricultura industrial
* las comunidades desplazadas por los monocultivos, eran en muchos casos comunidades bien constituidas, con escuelas, salas de salud, producción y vida comunitaria.
* destrucción de la salud de las poblaciones debido al uso de agrotóxicos. Se ha documentado: disminución de las defensas / aumento de la mortalidad infantil / enfermedades sociales: desnutrición / modificaciones hormonales, esterilidad / intoxicaciones / enfermendades mentales / cánceres / malformaciones congénitas / alteraciones hormonales / lupus, artitis, asma, alergias / disminución de fertilidad / trastornos de conducta.
* contaminación. Los agrotóxicos y venenos en general, tienen las siguientes propiedades
· BIOACUMULACIÓN: se acumulan en todos los seres vivos, como plantas animales y humanos. Como son sustancias liposolubles los podemos encontrar en el tejido nervioso central (cerebro) y en otros lugares del cuerpo.
· PERSISTENCIA EN EL TIEMPO: No se degradan fácilmente. El agrotóxico sigue siendo veneno a través del tiempo. Nos estamos envenenando y también a las generaciones futuras.
· El agua, el aire, las partículas y los seres vivos los desplazan y VIAJAN enormes distancias, aunque dentro de los límites de nuestro Planeta Tierra.
· SINERGIA: La combinación de dos o más agrotóxicos potencializa su acción más allá que la suma de cada una.
· RESISTENCIAS: Propiedad natural de los seres vivos ante distintas agresiones. La resistencia de malezas y plagas obliga a aumentar las dosis de agrotóxicos y concentrarlos, con lo que aumenta el grado de contaminación y presagia otros aumentos para el futuro.


Impactos culturales


* corporaciones como Cargill y Monsanto han impuesto un sistema alimentario global que tiene consecuencias catastróficas en la alimentación, ya que los sistemas alimentarios locales y las prácticas culturales y culinarias tradicionales se ven erosionadas,
* las semillas nativas son abandonadas ante la imposición del uso de semillas “mejoradas” por parte de esas empresas, llegándose incluso a criminalizar la tenencia y el uso de semillas ancestrales. Se trata de que lo/as campesino/as se conviertan en “consumidores” de semillas producidas en laboratorio, que los obligan a pagar los derechos de patentes a quienes las han “creado” artificialmente.
* patentamiento de plantas y saberes asociados a ellas. Las empresas transnacionales son responsables de biopiratería, del robo y la apropiación de los saberes de los pueblos. Señala la fiscalía de Cargill que: “Un caso plenamente actual y vigente para la región es el de la apropiación de la Stevia (Yerba dulce o Caaheé) por parte de la empresa en asociación con la Coca Cola. Además de ser un biopirata de la Stevia, Cargill ha iniciado un proceso muy agresivo de implantación de monocultivos de Stevia en la región noreste argentina y en Paraguay”.


Impactos políticos


Su lugar como corporaciones líderes a nivel internacional y nacional, su rol en el transporte internacional de comodities, su apuesta al “libre comercio”, definen su capacidad para intervenir decidiendo políticas nacionales.
Señala la fiscalía popular de Cargill que “su operación en los rubros más importantes del sistema alimentario a nivel global y su bajo perfil a nivel mediático han convertido a este “gigante invisble” en una de las principales amenazas para la soberanía de los pueblos en todo el mundo y muy especialmente en el Cono Sur de América Latina”.


Violaciones a los Derechos Humanos


La vulneración de los derechos humanos en general y de los derechos ancestrales de los pueblos originarios en particular fue constatada por este tribunal.
Según la fiscalía de Monsanto: “Desalojos compulsivos, abusos policiales, apremios ilegales, asesinatos, entre otras violaciones han sido moneda común desde la aceleración de la expansión agrícola producida desde la irrupción de la soja transgénica y el paquete tecnológico asociado” forman parte de las estrategias de criminalización y represión que sufren las comunidades que se oponen a la desaparición de las formas tradicionales de producción campesina ante el avance de una agricultura sin agricultores.
La fiscalía popular de Alto Paraná, con el testimonio de los trabajadores del Sindicato de Papeleros de Alto Paraná y de la CTA local denunciaron las violaciones a los derechos laborales, y la represión que han sufrido por denunciarlas.
Se ha recordado también que Alto Paraná está controlada por la empresa de capitales chilenas Arauco, presidida por Angelini, responsable de la criminalización y represión del pueblo mapuche.
Se ha denunciado a las empresas transnacionales, como cómplices de los gobiernos nacionales en la respuesta militarizada a la protesta social, y en el control estratégico de las poblaciones. La militarización, es parte de la política desarrollada por los gobiernos en la Triple Frontera. Los controles de población en las fronteras, las leyes antiterroristas, las bases y operativos militares, forman parte de este dispositivo.


