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28 de julio de 2015

En inédito operativo analizarán el ambiente en San Nicolás


Las universidades de La Plata, Río Cuarto y Rosario intervendrán en un relevamiento impulsado por entidades proteccionistas.


Despliegue. El relevamiento sanitario será mucho más amplio que en otras ocasiones y con la participación de profesionales.

Luis Emilio Blanco / La Capital
El Foro Medioambiental de San Nicolás (Fomea), Protección Ambiental del Río Paraná, y otras organizaciones proteccionistas impulsan la realización de un relevamiento sanitario para determinar el estado de salud de la población del barrio Química de esa ciudad bonaerense y generar una base de conocimiento que permita modificar o adoptar políticas púbicas en materia de salud y cuidado del ambiente.

El inédito operativo que se realizará en los próximos meses, en fecha a confirmar, tendrá la participación de profesionales especialistas de la facultad de ciencias médicas de la Universidad Nacional de Rosario, de Ciencias Exactas y de Medicina de la ciudad de La Plata y de Medicina de Río Cuarto (Córdoba).

La iniciativa surgió por la necesidad de identificar las causas de la alta incidencia de casos de cáncer, entre otras afecciones, en el barrio nicoleño que circunda a una de las compañías químicas más cuestionadas de la región. El despliegue de especialistas permitirá además realizar análisis en profundidad sobre la relación de los habitantes del barrio y los indicadores ambientales, así como el impacto que genera en los pobladores y el ambiente la actividad de la industria química de la región.
Muestras de sangre. "Dentro del relevamiento general, también se harán análisis sobre muestras de sangre de la población del barrio Química, cuyos vecinos son los más perjudicados y asentaron la primera demanda contra la empresa Atanor en 2009", adelantó el presidente de Fomea, Edgar Panigatti.

"En ese sector —abundó— se dieron numerosos casos de personas fallecidas por cáncer y hoy hay mucha gente que padece esa enfermedad y otras dolencias".
Causas por contaminación. En San Nicolás hay causas y también denuncias iniciadas por contaminación ambiental contra compañías como Atanor, Prochem Bío, Carboquímica del Paraná, Motomel y una denuncia contra funcionarios de la repartición oficial que debe controlar el uso del agua. Todas se tramitan en diversos juzgados pero los denunciantes se muestran optimistas respecto del resultado que obtendrán basados en la profusa documentación que aportaron a la Justicia para avalar sus dichos.

Entre ellos, hay un estudio realizado por el Centro de Investigación Medio Ambiental (Cima) de la Universidad Nacional de La Plata, liderado por el biólogo Lucas Alonso, quien hizo un informe final llamativo.
Efectos de empresas. "El trabajo determina que en la zona de San Nicolás es donde más concentración de agroquímicos se encontró, pero no debido a las fumigaciones y sus derivas, sino al impacto de las empresas que los fabrican", resaltó Panigatti. Se encontraron agroquímicos en aire, agua, suelo y en gran cantidad en el modo de lluvia ácida.

Las agrupaciones ambientalistas lograron, a través de sus denuncias y las evidencias de impacto ambiental, que la Justicia se expida con medidas cautelares como la que pesa contra la compañía Prochem Bío, que le prohíbe extraer agua y verter al sistema pluvial y cloacal del Parque Comirsa.
La compañía no tiene otorgado permiso de extracción o descarte de efluentes por parte de la autoridad del agua y además, un informe de la Defensoría del Pueblo indica que no posee planta de tratamiento de efluentes líquidos.

Una medida similar afecta a Atanor, que explota el recurso hídrico subterráneo sin la adecuada autorización administrativa y ejecuta su actividad industrial con notoria sobreexplotación del recurso. Esto genera un daño ambiental en el subsuelo por aumento de la dureza del agua por sobreexplotación.

Según los vecinos, tanto Prochem Bío como Atanor desoyen lo ordenado por la Justicia y continúan con sus respectivas actividades contaminantes.

Suelo, aire y agua. La situación de alerta es mayúscula si se tiene en cuenta que el estudio de Cima observa un alto contenido de agroquímicos en suelo, aire y agua subterránea. También advierte y se explaya en profundidad sobre la composición de lluvia ácida cargada de glifosato, atrazinas, ampa y 2,4 entre otros contaminantes químicos.

El equipo que elaboró el informe trabajó durante varias semanas en un radio de 30 kilómetros en la zona de San Nicolas y Ramallo y obtuvo indicadores que superan ampliamente la contaminación de otras zonas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.
Glifosato en la orina en el 70% de las personas estudiadas

Un estudio, hecho por la Asociación Civil Bios en el partido bonaerense de General Pueyrredón, determinó que habitantes de zonas urbanas y rurales tenían glifosato o su metabolito en la orina.
 “Hicimos una prueba con muestras de orina de personas que viven en ámbitos urbanos y otras que están en zonas rurales, pensando que íbamos a hallar diferentes resultados, pero no: ambas poblaciones tenían glifosato o su metabolito, es decir, lo que se genera en el cuerpo cuando el glifosato se metaboliza”, dijo a Télam, Silvana Bujan, referente de Bios.

 La ambientalista contó que “del universo analizado, el 70 por ciento tenía glifosato y el 70 Ampa, el metabolito del glisofato; muchos tenían ambas sustancias y sólo una persona no tenía”. Todos los que participaron de la muestra vivían en ciudades y ninguna había tenido contacto directo con el agrotóxico “El resultado fue una revelación para nosotros, comenzamos a investigar y hallamos que la mayoría de nuestros alimentos industrializados contienen algo con soja, ya sea lecitina, harina o proteína. El agua y los suelos, aunque no sean rociados con glifosato, lo reciben por la lluvia”, dijo.

 Bujan citó como antecedente al estudio del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente de la Universidad de La Plata en el que se demostró que los agrotóxicos también evaporan y caen con la lluvia. “El fin de aquel trabajo consistió en estudiar niveles de lluvia desde octubre de 2012 a abril de 2014 en núcleos poblacionales urbanos y periurbanos de la Región Pampeana de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El glifosato fue el herbicida más detectado: 90 por ciento de resultados positivos”.