Responsabilidades


Este tribunal ha podido constatar que las formas de operar de las empresas transnacionales no podrían ser posibles sin la complicidad y garantía de los gobiernos, de los parlamentos, del sistema de justicia, de los grandes medios de comunicación, y de algunas universidades públicas; por lo tanto, denuncia las siguientes responsabilidades de esas instancias de poder:
- - Los gobiernos de los países que han estado presentes: Argentina, Brasil y Paraguay, son responsables de la profundización de este sistema capitalista, que ha favorecido en la etapa actual el “desarrollo” de un modelo extractivista, reprimarizador de la economía, abriendo las puertas y favoreciendo la presencia de las transnacionales en nuestros países, y otorgando a las mismas garantías para el despojo. Hay una política de estado y una voluntad política que construyen este sistema, que lo sostienen y profundizan.
- La connivencia entre los poderes políticos y las empresas transnacionales se puede observar en que las autoridades gubernamentales no realizan serios estudios de impacto ambiental respecto de los emprendimientos productivos y de infraestructura de las transnacionales, aceptando las declaraciones que al respecto hacen las propias corporaciones.
- Otra clara responsabilidad de los poderes políticos defendiendo los intereses de las corporaciones se pudo observar en el mecanismo implementado en la Argentina para autorizar los cultivos transgénicos. Gracias al lobby de las transnacionales, sobre todo de Monsanto, en 1996 el entonces Secretario de Agricultura de la Nación, Felipe Solá, firmó la resolución 167 que autorizó la producción y comercialización de la soja transgénica, con uso de glifosato, sin que el estado argentino realizara investigaciones propias en torno al impacto ambiental y sobre poblaciones humanas, y tomando como propios los informes presentados por la empresa Monsanto, que era la parte interesada.
- Las grandes corporaciones influyen cada vez más en la redacción de las leyes referidas a propiedad intelectual, tanto nacionales como en acuerdos y tratados internacionales y en las leyes sobre bioseguridad, demostrando de este modo el gran poder e influencia que tiene en las decisiones políticas de nuestros países en relación a la legislación que defienda su accionar o en ignorancia de leyes que protegen los derechos de las comunidades y atentan contra los intereses empresariales.
- La complicidad de los estados con las grandes corporaciones dedicadas a los agronegocios ha quedado de manifiesto a través de las denuncias presentadas por la fiscalía de Monsanto, que ha expresado que el gobierno nacional no ha puesto en práctica mecanismos que permitan proteger a las familias campesinas e indígenas ante las fumigaciones indiscriminadas, la contaminación de sus fuentes de agua y la afectación de sus cultivos. Por el contrario, el aparato estatal sostiene el avance del modelo sojero con la represión y la criminalización de las organizaciones que intentan resistir la expansión de monocultivos transgénicos, en manos de Monsanto y otros gigantes semilleras.
- Esas comunidades se encuentran cada vez más encerradas por explotaciones que emplean sustancias tóxicas, “sin que exista hasta el momento (expresa esa fiscalía) un diagnóstico oficial respecto del impacto en la salud de las personas que se encuentran expuestas a dichas sustancias, ni estudios responsables estatales sobre el estado de los cursos hídricos de los que se proveen buena parte de estas familias; ni con relación al impacto de esta forma de producción en la seguridad alimentaria de las comunidades campesinas e indígenas colindantes”.
- La complicidad de algunas universidades públicas con las empresas transnacionales se constata en el comportamiento que desempeñan las primeras, en relación a ocultar, tergiversar o producir conocimiento científico o informes técnicos que favorecen a las empresas, manipulando, en muchas ocasiones, los resultados de los Estudios de Impacto Ambiental en sentido favorable a los intereses transnacionales. Denuncia la Fiscalía popular de Alto Paranáque “aquí aparece otra pata con relación a las responsabilidades: La Universidad Nacional de Misiones. Una institución que enseña a plantar pinos y a utilizar agrotóxicos. La carrera de Ingeniería Forestal, que se dicta en la Facultad de Ciencias Forestales de la Unam, en una de sus materias, enseña el uso, aplicación y cuidado que hay que tener con el uso del glifosato en las plantaciones de pino. Y es así que la mayoría de los Ingenieros Forestales egresados de esta unidad académica, terminan coordinando, dirigiendo y planificando las plantaciones de pino, con agrotóxicos. Apenas un pequeñísimo sector de los Ingenieros Forestales egresados salen preocupados por la salud de su comunidad y la conservación del medio ambiente. Al igual que investigadores de otras disciplinas”.
- Este tribunal ha constatado que este mecanismo genera un proceso de colonización de la producción de conocimientos científicos por parte de intereses privados, muchas veces transnacionales. Merece destacarse como ejemplo, el premio “Animarse a emprender”, convocado, en 2006, por Monsanto Argentina y el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), que tuvo como objetivo premiar el mejor proyecto tecnológico en el área de cultivos nativos de importancia regional para el país. Otro ejemplo presentado en este juicio se refiere a los convenios que la Universidad Nacional de Lomas de Zamora tiene con la transnacional Monsanto para realizar investigaciones científicas solicitadas por la empresa en la Facultad de Ciencias Agrarias. El compromiso de la Universidad asumido en la firma del convenio es, según datos aportados por la fiscalía de esta transnacional, “no copiar, comunicar, distribuir, diseminar, exponer o, de cualquier otro modo, revelar la información confidencial” que resulte de los estudios y proyectos de investigación que realiza para Monsanto. Se obliga, además –según señala expresamente el convenio, a realizar trabajos de asesoría y consultoría, investigación y desarrollo y a mucho más: “colaborar en la ejecución de trabajos de Tesis de Grado o Posgrado por alumnos de la Facultad en temas de interés para ambas partes”. Este convenio demuestra claramente la forma en que los contenidos y objetivos académicos se ponen al servicio de los intereses de las corporaciones.
- Este tribunal ha podido constatar, en estos casos, la complicidad del gobierno provincial de Misiones, y del Obispado local. Luego del desplazamiento del Obispo Piña, el obispo actual, Marcelo Martorel, se alió a Alto Paraná y al gobernador Cross, quienes financian la Universidad Católica de Iguazú.
- Este tribunal ha podido constatar la complicidad de los medios masivos de comunicación con las empresas, observable en los mensajes trasmitidos en relación a los beneficios que traerán los proyectos empresariales, entre ellos la generación de empleo y el aporte a la producción de alimentos, ocultando los impactos negativos que estos proyectos han traído en otros territorios del país y del mundo y/o en los propios territorios donde ya está en marcha el modelo de agricultura industrial.
En el caso paraguayo, la fiscalía de Monsanto ha denunciado que “los dueños de las grandes cadenas mediáticas del país poseen parte de sus inversiones en explotaciones agrogranaderas y se encuentran estrechamente vinculados a las corporaciones sojeras del país. Sobre todo el Diario ABC Color, el de mayor tirada y el que marca la agenda mediática de las radios y canales televisivos, ha venido desarrollando una campaña directa de promoción del agronegocio y los transgénicos, distorsionado las informaciones al respecto; y ha venido estigmatizando a las organizaciones populares, en especial al movimiento campesino, ridiculizando las denuncias respecto de las intoxicaciones y demás impactos del modelo sojero en el campo paraguayo”.


Estrategias empresariales


Este tribunal ha verificado la ejecución de las siguientes estrategias empresarialesimplementadas con el objetivo de maximizar sus ganancias y profundizar el modelo neoextractivista imperante:
- La estrategia que se conoce como “puertas giratorias”, que implica que altos funcionarios de la administración del estado pasan a ocupar cargos importantes en las empresas y viceversa, lo que les otorga la posibilidad de conocer y de influir en las decisiones gubernamentales. La fiscalía popular de Monsanto ha manifestado que ex empleados de la empresa ocupan en la actualidad cargos en organismos de gobierno en los Estados Unidos, como la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental y la Corte Suprema de Justicia.
- El pago de sobornos a funcionarios públicos con el fin de ocultar información y/o evitar la realización de serias evaluaciones de impacto ambiental y social de sus emprendimientos y sus métodos de producción y comercialización. Tomamos el ejemplo de la transnacionalMonsanto, aportado por la fiscalía popular, que pagó una multa de 1.5 millones de dólares por sobornar a un funcionario indonesio para evitar la evaluación del impacto ambiental del algodón genéticamente modificado en sus laboratorios.
- El ocultamiento de información, como ocurrió con Monsanto en relación a las consecuencias negativas que sobre la salud trae el PCB ((bifenilos policlorados), aceite químico aislante que se utiliza en los transformadores eléctricos, que fue el producto estrella de la empresa por más de cincuenta años, a pesar de haberse demostrado que es causante de hepatitis, cáncer y diabetes. Lo mismo ocurrió en relación al agente naranja, utilizado para arrasar aldeas y cultivos, despejar los bosques y facilitar los bombardeos a la población durante la guerra de Vietnam, cuya utilización trajo como consecuencia la muerte de 400.000 vietnamitas y 500.000 nacimientos de niño/as con malformaciones, además de bajas en el propio ejército norteamericano.
- La publicidad engañosa, como en el caso del glifosato, presentado por Monsanto como un producto biodegradable e inocuo para la salud. Numerosas investigaciones demostraron que no es así, razón por la cual la corporación enfrentó procesos judiciales en Estados Unidos y en Francia.
- La Responsabilidad Social Empresaria (RSE), a través de la cual implementan proyectos y programas comunitarios que les permiten realizar un “lavado verde” de su imagen y desarrollar políticas de cooptación y asistencialismo respecto de las poblaciones afectadas por su modelo productivo. En este sentido este tribunal destaca el accionar de Cargill, que declara que su objetivo es “proveer oportunidades para la nutrición y el desarrollo de la población” y “contribuir a elevar los niveles de vida en todo el mundo, brindando mayor valor a los productores y consumidores”, cuando la realidad concreta demuestra todo lo contrario: su contribución a la mercantilización de la naturaleza y de la vida, generando la pérdida de posibilidades reales de desarrollo de la cultura productiva campesina, que es la que ha alimentado al mundo desde siempre.
- Estas empresas poseen fundaciones que realizan donaciones a instituciones públicas y asociaciones civiles, con el propósito de lograr la “licencia social” necesaria para operar en los territorios. Durante este juicio se ha constatado el accionar de la FundaciónCargill, que publicita una larga lista de “acciones comunitarias” en escuelas, comunidades, instituciones de bien publico, bomberos voluntarios, etc., en muchas de las cuales se ven involucrados los propios empleados de la empresa; y los programas de la transnacionalMonsanto “Semillero de futuro” y “Max Solidario” en la Argentina, cuyo objetivos pueden apreciarse en las palabras de quien maneja el Área de Responsabilidad de la Compañía: “devolvemos algo de lo que nos dan las comunidades donde vivimos y trabajamos a través de destinar un millón de pesos para financiar proyectos sociales en las pequeñas comunidades rurales del interior del país que muchas veces quedan relegadas”, “Monsanto selecciona proyectos sociales y productivos en tres ámbitos: salud y nutrición, medio ambiente y educación para financiarlos y contribuir al desarrollo de las comunidades del interior del país”.