21 de abril de 2013

SANTA FE: Un estudio médico avala sospechas sobre agroquímicos





Un estudio médico avala sospechas sobre agroquímicos
La Universidad de Rosario relevó que en diez localidades del sur santafesino expuestas a agroquímicos aumentaron enfermedades y pérdida de embarazos.

Mientras organizaciones civiles acampan frente a la Legislatura de esa provincia para reclamar que se trate la reforma a ley de Fitosanitarios –que está a punto de perder estado parlamentario por segunda vez y nuevamente en el Senado– estudios realizados desde la Universidad Nacional de Rosario (UNR) sobre diez localidades santafesinas que conviven con fumigaciones de agroquímicos señalan un aumento de enfermedades endócrinas, respiratorias y dermatológicas en sus habitantes.

El relevamiento alcanza los últimos diez años, cuando el área de la soja se expandió exponencialmente, a poco de que el país aprobara cultivo de variedades transgénicas. Sus resultados también apuntaron que en algunas localidades se duplicó la pérdida de embarazos en lugares donde la fumigación se realiza a menos de 500 metros del casco urbano. A pesar de que todavía no pueden atar el fenómeno solamente a la exposición de los pesticidas agrícolas, los especialistas apuestan a profundizar los registros de salud con ayuda del gobierno provincial.

Cambio de paisaje

Hace 15 años, la entrada de las semillas de soja modificadas genéticamente, junto con el irremediable acompañamiento del glifosato como agente de fumigación para los cultivos, comenzaban a delinear otro paisaje en el país. Santa Fe, y en especial el sur, tradicional corazón del cultivo de trigo y la actividad ganadera, emprendió el camino hacia la sojización, siguiendo lineamientos productivos nacionales e internacionales.

La resistencia a las inclemencias del tiempo del “nuevo” cultivo, entre otros factores, generó paulatinamente el avance a tierras antes impensadas para este tipo de agricultura. A la par del incesante avance de la frontera transgénica comenzaron a verse indicios del impacto en los suelos y la población. La utilización de los agroquímicos necesarios para que la soja arroje buenos rindes fue foco de sospecha para los habitantes de las zonas rurales, quienes se preguntaron si existía quizás una relación directa entre estos fitosanitarios y las enfermedades, en muchos casos mortales, que los afectaban.

En 2010 comenzó a desarrollarse desde la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, una iniciativa novedosa tendiente a lidiar con la sospecha. La intención era doble. Por un lado, diseñar un mecanismo práctico de evaluación final para los estudiantes que terminan la carrera, en contacto con la población. Y, en segundo lugar, poner a la universidad pública a producir conocimiento científico al servicio de esa comunidad, respondiendo a sus necesidades de saber qué estaba pasando con la repentina proliferación de ciertas enfermedades por encima de los índices acostumbrados. Así surgieron los “campamentos sanitarios”, una serie de relevamientos sobre la salud de la población a manos de estudiantes y un equipo de docentes.

Registros epidemiológicos domiciliarios, controles en niños dentro de las escuelas primarias, trabajos de promoción de la salud y prevención de enfermedades a través de talleres.

“Desde diciembre de 2010 llevamos realizados diez campamentos, en los cuales hemos involucrado, a través de los estudios, a 65.000 personas. En promedio, hemos cubierto al 65 por ciento de la población de las localidades, con picos interesantes como el de Totoras, con un 88 por ciento de la población entrevistada”, relata Damián Verzeñassi, responsable académico de los campamentos. Para llevarlos a cabo, el contingente académico trabajó junto a diversas instituciones locales y provinciales: escuelas, centros de jubilados, municipios, comunas, y ministerios. Las localidades cubiertas por los campamentos sanitarios fueron Santa Isabel, Murphy, María Teresa, San Gregorio, Villa Cañás, Bovril (Entre Ríos), Bouquet, María Susana, Wheelwright y Totoras.

Resultados preocupantes

“Las formas de producción que hemos instalado en nuestra región están teniendo un peso importante no sólo en la ganancia económica de algunos, sino también en la forma en que nos enfermamos y morimos”, describe Verzeñassi, quien asegura que en los últimos 15 años se modificaron los indicadores de salud de todas las comunidades relevadas. Los principales problemas que padece la población son hipertensión y diabetes, lo que coincide con el promedio a nivel nacional. Pero también apareció con fuerza algo que todavía no se registra en la estadística oficial: los problemas endócrinos, principalmente de la glándula tiroides. “Identificamos en estas poblaciones, que viven en general a menos de 500 metros de las áreas donde se fumiga un cambio en la forma de enfermar, y un incremento notable del hipotiroidismo, de enfermedades crónicas respiratorias y dermatológicas”, sindica.

Según el especialista, la pérdida de embarazos es otra de las cifras que ha aumentado en todas las localidades, en muchos casos duplicándose cuantitativamente en los últimos 10 años. “El impacto es muy importante como para desatenderlo”, remarca Verzeñassi. El especialista sostiene que ha quedado de manifiesto que quienes viven en áreas más próximas a las fumigaciones, presentan mayor cantidad de problemas de salud que los que viven más lejos. “Entendemos que el Ministerio de Salud provincial debería tener una participación mucho más activa”, reclama.

“La Justicia de Córdoba, por ejemplo, habló del principio precautorio en el fallo histórico de un tiempo atrás, respecto de lo que sucedió en el barrio Ituzaingó Anexo, donde hubo condenados por la aplicación sobre sus poblaciones. El propio Ministerio de Salud santafesino tiene un estudio a pedido de la Justicia por el caso San Jorge. Ese relevamiento demostró que en el período en el que se prohibió la fumigación alrededor de un barrio específico, las consultas respecto a los problemas de salud disminuyeron notablemente”, aporta el médico. Para Verzeñassi no es tarde para una reacción de las autoridades. “En vez de recorrer los pueblos con promotores de las buenas prácticas y de las bondades de algunas sustancias químicas –que las mismas empresas que las producen reconocen que generan daños– que se pongan a ver cómo aportan realmente con acciones concretas”, expresa.