La fiscalía popular de Monsanto aportó datos sobre estos proyectos relacionados con la RSE de la empresa en Paraguay. Explicó que la firma “amplió su radio de implementación hacia el Paraguay, bajo el supuesto de crear valor y fortalecer el desarrollo de pequeños emprendimientos en zonas rurales y semirurales, fomentando el financiamiento compartido y desestimando el asistencialismo. Monsanto Paraguay, junto a la Fundación Moisés Bertoni, desarrollan un proyecto de Escuela Agroforestal Autosostenible en el departamento de Canindeyu en el área de la reserva privada del bosque Mbaracayu, (…) que presenta flora y fauna incomparable con otras reservas, contiene bosque primario sin alteración alguna, con aproximadamente 48% de todas las especies de mamíferos y 63% de las especies de aves que habitan en el este del país”. Las inversiones que realiza la empresa en la reserva, destinadas a equipamiento, construcción de escuelas y centros de salud y la compra de tierras se realizan sin la participación de las comunidades indígenas Aché, que se encuentran en una encrucijada ante el avance de la producción agrícola mecanizada y el desalojo de sus ancestrales dominio del Mbaracayu, según datos presentados por la misma fiscalía, violando de esta manera los derechos ancestrales de los pueblos originarios.
- la criminalización y judicialización de la protesta social, la represión y las amenazas ejercidas sobre las poblaciones que se niegan a la implementación y/o avance de los proyectos empresariales. Es la respuesta empresarial, con el apoyo y la complicidad de los organismos estatales al surgimiento de resistencias populares por parte de asambleas y foros socioambientales, comunidades de pueblos originarios y poblaciones afectadas, que han implementado diversas formas de lucha contra el avance de las corporaciones transnacionales, como bloqueo del ingreso de las empresas a sus territorios, paralización de sus actividades, cortes de ruta, denuncias públicas y judiciales por casos de contaminación probada o probable, entre otras. Ponemos como ejemplo, las campañas de persecución a agricultores por guardar semillas que realiza la semillera Monsanto y el inicio de causas judiciales a agricultore/as por parte de la misma empresa acusándolos de no pagar los derechos de patentes de sus semillas.
Corporaciones como Monsanto implementan mecanismos para obligar a los agricultore/as a utilizar sus semillas, como pueden ser los contratos de tecnología, mencionados por la fiscalía de esa corporación, que forman parte de las obligaciones que tiene el productor al comprar las semillas genéticamente modificadas, como utilizar esas semillas para una sola siembra comercial, sin reservar ninguna parte de la cosecha para volver a sembrar; no facilitar esa tecnología a ninguna persona o entidad; vender toda la cosecha a un comprador autorizado por Monsanto; no usar ni permitir a otros el uso de las semillas que contengan la tecnología patentada por la empresa para crianza de plantas, investigación, generación de datos para el registro de herbicidas o producción de semillas; usar solamente el herbicida Roundup. A través de estos contratos, los productores están autorizados a sembrar la semilla pero la empresa se reserva la propiedad tanto del gen como de la tecnología utilizada para la manipulación del mismo. Además, en caso de que el productor no cumpla el contrato están previstas severas sanciones, a lo que se agrega el derecho de la empresa a investigar hasta el estado de las cuentas de sus clientes, así como a inspeccionar sus campos antes la menor sospecha de incumplimiento. Las formas ilegales que utiliza la empresa para hacer cumplir esos contratos quedaron de manifiesto en este juicio, entre las que se mencionaron la contratación de servicios de agencias de detectives para que controlen a los productores y el fomento de la delación o denuncia entre vecinos.
-Acompañando a estas estrategias, se viene implementando la militarización de los territorios en conflicto. En estas estrategias represivas participan tanto fuerzas de seguridad públicas como privadas, demostrando nuevamente la complicidad de los poderes políticos en la defensa de los intereses empresariales, al poner al servicio de esos intereses las fuerzas de seguridad públicas que deberían proteger los derechos de las poblaciones a una vida digna.