El contexto es otra vez crítico. A fin de mes puede volver a caer el estado parlamentario del proyecto para modificar la ley 11.273 de Fitosanitarios, normativa que regula, entre otras cosas, la amplitud de la franja agronómica, es decir, la distancia hasta la línea a partir de la cual está permitido fumigar. Dos veces fue aprobada por Diputados y en la primera el Senado no la trató. Ahora el desenlace está, aun faltando muy poco para la fecha, todavía abierto, pendiente de la voluntad de los senadores santafesinos.

http://www.primerafuente.com.ar/noticia/701700-un-estudio-medico-avala-sospechas-sobre-agroquimicos

16 de diciembre de 2012

Cinco estudios científicos sobre las consecuencias de los transgénicos y sus agroquímicos en la salud

ECO agricultor el 14 octubre, 2012 en Blog, Miscelánea | http://www.ecoagricultor.com/2012/10/cinco-estudios-cientificos-sobre-las-consecuencias-de-los-transgenicos-y-sus-agroquimicos-en-la-salud/


Se profundizó el debate sobre los transgénicos, con sectores que los rechazan rotundamente y otros que aseguran su no toxicidad. Mientras, hay al menos 22 nuevos cultivos genéticamente modificados formando fila para pedir su aprobación en Paraguay, además de la soja y el algodón ya liberados. En esta nota repasamos lo que nos dicen cinco investigaciones difundidas sobre el tema.
1-Paraguay: Stela Benítez Leite

Desde su cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), la médica y docente paraguaya Stella Benítez Leite realizó dos pesquisas, una en el Hospital Regional de Encarnación y otra en el barrio Los Naranjos de Ñemby.
En la primera, ella y su equipo indagó por un año(2006-2007) la realidad de madres embarazadas que llegaban a ser tratadas en el hospital central del segundo departamento más sojero de Paraguay, Itapúa. El trabajo concluyó que aquellas embarazadas que viven en un radio de un kilómetro en torno a campos fumigados de soja, tienen el riesgo de que sus fetos/bebés sufran malformaciones.
En el segundo estudio, el mismo equipo investigador quiso indagar qué posibles daños registraban niños y niñas potencialmente expuestos a pesticidas en el ambiente. Para eso extrajeron muestras celulares de manera comparativa, por una parte de alumnos y alumnas de la escuela San Pedro y San Pablo, lindante a la empresa de agroquímicos Chemtec SAECA, y por otra de población estudiantil de la escuela Rita Surroca, a 5,5 km de distancia de la misma fábrica.
Como resultado, hallaron que aquellos niños y niñas de San Pedro y San Pablo tenían mayor probabilidad de sufrir desórdenes celulares/genéticos, situación de riesgo para contraer enfermedades como el cáncer y otras degenerativas como diabetes e hipertensión.
2- Paraguay: José Luis Insfrán
El docente titular de Semiología Médica de la carrera de Medicina de la UNA, José Luis Insfrán, realiza periódicamente monitoreos con sus alumnos y alumnas en el Hospital-Escuela de Clínicas. Últimamente están investigando sobre el aumento de pacientes con enfermedades hemato-oncológicas (leucemias y linfomas no Hondking), provenientes de departamentos donde se realizan fumigaciones en cultivos transgénicos.
Insfrán explica que cada año 210 pacientes nuevos son atendidos en el hospital por esas enfermedades, que vendrían a ocupar permanentemente 3 de cada 10 camas disponibles. Los enfermos y enfermas de 10 a 15 años atrás se siguen tratando y llegan los nuevos, dice, y empiezan a desbordar la capacidad de atenderlos/as. Así las cosas, la situación cobra magnitud de problema de salud pública nacional.
Hace 10 años, estas enfermedades ocupan el 17º puesto en las principales causas de muerte en el país, ahora ocupan el 3º, y el año que viene ocuparía el 2º, entre los otros tipos de cáncer, como del pulmón y del cuello uterino.
3-Argentina: Andrés Carrasco
Luego de 15 largos años de investigaciones, el doctor Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología Molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Ténicas (CONICET), de Argentina, publicó en 2010 sus investigaciones.
Tras experimentar en animales y anfibios con la misma mecánica embrionaria y desarrollo genético que el ser humano, Carrasco concluyó que el herbicida glifosato, producto estrella de la soja y la mayoría de los cultivos transgénicos del Cono Sur, genera desórdenes en el embrión humano, pudiendo provocar malformaciones y abortos no deseados.
Como es visible, Benítez Leite con sus métodos y Carrasco, con los suyos, llegaron a una misma conclusión: los agroquímicos utilizados en los cultivos transgénicos, principalmente de soja, generan daños en la salud reproductiva y ponen en peligro la vida de los bebés, cuando sus madres están expuestas a ambientes de fumigación.
4-Canadá: Aziz Aris y Samuel Leblanc
Siguiendo con los estudios de nuestro continente americano, viajamos hasta la ciudad canadiense de Quebec, en cuyo poblado de Sherbrooke existe un hospital y escuela del mismo nombre. En él trabajan los médicos y docentes Aziz Aris y Samuel Leblanc, de los departamentos de Obstetricia y Ginecología, quienes investigaron la exposición de mujeres no embarazadas y mujeres embarazadas con sus fetos a los agroquímicos.
Específicamente el trabajo analizó la exposición a los herbicidas glifosato y glufosinato, y la toxina Bt, esta última incorporada en varios cultivos transgénicos como el maíz o el algodón. En la investigación se volvió a comprobar sobre los efectos del glifosato y el glufosinato en el feto humano: riesgo de malformaciones congénitas y complicaciones en el buen desarrollo del mismo en la placenta.
Sim embargo, lo más revelador de este estudio de principios de 2011 es su otro resultado, que nos habla de que la toxina Bt se encontró en la sangre del 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de los fetos y en el 69% de las mujeres no embarazadas.
Se trata de tal vez de la primera investigación que nos muestra que las toxinas de los transgénicos pueden llegar a nuestro organismo a través de la dieta, por lo que sus consecuencias no solamente están relacionadas a las fumigaciones con los agroquímicos que usan.
El estudio hace un llamado de alarma sobre la dificultad del estómago humano de deshechar esta toxina, que pudo haber llegado a los organismos estudiados -dice- a través del consumo en la dieta de carne vacuna contaminada (el ganado industrial se alimenta a base de forrajes con maíz transgénico Bt).
La pregunta es qué pasa cuando los seres humanos -no a través de las vacas- consumimos directamente el maíz transgénico Bt.
5-Francia: Gilles-Eric Seralini
Lo que saltó a partir de la difusión del estudio de médicos franceses de la Universidad de Caen, Normandía (Francia), tras dos años de investigaciones con ratas, sacudió al mundo entero, y puso en duda y debate la inocuidad de los alimentos transgénicos.
De paso, reforzó lo comprobado por todos los anteriores estudios expuestos en este artículo. El trabajo estuvo comandado por Gilles-Eric Seralini, cuyo equipo alimentó a un grupo de ratas con el maíz transgénico NK 603 de la empresa Monsanto, resistente al glifosato; a otro le dio agua con el herbicida glifosato y a otro grupo alimentó con maíz no transgénico.
Tumores, deterioro del hígado y los riñones y reducción de la expectativa de vida fue lo que saltó a la vista –en mayor porcentaje– en aquellos roedores que se alimentaron con el maíz de Monsanto o consumieron el agua con glifosato. Esto demuestra que tanto el maíz transgénico NK603 como el glifosato son perjudiciales para la salud.

VER MÁS EN:

11 de octubre de 2012

Cinco estudios científicos sobre las consecuencias de los transgénicos y sus agroquímicos en la salud


Cinco estudios científicos sobre las consecuencias de los transgénicos y sus agroquímicos en la salud
Jorge González

Exponemos cinco de los estudios más serios realizados en el mundo sobre transgénicos y agroquímicos. Mientras, hay al menos 22 nuevos cultivos genéticamente modificados formando fila para pedir su aprobación en Paraguay, además de la soja y el algodón ya liberados.

Se profundizó el debate sobre los transgénicos, con sectores que los rechazan rotundamente y otros que aseguran su no toxicidad. Mientras, hay al menos 22 nuevos cultivos genéticamente modificados formando fila para pedir su aprobación en Paraguay, además de la soja y el algodón ya liberados. En esta nota repasamos lo que nos dicen cinco investigaciones difundidas sobre el tema.

1-Paraguay: Stela Benítez Leite
Desde su cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), la médica y docente paraguaya Stella Benítez Leite realizó dos pesquisas, una en el Hospital Regional de Encarnación y otra en el barrio Los Naranjos de Ñemby.

En la primera, ella y su equipo indagó por un año(2006-2007) la realidad de madres embarazadas que llegaban a ser tratadas en el hospital central del segundo departamento más sojero de Paraguay, Itapúa. El trabajo concluyó que aquellas embarazadas que viven en un radio de un kilómetro en torno a campos fumigados de soja, tienen el riesgo de que sus fetos/bebés sufran malformaciones.

En el segundo estudio, el mismo equipo investigador quiso indagar qué posibles daños registraban niños y niñas potencialmente expuestos a pesticidas en el ambiente. Para eso extrajeron muestras celulares de manera comparativa, por una parte de alumnos y alumnas de la escuela San Pedro y San Pablo, lindante a la empresa de agroquímicos Chemtec SAECA, y por otra de población estudiantil de la escuela Rita Surroca, a 5,5 km de distancia de la misma fábrica.

Como resultado, hallaron que aquellos niños y niñas de San Pedro y San Pablo tenían mayor probabilidad de sufrir desórdenes celulares/genéticos, situación de riesgo para contraer enfermedades como el cáncer y otras degenerativas como diabetes e hipertensión.

2- Paraguay: José Luis Insfrán

El docente titular de Semiología Médica de la carrera de Medicina de la UNA, José Luis Insfrán,realiza periódicamente monitoreos con sus alumnos y alumnas en el Hospital-Escuela de Clínicas. Últimamente están investigando sobre el aumento de pacientes con enfermedades hemato-oncológicas (leucemias y linfomas no Hondking), provenientes de departamentos donde se realizan fumigaciones en cultivos transgénicos.

Insfrán explica que cada año 210 pacientes nuevos son atendidos en el hospital por esas enfermedades, que vendrían a ocupar permanentemente 3 de cada 10 camas disponibles. Los enfermos y enfermas de 10 a 15 años atrás se siguen tratando y llegan los nuevos, dice, y empiezan a desbordar la capacidad de atenderlos/as. Así las cosas, la situación cobra magnitud de problema de salud pública nacional.

Hace 10 años, estas enfermedades ocupan el 17º puesto en las principales causas de muerte en el país, ahora ocupan el 3º, y el año que viene ocuparía el 2º, entre los otros tipos de cáncer, como del pulmón y del cuello uterino.

3-Argentina: Andrés Carrasco

Luego de 15 largos años de investigaciones, el doctor Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología Molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Ténicas (CONICET), de Argentina, publicó en 2010 sus investigaciones.

Tras experimentar en animales y anfibios con la misma mecánica embrionaria y desarrollo genético que el ser humano, Carrasco concluyó que el herbicida glifosato, producto estrella de la soja y la mayoría de los cultivos transgénicos del Cono Sur, genera desórdenes en el embrión humano, pudiendo provocar malformaciones y abortos no deseados.

Como es visible, Benítez Leite con sus métodos y Carrasco, con los suyos, llegaron a una misma conclusión: los agroquímicos utilizados en los cultivos transgénicos, principalmente de soja, generan daños en la salud reproductiva y ponen en peligro la vida de los bebés, cuando sus madres están expuestas a ambientes de fumigación.

4-Canadá: Aziz Aris y Samuel Leblanc

Siguiendo con los estudios de nuestro continente americano, viajamos hasta la ciudad canadiense de Quebec, en cuyo poblado de Sherbrooke existe un hospital y escuela del mismo nombre. En él trabajan los médicos y docentes Aziz Aris y Samuel Leblanc, de los departamentos de Obstetricia y Ginecología, quienes investigaron la exposición de mujeres no embarazadas y mujeres embarazadas con sus fetos a los agroquímicos.