Recomendaciones y propuestas


Con estas denuncias como guía, este tribunal propone
-Trabajar en la creación de una instancia judicial popular, ante la cual las víctimas de las formas de operar de las corporaciones transnacionales puedan presentar sus denuncias y demandas de justicia, que actúe como lazo entre los movimientos populares y el poder judicial.
-Demandar a los gobiernos nacionales, y a los gobiernos provinciales, que garanticen la soberanía y dignidad de los pueblos antes que los intereses económicos de los sectores privados; que aseguren la aplicación prioritaria de las normas internacionales que protegen los derechos humanos, incluidos los derechos laborales, los derechos ancestrales y los de protección del medio ambiente; que no ratifiquen ningún nuevo tratado comercial o de inversiones sin considerar las normas de protección de los derechos humanos, y que rectifiquen los tratados existentes, violatorios todos ellos de las más elementales normas de esos derechos.
-Suspender los megaproyectos de desarrollo de monocultivos, de agronegocios, de grandes represas, de hidrovías, caminos y puertos de la Iniciativa IIRSA, hasta que se sometan a un proceso de evaluación de su impacto social y ambiental con una real participación de las comunidades y poblaciones que serán afectadas.
-Solicitar la suspensión de proyectos previstos en territorio de pueblos originarios, que no repetan las normas internacionales que defienden sus derechos, que fueron ratificadas en nuestro país.
- Demandar a los poderes legislativos que impulsen leyes que obliguen al sistema judicial a llevar a cabo procesos de investigación y sanción de los delitos que violan los derechos de los pueblos y comunidades; que permitan respetar el principio del consentimiento libre, previo e informado de los actores sociales en general y de los pueblos indígenas en particular, así como el principio precautorio, cuando se intenten proyectar inversiones de capitales y políticas de desarrollo que puedan producir efectos negativos sobre el territorio y los derechos de las poblaciones;