Específicamente el trabajo analizó la exposición a los herbicidas glifosato y glufosinato, y la toxina Bt, esta última incorporada en varios cultivos transgénicos como el maíz o el algodón. En la investigación se volvió a comprobar sobre los efectos del glifosato y el glufosinato en el feto humano: riesgo de malformaciones congénitas y complicaciones en el buen desarrollo del mismo en la placenta.

Sim embargo, lo más revelador de este estudio de principios de 2011 es su otro resultado, que nos habla de que la toxina Bt se encontró en la sangre del 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de los fetos y en el 69% de las mujeres no embarazadas.

Se trata de tal vez de la primera investigación que nos muestra que las toxinas de los transgénicos pueden llegar a nuestro organismo a través de la dieta, por lo que sus consecuencias no solamente están relacionadas a las fumigaciones con los agroquímicos que usan.

El estudio hace un llamado de alarma sobre la dificultad del estómago humano de deshechar esta toxina, que pudo haber llegado a los organismos estudiados -dice- a través del consumo en la dieta de carne vacuna contaminada (el ganado industrial se alimenta a base de forrajes con maíz transgénico Bt).

La pregunta es qué pasa cuando los seres humanos -no a través de las vacas- consumimos directamente el maíz transgénico Bt.

5-Francia: Gilles-Eric Seralini

Lo que saltó a partir de la difusión del estudio de médicos franceses de la Universidad de Caen, Normandía (Francia), tras dos años de investigaciones con ratas, sacudió al mundo entero, y puso en duda y debate la inocuidad de los alimentos transgénicos.

De paso, reforzó lo comprobado por todos los anteriores estudios expuestos en este artículo. El trabajo estuvo comandado por Gilles-Eric Seralini, cuyo equipo alimentó a un grupo de ratas con el maíz transgénico NK 603 de la empresa Monsanto, resistente al glifosato; a otro le dio agua con el herbicida glifosato y a otro grupo alimentó con maíz no transgénico.

Tumores, deterioro del hígado y los riñones y reducción de la expectativa de vida fue lo que saltó a la vista –en mayor porcentaje– en aquellos roedores que se alimentaron con el maíz de Monsanto o consumieron el agua con glifosato. Esto demuestra que tanto el maíz transgénico NK603 como el glifosato son perjudiciales para la salud.

VER MÁS EN:

-“Malformaciones congénitas asociadas a agrotóxicos” http://www.baseis.org.py/base/h_documentos.php?pagina=2

-“Daño celular en una población infantil potencialmente expuesta a pesticidas” http://www.baseis.org.py/base/h_documentos.php

-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124288-2009-05-03.html

-Disponible en: http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCcQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.greenpeace.org%2Fisrael%2FGlobal%2Fisrael%2Fimage%2F2012%2F07%2FReproductiveToxicology-%2520GMO.pdf&ei=rC1GUMvrEo3C9gTylYCgBg&usg=AFQjCNGGq5gJ2-0tO3PojslwPK7smfto0g

Fuente: http://ea.com.py/cinco-estudios-cientificos-sobre-las-consecuencias-de-los-transgenicos-y-sus-agroquimicos-en-la-salud/

http://alainet.org/active/58627%E2%8C%A9=es

6 de mayo de 2012

CORDOBA: Aplicación de agroquímicos y Salud

Aplicación de agroquímicos y Salud
6 mayo, 2012

A propósito de un caso

Los médicos que estamos estudiando y denunciando los efectos de los agrotóxicos sobre la salud humana recibimos muchos pacientes derivados por colegas, o que nos llegan por recomendaciones de amigos o compañeros. La mayoría son historias dramáticas generadas en contextos evitables. En esta oportunidad me siento en la necesidad de relatar la situación de CJ y su señora MB.
CJ tiene 38 años, vive en un pueblo agrícola a 20 km de la ciudad de Córdoba, siempre fue peón rural, afiliado a UATRE y trabaja desde hace 15 años aplicando agrotóxicos con equipos terrestres.
Según nos cuenta con alegría, por fin ha podido cambiar de trabajo y abandonar la agroaplicación. Quiere conocer cuál es el nivel de afectación a su salud generada por su actividad. Periódicamente se le realizaban análisis de colinesterasas por su ART, pero a pesar de haber solicitado por nota los resultados, nunca pudo conocerlos. Se sentía enfermo, aunque los patrones le decían que estaban bien.
No fuma ni bebe; al igual que su hermano con el que compartía el trabajo y quien padece enfermedad pulmonar obstructiva crónica muy severa y recibe oxigenoterapia continua domiciliaria.
CJ tiene diagnostico de diabetes tipo 2 desde hace 10 años (a los 28 años de edad) cuando llevaba 5 años de aplicar agrotóxicos en forma sistemática y masiva. Su IMC es de 23 (no tiene sobrepeso), étnicamente seria blanco europeo, no tiene antecedentes familiares de diabetes ni HTA. Está medicado con hipoglucemiantes orales.
Presenta también lesiones eczematosas en miembros, que se agravaban con ciertas aplicaciones (clorpirifós).
Trae algunos resultados de laboratorio que refieren daño hepático moderado, se profundizara el estudio de su función hepática y pancreática.
CJ trabajaba para productores con 2000 ha., de una zona sojera de Córdoba, (también explotan 5000 ha. en Santiago del Estero). Nos cuenta que desde septiembre a marzo realizaba, por lo menos, dos aplicaciones por mes a la totalidad del campo; al principio con 2.4D y glifosato y luego a los herbicidas le iban agregando insecticidas y fungicidas, generalmente clorpirifós, profenofós y alfacipermetrina. El clorpirifós era el que más lo afectaba a pesar de los equipos de protección. Cada año aplicaba más kilos/litros de productos en las mismas parcelas.



aplicación de agrotóxicos con mosquito

Fuera de temporada de soja sabia trabajar en parcelas con 300 ha. de papa a las que aplicaba venenos con equipos de arrastre quedando muy “impregnado” por los productos; a la papa le realizaba entre 12 a 16 aplicaciones. En esta zona los patrones no usaban fumigación aérea, pero si lo hacían en Santiago del Estero.

Su esposa, MB, es maestra, tiene 34 años y dos hijos de un matrimonio anterior, hace 8 años que esta con CJ, es sana no toma medicamentos ni fuma, su IMC es de 24,3 y refiere dos abortos espontáneos y un tercer embarazo con parto prematuro con muerte neonatales en los últimos 5 años. Tiene estudios bastantes completos y normales de ginecología y fertilidad.

Comentarios: estamos en presencia de una pareja altamente expuesta a agrotóxicos. El daño hepático(1) y la diabetes tipo 2 de CJ son plausiblemente explicables por su actividad profesional; de hecho en el estudio de salud agrícola norteamericano, el 3,8% de los 31000 participantes desarrolló diabetes al cabo de 5 años(2) y las dificultades reproductivas también se encuentran descriptas como una de las manifestaciones más frecuentes causadas por la exposición a estos venenos(3). Recordemos que relevamientos realizados por el equipo de la Dra Aiassa de la UNRC muestran que el 19% de las mujeres en edad fértil de pueblos fumigados tuvieron uno o más abortos espontáneos en los últimos años(4).

CJ no tiene interés en demandar a sus ex patrones por su situación médica, sí aspira a que la ART pueda protegerlo si requiere estudios y tratamientos. A nosotros nos preocupa su diabetes, creemos que tiene riesgo aumentado para cáncer de páncreas, porque se asocia con diabetes un 15% de las veces y ahora sumamos el riesgo por contaminantes químicos(5), y los médicos de los pueblos fumigados detectan un aumento de este cáncer. Solicitamos más estudios para completar el análisis del impacto.

Antes de terminar la entrevista la Sra. MB quiere consultarme otra cuestión más íntima: me dice que CJ ha perdido el deseo sexual. El escucha callado y luego me explica que todos los días lo único que quería era regresar a su hogar sacarse toda la ropa, bañarse y alejarse de los tóxicos; que la quiere, que le sigue gustando…pero que no tiene deseo, que ella le increpaba preguntándole si ya no le gusta más, pero que no le responde porque le gusta, pero no sabe qué le pasa ni que hacer…
Comentario: Un trabajo del Dr. Oliva publicado en J. Andrology muestra que el riesgo de disfunción sexual es más frecuente con la exposición a agrotóxicos en Santa Fe y Entre Ríos(6) y abundan informes sobre esta alteración y pesticidas.

Terminamos la entrevista indicando a la pareja 5 mgrs de acido fólico por día; les explicamos que alejados de la exposición era de esperar una mejoría de todos los síntomas, inclusive en su capacidad sexual y reproductiva. Concertamos una próxima reunión, y quedamos en continuar monitorizando su situación y acompañándolos en esta encrucijada.

Cuando la pareja se aleja de nuestro consultorio en el Hospital Nacional de Clínicas, quedamos con la sensación de la desgracia anunciada pero que esperamos con ingenuo optimismo que nunca suceda.
Desafortunadamente los datos que recogemos de las investigaciones científicas y los informes de los médicos de estas zonas, que parecen solo enunciados, solo abstracciones discursivas, se convierten en realidad cuando una pareja como esta te relatan su periplo y uno ve como se van concatenando un impacto en la salud con otro y con otro de una manera que sabemos, pero que siempre deseamos que no se de, que no sea real. 

Desastrosamente esto es así, ojala no lo fuera, ojala el glifosato se disolviera al tocar la tierra o nos pudiéramos tomar un vaso completo de Roundup sin ningún daño… como nos mintieron durante tanto tiempo, pero no es así. Los venenos son venenos y enferman y matan a la gente.

-1. Singh S, Kumar V, Thakur S, Banerjee BD, Chandna S, DNA damage and cholinesterase activity in occupational workers exposed to pesticides. Environ Toxicol Pharmacol. 2011 Mar;31(2):278-85. Division of Biochemistry & Biotechnology, National Centre for Disease Control (Formerly NICD), India.
2. Montgomery MP, Kamel F, Saldana TM, Incident diabetes and pesticide exposure among licensed pesticide applicators: Agricultural Health Study, 1993-2003. Am J Epidemiol. 2008 May 15;167(10):1235-46. Epidemiology Branch, National Institute of Environmental Health Sciences, National Institutes of Health, Department of Health and Human Services, Research Triangle Park, NC, USA.
3. Sanborn M, Kerr KJ, Sanin LH, Cole DC, Bassil KL, Vakil C Non-cancer health effects of pesticides: systematic review and implications for family doctors. Can Fam Physician. 2007 Oct;53(10):1712-20. McMaster University in Hamilton, Ont. Canada.
4. Gentile N, Mañas F, Peralta L, Aiassa D; Encuestas y talleres educativos sobre plaguicidas en pobladores rurales de la comuna de Río de los Sauces, Córdoba. Revista de Toxicología en Líneahttp://www.sertox.com.ar/img/item_full/30004.pdf5. Andreotti G, Freeman LE, Hou L, Coble J,. Agricultural pesticide use and pancreatic cancer risk in the Agricultural Health Study Cohort. Int J Cancer. 2009 May 15;124(10):2495-500 Division of Cancer Epidemiology and Genetics, National Cancer Institute, National Institutes of Health, Bethesda, MD, USA.
6. Oliva A, Giami A, Multigner L Environmental agents and erectile dysfunction: a study in a consulting population. J Androl. 2002 Jul-Aug;23(4):546-50. Unidad de Andrología, Hospital Italiano Garibaldi, Rosario, Argentina.