A su vez, este tribunal resuelve:
-Denunciar y condenar ante la opinión pública como antiético y violatorio de los derechos humanos, al sistema capitalista, racista, patriarcal, y a este modelo productivo neoextractivista y productivo que impera en nuestra sociedad y que tiene en las empresas transnacionales y alos gobiernos –nacionales y provinciales- a sus principales protagonistas.
-Denunciar y condenar ante la opinión pública las formas de operar de las empresas transnacionales, ya que las enjuiciadas en esta audiencia se consideran una muestra representativa de la conducta de muchas otras presentes en este y otros territorios.
-Denunciar y condenar ante la opinión pública la complicidad de los poderes políticos en todos sus niveles, de los medios masivos de comunicación y de algunas universidades públicas, con las formas de operar de las corporaciones transnacionales, que generan graves impactos en la calidad de vida de numerosas comunidades y las privan de los recursos básicos necesarios para una vida digna. Las autoridades políticas tienen, a su vez, la responsabilidad por la omisión de medidas a su alcance que podrían modificar la situación actual. Las políticas implementadas desde los estados, como establecer marcos legales e institucionales favorables a las empresas y omitir la aplicación de las leyes que protegen los derechos de las poblaciones, incrementan el poder de las empresas transnacionales y refuerzan su impunidad, de tal manera que los gobiernos se convierten en cómplices de las violaciones a los derechos humanos que esas empresas cometen. Además, en muchas ocasiones, esos marcos legales e institucionales hacen jurídicamente imposible para las víctimas prevenir e impedir esas violaciones y obtener una reparación por sus consecuencias.
-Incentivar a las comunidades, a los pueblos indígenas, a las poblaciones afectadas, a los trabajadores y trabajadoras, a profundizar la organización, a resistir, a movilizar, en defensa de los derechos humanos y ancestrales, por la autodeterminación y la soberanía popular, y en resguardo de sus territorios, su cultura, su identidad y sus formas de vida, contra la mercantilización de la vida que implica el modelo neoextractivista que se profundiza en nuestro país.
Conforme a estos enunciados el Tribunal del Juicio Ético y Popular a las Transnacionales desarrollada en la Triple Frontera propone que, a partir del crecimiento de la movilización popular, se creen las condiciones para que las corporaciones sean expulsadas de los territorios y sean obligadas a la restitución-remediación del ecosistema tal como lo encontraron al momento de iniciar su explotación.


Al concluir la audiencia de este Juicio Etico a las Transnacionales en la Triple Frontera, las y los participantes, integrantes de movimientos populares, de organizaciones de derechos humanos, investigadores/as, nos declaramos en estado de movilización, de unidad, de encuentro, de solidaridad, para borrar las fronteras entre nuestras resistencias a las políticas de recolonización del continente, para levantar una voz unánime en Nuestramérica en defensa de la soberanía alimentaria, la agricultura familiar, el respeto a nuestras identidades y formas de organización y de vida, de nuestros derechos como hombres y mujeres, y los derechos de las generaciones venideras, los derechos de la naturaleza, y en definitiva un grito contra las políticas de saqueo, destrucción y muerte, un grito y muchas acciones por la vida, por la libertad, por la plena emancipación. Exigimos una Reforma Agraria Integral, con participación de entidades organizadas de pequeños productores. Afirmamos que las transnacionales no pueden comprar nuestras voluntades, ni nuestra decisión de vivir con dignidad, y no podrán robar nuestra esperanza, ni nuestra capacidad de lucha. Seguiremos creando alternativas propias de producción y de consumo, impulsando la realización de modelos sustentables, y luchando para terminar con el capitalismo, el patriarcado y el racismo, y todas sus opresiones. Seguiremos en solidaridad con quienes luchan por estas mismas causas en toda América Latina y el mundo, unificando fuerzas en la acción común. Manteniendo nuestros sueños y nuestras convicciones, nuestra capacidad de crear en la resistencia, y de creer en los pueblos.