 Dr. Medardo Avila Vazquez
Red Universitaria de Ambiente y Salud – Médicos de Pueblos Fumigados Córdoba, Mayo 2012
http://www.reduas.fcm.unc.edu.ar/aplicacion-de-agroquimicos-y-salud/

El Dr. Medardo Ávila Vázquez habla sobre agrotóxicos en Argentina


17 de octubre de 2011

El INTI trabaja sobre los alimentos que pueden provocar alergias


Esta es una oportunidad inmejorable para estudiar y reconocer los estudios ya efectuados en todo el mundo sobre los efectos letales producidos sobre la salud de las personas  por los residuos de agrotoxicos empleados en los cultivos de vegetales de consumo masivo. La alimentación de los argentinos está basada básicamente en el consumo de productos preelaborados que contienen en su mayoria componentes derivados de transgénicos que producen efectos letales para la salud a mediano plazo como ya se demostró en centros de estudio de primer nivel. Es necesario que todos los alimentos con contenido de transgenicos en su elaboración sean etiquetados y se fije metodos de trazabilidad de origen para alimentos orgánicos o ecológicos. Se debe replantear el modelo de los agronegocios actualmente en curso.


Expertos del INTI trabajan sobre los alimentos que pueden provocar alergias


El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se sumó al foro multidisciplinario integrado por investigadores de distintos organismos y universidades que avanza en el estudio de sustancias en los alimentos que puedan provocar una reacción alérgica en sus consumidores.


Las alergias alimenticias tienen una gran incidencia en la salud de los consumidores y por tal motivo, desde su creación, hace dos años, el Instituto participa de la "Plataforma Alérgenos en Alimentos".


Se trata de un foro multidisciplinario conformado por investigadores de distintos organismos oficiales y universidades: INTA, INTI, Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA), Facultad de Ciencias exactas (UNLP), Instituto Nacional de Alimentos, miembros de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica y médicos del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.


También participan representantes delForo de Padres de Niños Alérgicos y representantes de las industrias de alimentos nacionales e internacionales.

La plataforma tiene diversos objetivos: anticipar las demandas futuras debido a que la problemática de los alérgicos es un tema pendiente en nuestro país; actuar como nexo entre las instituciones de salud, ciencia y tecnología, la industria, la población en general y los organismos de control; entrenar a los distintos actores relacionados con el tema; y proveer a la industria mayor información y guías para la gestión de alérgenos.

Los alérgenos son sustancias que pueden provocar una reacción de sensibilidad alérgica. En algunas personas estas sustancias son detectadas por su sistema inmunológico como "extrañas" o "peligrosas" y si bien están presentes en polvos, bacterias, plantas, polen, humo, etc. También se localizan en algunos alimentos como la leche de vaca, el huevo, el maní, el pescado, los frutos secos, los crustáceos, la soja, el trigo y todos los productos que derivan de los mismos. Estos alimentos son conocidos como "los grandes ocho" y provocan a nivel mundial el 90% de las reacciones alérgicas. Todos los alérgenos presentes en los alimentos son proteínas.

Las sensibilidades que provocan los alérgenos en algunas personas pueden dividirse en alergias alimentarias e intolerancias alimentarias (Ver Saber Como N° 50). Las alergias alimentarias comienzan con la sensibilización que ocurre la primera vez que el individuo toma contacto con el alimento, y aunque la primera exposición no produce ninguna respuesta alérgica, las exposiciones sucesivas pueden llevar a reacciones mucho más severas. Esta situación revela la necesidad de detectar la presencia de alérgenos en los alimentos en beneficio del consumidor y de la industria.

Para lograr los objetivos propuestos, la plataforma está dividida en cuatro equipos de trabajo: un equipo destinado al manejo de alérgenos en la industria alimentaria, enfocado en desarrollo de productos, BPM, HACCP, entrenamiento, auditorías y validación de programas de limpieza; un segundo denominado marco regulatorio de alérgenos en alimentos, focalizado en el estudio de las distintas legislaciones a nivel mundial; un tercero nombrado Clínica de Alergias Alimentarias que se orienta hacia la epidemiología en Argentina, diagnóstico, tratamiento y prevención; y un cuarto llamado Métodos de Detección de Alérgenos en Alimentos, dedicado la investigación en la metodología analítica, evaluación, validación y aplicación.

Sobre el rol del INTI, María Cristina López del Centro INTI-Cereales y Oleaginosas señaló: "El Instituto cumple varios roles dentro de la plataforma. Aborda el desarrollo de las buenas prácticas y manejo de alérgenos en la industria alimenticia, trabaja en cuestiones legislativas y analíticas, a la vez que dicta cursos destinados a los productores mientras avanza en diversas investigaciones".

Los resultados obtenidos hasta ahora se han presentado en distintos congresos y simposios nacionales e internacionales. Además, la plataforma realizó una propuesta de revisión de la Resolución GMC 26/03 "Reglamento técnico Mercosur para rotulación de alimentos envasados" para incluir la declaración obligatoria de alérgenos en las etiquetas de los alimentos, como ya es obligatorio en muchos países.

Este proyecto aspira a ser referente en la detección de alérgenos en beneficio de la industria alimentaria, en especial para las pequeñas y medianas empresas.

Fuente: http://reporteplatense.com.ar/


13 de octubre de 2011

Agroquímicos que van, agroquímicos que vienen. Y la solución?




Jueves 13 de octubre de 2011
Diario Firmat

El tema de fitosanitario sigue dando que hablar en la ciudad de Firmat, en el país y en el mundo El mismo esta siendo tratado en el concejo municipal en reunión de comisión este miércoles. También debemos decir que días pasados el tema pasó al ámbito judicial a raíz de la presentación de un recurso de amparo por parte de un matrimonio damnificado. Hasta el momento las voces que tienen que aclarar esta situación NO aparecen.


La acción fue interpuesta el día 21 de Septiembre, contra la Municipalidad de Firmat y Sanidad Vegetal de la provincia ante el Juzgado de distrito Nº 16 en lo Civil, Comercial y Laboral de Firmat a cargo de Silvia Pozzi, quien fue instada a expedirse sobre el particular.

El escrito redactado por las doctoras Carina Sánchez Nadal, de nuestra ciudad y Graciela Gómez, con domicilio en Buenos Aires, representado a la familia, Fontanellaz, tiene por finalidad que la magistrada haga lugar a la medida cautelar hasta tanto resuelva como cuestión de fondo un recurso de amparo inspirado en el mismo propósito de prohibir la aplicación de agrotóxicos en cercanías de la ciudad.

Según el grupo de vecinos autoconvocados Firmat por la Vida que tomaron contacto con un estudio de campo realizado por alumnos de la Facultad de Medicina de la ciudad de Rosario donde revelaron, entre otras cosas que el 80 por ciento de la población de localidades menores de 10 mil habitantes que corresponden al Departamento General López, la estructura de las enfermedades ha cambiado sustancialmente a partir de la aplicación a gran escala de agroquímicos.

El aumento se da en patologías que tienen que ver con enfermedades respiratorias y alergias. En el estudio se verifico que el agua en esta zona tenía arsénico y que los porcentajes son los mismos que hace 10 años pero las patologías que tienen que ver con el agua contaminada no han ido en incremento en relación con el resto de las enfermedades que están asociadas a los productos de fitosanitarios.

También se demostró el recorrido de los microgotas del agroquímico, la misma recorre 32 a 35 kilómetros sin tener en cuenta la velocidad del viento.

Varios especialistas, recomiendan a los matrimonios que desean concebir un hijo que no lo hagan en época de fumigaciones para evitar abortos espontáneos o malformaciones en el bebe. Otro dato a tener en cuenta es que si un niño nace en esta época del año tiene mayor preponderancia a contraer algún tipo de enfermedad mencionadas anteriormente, versiones en distintos medios de las personas que representan a Firmat X la vida

Fuente Diario Firmat
Foto: en campaña el intendente Carlos Torres
http://ecos-deromang.blogspot.com/


12 de septiembre de 2011

Salud vs. agroquímicos



SOCIEDAD › UNA RECOMENDACION DE LA DEFENSORIA BONAERENSE


La Resolución 32/11 sienta posición respecto del debate sobre los agrotóxicos y sus implicancias.


Salud vs. agroquímicos
Los municipios fueron informados sobre los gravísimos inconvenientes y recibieron recomendaciones sobre el mayor control de la aplicación de los agroquímicos.



Una serie de denuncias sobre afectaciones a la salud llevaron a que la Defensoría del Pueblo bonaerense recomiende a los municipios que controlen las aplicaciones de agroquímicos, tanto terrestres como aéreas. Como primer paso, el organismo les sugirió a las autoridades locales que revisen las planificaciones territoriales con las que actualmente cuentan. Asimismo, en su resolución, el defensor Carlos Bonicatto anuncia el inicio de una investigación sobre la incidencia de los agrotóxicos en términos sanitarios. La Defensoría planteó que por sobre los agronegocios deben primar “la salud de la población, el cuidado de los alimentos y el medio ambiente”.

Mediante la Resolución 32/11, el defensor sienta posición respecto del debate sobre los paquetes tecnológicos agrícolas y sus implicancias sociosanitarias. Como fundamento, Bonicatto sostiene que los municipios deben impulsar normas que generen “pautas de conducta concretas, claras y precisas” para con el sector agropecuario respecto de la aplicación de agroquímicos.

En diálogo con Página/12, Bonicatto explicó que desde su organismo se hicieron eco de la temática a partir de “denuncias concretas sobre el perjuicio a la salud” y por investigaciones que dan cuenta de “la afectación de cursos de agua”, producto del efecto residual de los agroquímicos. Bonicatto propone cruzar argumentos y buscar “un equilibrio”. Por un lado, las estadísticas marcan que Buenos Aires “produce el 45 por ciento de los granos del país”. Pero ese nivel de producción lleva implícito “algún grado de uso irresponsable de los agroquímicos”. Ante ese cuadro, propuso el funcionario, hay que fomentar un “desarrollo que no esté ajeno a la protección de la vida y el cuidado del ambiente”.
Sobre esa idea, el artículo 1 de la resolución recomienda a los municipios que adopten “medidas pertinentes para un uso responsable de agroquímicos en su territorio”. Para eso sugiere realizar una “adecuada planificación territorial”, que sirva tanto para la aplicación aérea como terrestre. “El principal problema –entiende Bonicatto– es que las ciudades crecen y las poblaciones quedan al lado de los campos.” Esa falta de regulación “es un tema gravísimo”, enfatizó. En ese sentido, “la tarea de los municipios se vuelve central”, porque desde esas instituciones se deben hacer los ordenamientos territoriales en una primera instancia.
Por otra parte, la resolución fue puesta en conocimiento del Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, que trabaja en la modificación del decreto 499/91 que reglamentó la Ley de Agroquímicos provincial, hace ya veinte años. La responsable del área de Medioambiente de la Defensoría, Carolina Barros Schelotto, señaló que, como les piden acciones a los municipios, también impera “una nueva legislación provincial”. “Los cambios tecnológicos y el avance de hectáreas sembradas dejaron bastante obsoleta la norma actual”, consideró Barros Schelotto.
Uno de los casos que llevó a la Defensoría a dar relevancia al tema fue el de un niño (J.E.M.) de la ciudad de Mercedes, que contrajo leucemia tiempo después de ser rociado con agrotóxicos desde una avioneta, mientras jugaba en el patio de su casa. Además, hubo presentaciones con otras particulares de San Antonio de Areco y Trenque Lauquen. La abogada de la familia del niño afectado, Graciela Gómez, consideró que la resolución del defensor “es un avance muy importante”, ya que “es una palabra de peso” para presentarse ante los municipios a pedir que limiten las pulverizaciones con agroquímicos en cercanías de viviendas, escuelas, y zonas urbanas.
Además de la recomendación a los gobiernos locales, la resolución da cuenta del inicio de una investigación sobre la incidencia de los agroquímicos en la salud y en los alimentos. Con esto, la Defensoría busca hacer “una tarea de seguimiento” sobre un tema que consideran “grave” y del que deben tener “un estudio confiable”, describió Bonicatto. Entre los análisis, habrá pruebas sobre los restos de agroquímicos en hortalizas, algo que actualmente “carece de controles”.
“Esperamos no tener que acudir a la Justicia. Es de buenas prácticas administrativas que los municipios y las provincias acomoden las normas al cuidado de la salud y el ambiente”, advirtió el titular de la Defensoría bonaerense.

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