“Sólo en la lucha se espera con ESPERANZA”.




Wanda, 1 de octubre, 2011

Publicado por Norberto Costa

Salta: estarían llevando agua a la Mina La Escondida de Chile


TOLAR GRANDE (Salta)


SÁBADO 03 DE SEPTIEMBRE DE 2011






Las perforaciones para un estudio exploratorio de un grupo de geólogos argentinos, contratados por una empresa canadiense, revelaron que la Puna en la provincia de Salta sería un importante reservorio de agua. 
Ahora, pretenden exportar el agua a la minera “La Escondida”, en Chile, la mayor extractora de cobre del mundo.La polémica no tardó en encenderse en la zona






Escrito por http://www.contactoradio.com

La gente de Tolar Grande, un pueblo ubicado en el Altiplano salteño, a más de 3.500 metros de altura, siente que le están extrayendo un recurso vital.

El Tribuno, de Salta, reveló que ya se estaría extrayendo agua para enviar a La Escondida, y habló de un negocio de 5.700 millones de dólares.

La Puna, con uno de los climas más secos del mundo, está considerado uno de los últimos grandes biomas prácticamente intactos del planeta, con un extraordinario valor paisajístico, genético, histórico y cultural.

La empresa Mines Argentina, que realiza la exploración desde hace un año, explicó que para que se pueda comercializar el agua, aún faltan siete años más de trabajo y la construcción de un acueducto. “Se trata del primer estudio hidrogeológico para medir el potencial de la Puna”, señaló el ingeniero Rubén Gianni, quien trabaja para Mines Argentina.

El martes pasado, Gianni dio una charla a la población de Tolar Grande. Luego de la reunión, el secretario de Gobierno del pueblo, Aldo Martínez, comentó: “vamos a dejar que realicen los estudios, pero no están autorizados a sacar agua”.

“El pueblo de la Puna no va a permitir el saqueo”, indicó entretanto Leopoldo Salva, diputado por el departamento Los Andes, que abarca toda la Puna salteña.



Las mineras necesitan mucha agua para funcionar y La Escondida se está quedando sin ella. “Los chilenos ya le han prohibido que saquen agua de su territorio”, señaló Salva.

Durante el período de Juan Carlos Romero, anterior gobernador de Salta, la provincia inició una licitación internacional para explorar y comercializar agua en la Puna, que fue adjudicada a Mines Argentina, aseguró Gianni.

El tema llegó al Congreso de la Nación con un pedido de informe en el Senado, para saber qué papel jugó el Estado nacional. También se pidió información a la Cancillería y a Minería de la Nación.

Según Gianni, “no se pretende secar la Puna. Estamos estudiando cuánta agua hay en esta zona y si luego de abastecer a la región queda un saldo para comercializar”.Según el geólogo, no hay cuestionamientos éticos ni legales para vender agua, que puede ser tratada como cualquier otro mineral. “No es una herejía vender agua”, aseguró.

Salva alertó por su parte sobre el hecho de que “quieren vender agua dulce a Chile. En ningún momento han venido a hablar con el pueblo ni con la comunidad. Recién ahora”.

Según el estudio, el potencial de la Puna como acuífero sería enorme.

Uno de los pozos de exploración cerca del cerro Socompa, en el límite argentino-chileno, bombeó 500 mil litros por hora, como las mejores cuencas argentinas. Hasta el momento han realizado cinco pozos en la Puna.

El objetivo de la empresa canadiense sería vender mil litros de agua por segundo. “El agua excedente que se encuentre ya pertenece a la empresa Mines Argentina”, aseguró Gianni.

Si bien aún no se comercializa el agua, el ingeniero Gianni señaló que dejaría buen dinero a la zona, sin afectar el medio ambiente. “Sólo se extraerá una cantidad que no afectará los recursos”, argumentó.

Pero según el diputado Salva, “son emprendimientos que no dejan nada a la región, son negocios oscuros. Dicen que hay estudios de impacto ambiental pero a nosotros nos han dado apenas tres páginas”.



http://www.defensaterritorios.org


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